Estrenos 19-01-2006

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Mucho para decir en esta semana de seis estrenos: Terry Gilliam, Mel Brooks, un estreno argentino, uno animado, un serial killer y la innecesaria de Steve Martin. Escribe Fredy FriedlanderSEIS QUE FUERON SEIS

Por Fredy Friedlander

Parafraseando a su colega Nicolás Kusmin, quien lo reemplazó durante sus recientes vacaciones, Fredy Friedlander describe esta semana los seis estrenos, en su mayoría proveniente de los Estados Unidos.

Esperado estreno local

Finalmente, luego de casi tres años, llega a unas pocas pantallas locales ?Ana y los otros?, ópera prima de Celina Murga que ganó premios en Venecia, Río de Janeiro y en el BAFICI y que fue estrenada hace un año y medio en París. Ana, una muy buena caracterización de Camila Toker, regresa a su ciudad natal, Paraná, luego de varios años de ausencia. Allí reencontrará a los que fueron su compañeros de colegio y percibirá, a medida que transcurren los días, las grandes diferencias que la separan de sus ex colegas y amigos. Se ha dicho, con razón, que ?Ana y los otros? remite al cine de Eric Rohmer, cuya beneficiosa influencia se nota en más de un pasaje. Se puede adivinar cierto tono autobiográfico potenciado por el hecho de que la propia directora nació en Paraná y luego pasó a la gran ciudad, Buenos Aires, donde estudió cine en la Universidad del Cine que preside Manuel Antín. De allí salieron numerosos directores talentosos y sólo resta esperar que su segundo largometraje se concrete en poco tiempo más.

De remakes y segundas partes

Había una vez un exitoso director y actor de cine, cuyas películas eran casi tan esperadas como lo son hoy las de Woody Allen. Durante la década del ?70 nos divirtió con films tan famosos como ?Locuras en el Oeste? y ?El joven Frankenstein? y con dos: ?Silent Movie? y ?High Anxiety? cuyos respectivos títulos locales, ?La última locura de Mel Brooks? y ?Las angustias del Dr. Mel Brooks?, revelan la popularidad que tenía en su momento. A partir de los ?80 su estrella se fue apagando y así por ejemplo en 1981 dirigió ?La loca historia del mundo. Primera parte? pero sin segunda parte hasta la fecha. Peor aún le fue en la década pasada dado que su última y muy fallida ?Drácula: muerto pero feliz? ya atestigua una antigüedad de diez años. Pocos habrán visto la primera película de Mel Brooks, que en Argentina fue acertadamente titulada ?Con un fracaso? Millonarios? y que tardó tres años en estrenarse. El dúo central lo integraban dos estupendos cómicos: Zero Mostel (ya fallecido) y Gene Wilder y la duración de ?The Producers? era de apenas una hora y media. La que se presenta ahora como ?Los productores? es en cierta medida una remake, en verdad una versión del exitoso musical de Broadway (y también local). El dúo central está ahora integrado por Nathan Lane y Matthew Broderick, los mismos de la obra teatral a la que esta versión sigue muy fielmente. Es una pena que la dirigiera Susan Stroman, que no pudo evitar ciertos vicios típicos del ?teatro filmado?. De haber su director sido el propio Mel Brooks, autor del guión y aquí también productor, quizás la duración habría sido algo menor y hasta se habrían eliminado algunas escenas demasiado estáticas y en particular las que tienen a Uma Thurman, cuya inclusión sólo se entiende por ser un nombre que vende y por su atractivo que no es poco. La trama de ?Los productores?, suficientemente conocida, nos exime de mayores comentarios. Entre las escenas más logradas se encuentra la contratación del autor nazi de la obra ?Primavera para Hitler?, con una muy divertida composición de Will Ferrell que ya había sido dirigido por Woody Allen en ?Melinda y Melinda?. ?Los productores? no defraudará al espectador que busca pasar un buen rato, logrando mantener su interés durante casi todo su extenso metraje que supera las dos horas.

Con cierta frecuencia, los críticos suelen recomendar cierto tipo de películas sólo a adictos de determinado género. Es claramente el caso de ?El juego del miedo 2? (?Saw 2?), donde vale la advertencia dada la abundante profusión de sangre y violencia, no tolerable para cualquier espectador. Debe reconocérsele cierta originalidad a la propuesta, pese a tratarse de una segunda parte que no logra evitar, sin embargo, cierto autorreferencia hacia el final. Otro mérito de su director, Darren Lynn Bousman, es que reserva varias sorpresas que irán explicando porqué Jigsaw, el serial killer, ha encerrado a ocho personas que a priori no parecen tener vinculación alguna entre si. Finalmente, merece destacarse la calidad técnica y cuidadosa elaboración del film con un inteligente uso de una apropiada iluminación y con actuaciones parejas de un elenco poco conocido. Se destaca Tobin Bell en el rol del villano, que pergeña los juegos a que alude el título local. Con las limitaciones ya señaladas, esta segunda parte no resulta inferior a su predecesora (dirigida por James Wan) y, en todo caso, diferente y por ello, como ya se señalara, relativamente original.

?Más barato por docena 2? de Adam Shankman contiene todos los defectos de una innecesaria segunda parte de un film, que ya era la ?remake? de ?Cheaper by the dozen? del año 1950. Es lamentable ver a Steve Martin haciendo comedias ingenuas que, como ésta, logra esporádicamente arrancar alguna risa del inadvertido espectador quien se preguntara seguramente que lo llevó a elegir el peor estreno de la semana.

Dos de directores ingleses

Los prestigiosos estudios Ealing de Inglaterra tienen una larga historia y muchas películas filmadas allí tuvieron como marco la Segunda Guerra Mundial. La que nos llega esta semana tiene una particularidad al tratarse de un film de animación, también ambientada durante la célebre conflagración. ?Valiant? dirigida por el británico Gary Chapman rinde homenaje a las palomas mensajeras que tuvieron un importante rol en la batalla contra los nazis, aquí caracterizados como halcones. A Valiant, el personaje central, lo acompañan otros palomos tales como Bugsy, quien no soporta tener que bañarse y el culto y refinado Lofty, llegado de Oxford. Las escenas de su entrenamiento son sumamente divertidas y el aire muy ?british? del dibujo lo acerca a ?Wallace y Gromit?, con el que comparte méritos de calidad. Dura apenas 75 minutos, que se disfrutan del inicio al fin y lo que quizás pueda restarle público son las múltiples referencias al conflicto bélico y a personajes y lugares famosos, que poco significarán para los más chicos.

Terry Gilliam nació en los Estados Unidos pero adoptó la nacionalidad inglesa. Se hizo famoso, junto a Terry Jones con la serie de películas de los Monthy Python, así como con ?Brazil? y ?Pescador de ilusiones?. A semejanza de lo mencionado anteriormente sobre Mel Brooks, la de Gilliam parece ser otra carrera declinante que no desmiente el estreno de ?Los Hermanos Grimm?, una producción norteamericana. Poco pueden hacer Matt Damon y Heath Ledger (a quien veremos próximamente en ?Secreto en la montaña?) para salvar este relato biográfico de los famosos hermanos alemanes. Ni siquiera funciona el haber insertado en el relato numerosas referencias a sus más famosos cuentos (?Hansel y Gretel?, ?Caperucita Roja, ?La bella durmiente?, etc). Monica Bellucci demuestra una vez más que es bella pero intrascendente, mientras que Jonathan Pryce, que ya había actuado en ?Brazil?, cansa y Peter Stormare hace de un ridículo y malvado italiano.

Foto de copete: Los Hermanos Grimm (Terry Gilliam)
Publicado en Leedor el 20-01-2006

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