De Niza a Annecy

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La ciudad de Annecy, la actriz Annie Girardot, el director Claude Lelouch y la película francesa El hombre que amó son sólo excusas para recorrer una de las regiones más bellas de Francia: la zona Ródano Alpes. Pont en Royans, Villard de Lans y Annecy con sus castillos, iglesias, casas pedregosas y restaurantes. Vamos con ellos.La influencia del cine en el conocimiento de lugares. Desde el aeropuerto de Niza hacia el lago de Annecy, a través de las estrellas (2da.parte)

Por Jorge y Guadalupe Miller

Partiendo del aeropuerto de Niza hemos recorrido lugares muy puntuales en la primera parte del trabajo. Lugares puntuales y poco conocidos por los turistas argentinos, en la bella y singular Provenza.

Nos alejamos ahora de esta región para entrar en una de las más atrayentes de Francia: la región Ródano-Alpes:

Pont en Royans: imagine usted un pequeño lugar con casas suspendidas en altas rocas que caen a pique sobre un río. Y en su frente al borde de una carretera. Asi es Pont en Royans. Estas casas suspendidas datan del siglo XV y el pueblo esta defendido por tres viejas torres feudales de castillos del siglo XI. El río Bourne constituye su protección natural. Como en los libros de historia, vemos un castillo en lo alto y en sus alrededores cultivos de terrazas y depósitos de forrajes.
Frente a su estacionamiento para automóviles se observa un mercado cubierto, dedicado a la venta de granos, con intensa actividad: las casas suspendidas tienen sus propios huertas y jardines. Desde 1991, especialistas extranjeros se han interesado en la restauración de las viviendas.

El pequeño pueblo de Pont en Royans fue violentamente sacudido por guerras religiosas entre protestantes y católicos. Se dice que el río Bourne corrió rojo de sangre casi durante un siglo.
El progreso acompañó la instalación de una usina para brindar luz a sus habitantes. Se fabrican artefactos eléctricos y se realiza un intensivo trabajo de la tierra.
Son famosas la miel del territorio y las nueces de Grenoble (la ciudad más importante cerca de Pont en Royans). Las calles son muy estrechas y en su mayoría peatonales. Mucho se preocupan los vecinos en impedir la circulación de vehículos que afecta las viejas estructuras, en cuya defensa se ha establecido un importante apoyo oficial.
Resulta emocionante sentarse a la mesa de un restaurante, apoyada en una pared que no es pintada ni empapelada. Simplemente está apoyada sobre la roca de las montañas que sostienen el salón. En el costado opuesto, la ruta y las gargantas del río Bourne.

Muy cerca de Pont en Royans, también en las región Rodano-Alpes, nos sorprende en el parque regional del Vercus, la ciudad de:

Villard de Lans

Como detalle importante, esta ciudad con construcciones antiguas y modernas, nos regala el museo del Santón, donde encontramos figuras realizadas en madera, o bien arcilla, así como también miga de pan, papel maché, género, hojas de maíz, laminas de metal, todas minuciosamente modeladas. Después, el creador de la figura aplica color y le da vida.

Dos mil figuras fueron reunidas por el coleccionista, Alain Bardo, de oficio decorador.
Las obras proceden de Italia, España, México, Egipto y Perú. Cada figura tiene su fisonomía, su psicología y su valor simbólico.
Algunas tienen nombre, otras son designadas de acuerdo con lo que aparentan representar. Este museo se encuentra muy cerca de la dirección de turismo de la ciudad, una construcción muy moderna de madera y vidrio. Villard de Lans es realmente una joya de la región y la estamos visitando.
Cerca de Villard de Lans, la autopista Nº 41 en Grenoble, nos lleva hacia otra ciudad muy bella, en dos niveles, llamada Chambery. Lugares que serán tratados en otra oportunidad, pues ahora estamos ansiosos por llegar a la ciudad de los puentes, cisnes y faroles. Una hermosa ciudad que podemos presentar gracias a otra gran actriz: Jeanne Moreau.

Una película en la que la actriz atravesaba frecuentemente los pequeños puentes que ?adornan? la ciudad que por su belleza , quisimos conocer. Poco tiempo después, el deseo se materializó: la película Mi querida Luisa y su actriz protagónica nos permiten llegar con éxito en la Alta Saboya, a la ciudad de …

Annecy.

Con el tiempo otra película fue filmada en esta ciudad: La rodilla de Clara. Dediquemos nuestra atención a la ultima ciudad que describiremos en este trabajo y que justifica la admiración de quienes la visitan.

Annecy es una ciudad medieval de los Alpes Franceses habitada desde tiempo muy lejanos por una primitiva población en el período neolítico, 4.000 años a.C. Después, ocupada por galos y romanos, poblaciones posteriores eligieron a orillas del Río Thiou, para establecer un pequeño burgo fortificado.

En la Edad Media, Annecy conoce una importante actividad económica que la convierte en capital de la región. Como consecuencia del trabajo de la Reforma Calvinista, la ciudad se convierte en sede del Obispado católico antes establecida en Ginebra.

Con la llegada de San Francisco de Sales a este sede episcopal, se acentúa el carácter religioso e intelectual de Annecy, convertida en el siglo XVI y XVII en la verdadera Roma de Saboya.

En el siglo XVIII es un importante centro manufacturero y en el siglo XX tiene una notable actividad industrial.

Con un admirable emplazamiento entre montañas y un importante lago, con sus barrios antiguos, su rostro de ciudad de múltiples facetas seduce a quienes la conocen como consecuencia, el aporte turístico es muy significativo.

Analizada Annecy, rescatemos los aspectos más representativos que nos permitan una evocación histórica. Puertas fortificadas y su viejo castillo en medio del canal de Thiou es el llamado Palacio de la Isla, el monumento más típico y más fotografiado de Francia. Se asemeja a la proa de un barco anclado en el muelle. En un decorado de montañas se eleva el Castillo de Annecy que domina el lago con sus altas torres y constituye la mayor construcción del patrimonio arqueológico de la ciudad ya además la más antigua del siglo XII.

La visitación: basílica construida en 1922 en un bello emplazamiento. El monasterio del mismo nombre es la casa Madre de la orden fundada en 1610 por San Francisco de Sales y Santa Juana de Chantal. Las reliquias de ambos santos e encuentran en la mencionada basílica, cuya flecha blanca iluminada durante la noche parece ser la lámpara tutelar de Annecy.

En nuestros días, la orden de la Visitación cuenta con ciento noventa conventos en el mundo. El antiguo Hotel de Villa lama la atención por su fachada y su bella escalera adornada con una reja de hierro forjado, que fuera construido en 1770 pues el origen del edificio se remonta al comienzo del siglo XIV.

Hotel de Sales: edificado por la familia de Sales en el siglo XVII sobre los arcos de su fachada hay bustos de personajes que evocan las cuatro estaciones. Sirvió de residencia a ciertos príncipes de la casa de Saboya en tránsito por Annecy. Fue sede del banco de Saboya y posteriormente del Banco de Francia, tras la anexión de la ciudad a este país en 1860. El lago de Annecy permite ser recorrido en sillas acuáticas y admirar las márgenes del mismo donde maravillosas mansiones con jardines muy cuidados intensifican la belleza del paseo.

Suponemos y deseamos que, después de esta descripción, sea usted un futuro visitante de Annecy y ahora queremos cumplir con nuestra promesa: una anécdota vinculada con Annie Girardot y la película El hombre que amó

En los primeros años de la década del 80, la actriz fue invitada a Buenos Aires y se planificaron varias reuniones con presencia en público, en distintos lugares de la ciudad. En esas reuniones, Annie recitaba algún poema en magnífico francés y luego la acercaban preguntas que ella contestaba generosamente. Como los organizadores no le hicieron llegar nuestro comentario, no quisimos que éste se perdiera y pudimos acercarnos a conversar con la actriz.
Le expusimos nuestra admiración por los cinco minutos finales del film en el que le rostro de Annie Girardot pudo reflejar magistralmente los distintos estados de ánimo que analizamos en la primera parte de este trabajo. La actriz se emocionó y hasta pudimos advertir algunas lágrimas en su rostro. Indudablemente debió resultar muy extraño que dos argentinos recordaran los detalles de una película filmada quince años atrás en un lugar tan lejano como Francia.
Pasada esa emoción, nos hizo un relato sorprendente: el director de la película Claude Lelouch no le había anticipado a la protagonista si en aquel avión en el aeropuerto de Niza, llegaría o no Jean Paul Belmondo. Luego, esas increíbles manifestaciones de su rostro respondieron a una conmovedora y espontánea realidad.

Nota relacionada: La influencia del cine en el conocimiento de lugares Desde el aeropuerto de Niza hacia el lago de Annecy, a través de las estrellas (1ra. Parte)

Nota publicada en Leedor el 4-01-04