Soldado anónimo

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La guerra del Golfo le sirve a Sam Mendes para volver a hablar de la Norteamérica profunda.Bush padre va a la guerra

Por Nicolás Kusmin.
nicolaskusmin@leedor.com

?La política es la continuación de la guerra por otros medios?

Así como se mencionó en la nota ?Secreto en la Montaña II?, Hollywood a veces presenta esperanzas al realizar un cine importante y bien pensado. En este caso, explora la Guerra del Golfo, el primer conflicto bélico de los Bush, cuando Saddam Hussein invadió Kuwait allá por el lejano año 1990.

Sam Mendes, el director británico, originario del teatro, que ganó el Oscar por su primer film ?Belleza Americana?, ingresó al cine bélico luego de su anterior película sobre los orígenes de la violencia llamada ?Camino a la Perdición?.

Aunque no es el único, el propio realizador ya habla de una especie de trilogía sobre Norteamérica, su búsqueda e investigación sobre esa República Imperial (según un pensador, es porque es una democracia de hecho pero su política exterior es similar a los antiguos imperios) es una de sus máximas obsesiones. En ?Belleza?? su recorrido era a través de un hombre personificado por Kevin Spacey, que un día se cansa de su patética vida ?su casa en los suburbios, su estructurada mujer y su huraña hija? y decide cortar por lo sano, obtener una buena indemnización de su trabajo, comprarse el coche que tenía cuando joven, trabajar en una cadena de hamburguesas y fumar marihuana.

En ?Camino?? su búsqueda radicaba en los orígenes de la violencia, a partir de un mafioso en la piel de Paul Newman y su padrinazgo del personaje de Tom Hanks. ?Existe una sola garantía: ninguno de nosotros verá el paraíso?, se escucha en la cinta.

Para la época de la invasión a Irak apareció en EE.UU las memorias de Anthony Swofford un ex-marin que participó en la Guerra del Golfo cuando tenía apenas 20 años. El libro, que como el film se llama ?Jarhead?: Cabeza de Jarra, por la forma en que se cortan el pelo, fue muy bien recibido por público y crítica. Se centra en el relato de las experiencias del grupo en el desierto, cuando como Marines quieren ser parte de algo más grande que ellos mismos. Uno de los productores del film señaló: ?¿Qué sucede cuando colocamos a un grupo de hombres en una guerra y entonces se la quitamos? ¿Cómo la reemplazamos? Y eso ¿cómo afecta al ser humano??.

Para su último film Mendes ha tenido de guía entre otras películas a ?Nacido Para Matar? de Stanley Kubrick o ?Apocalysis Now? de Fancis Ford Coppola. Esta última hasta es homenajeada en ?Soldado?? , los Marines la ven enfervorizados en un micro-cine militar justo en el momento en que son llamados para informarles que se irán al golfo pérsico.

La guerra está en nosotros mismos.

Unos de los mayores méritos del film es que en lugar de relatar las típicas batallas se concentra en el drama íntimo de los soldados, que entre otras cosas esperan ser parte del conflicto, disparar y derribar a Saddam (la historia demostró que para ello debía pasar una década más). Swofford (Jake Gyllenhaal) lee a Albert Camus quien alguna vez escribió que el único problema filosófico serio era el suicidio. Parece que su presencia puede servir de sutil intervención, ya que varias de las vivencias de todo soldado están muy cercanas a la delgada línea que divide a la vida de la muerte. En una lograda escena Swofford se sienta junto a un grupo de soldados del ejército enemigo que han muerto totalmente carbonizados y aún permanecen sentados en sus lugares.

Jake Gyllenhaal, visto recientemente en ?Secreto en la Montaña? es un joven y excelente actor en ascenso que ha podido vincular las grandes producciones con la pequeñas (estuvo por ejemplo en el mega-tanque ?El Día Después de Mañana?) Lo secundan los ganadores del Oscar Jamie Foxx (?Ray?) y Chris Cooper (?El Ladrón de Orquídeas?).

Es así como San Mendes desde su británico pensamiento, avalado por su matrimonio con Kate Winslet: otra artista apasionada de los buenos proyectos, consigue relatar una vez más la Norteamérica profunda, cuyas intervenciones militares cobran víctimas día a día, como lo demuestran las diarias muertes de los civiles iraquíes y de los propios Marines en Irak.

Publicado en Leedor el 19-02-2006