Caminando por Andalucía

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A orillas del Guadalquivir, se levanta la andaluza ciudad de Sevilla, con la Giralda, su sonoro campanario y una bellísima catedral. Caminando por Andalucía

Por Jorge y Guadalupe Miller

A orillas del Guadalquivir, se levanta la andaluza ciudad de Sevilla, con la Giralda, su sonoro campanario y una catedral bellísima que cuando la proyectaron dijeron sus autores, hagamos una Iglesia tan grande que nos tengan por locos. Giralda y Catedral, vecinas entre sí, nacidas en tiempos distintos y con una fe también diferente. En el siglo XII se construyó el alminar, campanario de una vieja mezquita para orar a Alá.
Siglos más tarde, se realizó su coronamiento con las 25 campanas y la enorme estatua de la fe que sirve de veleta, es el giraldillo de donde vino el nombre de Giralda.
El cristiano venció al musulmán y el lugar de la mezquita destruida

por una imperdonable indiferencia al arte, se levantó la magnífica catedral de estilo gótico. Si la fachada es hermosa, el interior es un verdadero Museo en el cual abundan pinturas tallas vidrieras y esculturas de grandísimo mérito.
Sevilla ofrece al visitante uno de los jardines más bellos de Europa, conocido como Parque de María Luisa, con estanques, fuentes artísticas rincones evocadores de leyendas y poesías. Allí encontramos al monumento al Cid Campeador, héroe de la reconquista española y el de Gustavo Adolfo Bécquer que recuerda sus rimas bañadas de romanticismo.
Posee Sevilla, famosos barrios con singular tipismo como los de Triana, bellísimo y pintoresco y Santa Cruz, recoleto, con calles llenas de misterio, como la antigua judería que en él tuvo su asiento.,
Triana es el famoso arrabal situado en la orilla derecha del Guadalquivir. Es muy populoso y allí se encuentra la Iglesia de la macarena. La imagen de la virgen es una talla de gran tamaño obra de la escuela sevillana con expresión dramática y ricamente vestida.

El carácter antiguo de Sevilla lo advertimos en sus calles tortuosas y estrechas de piso irregular con plazuelas que se forman en el cruce de aquellas bordeadas de casas que ofrecen tras la cancela de hierro, el típico patio andaluz.
En Sevilla nacieron personajes míticos como Carmen la Cigarrera, El Barbero y Don Juan. Y también fue cuna del Hijo de

los Reyes Católicos, el príncipe Don Juan. Se casó Carlos V y en el mismo siglo XVI, se constituyó en cabeza del nuevo mundo. En inmediaciones de Sevilla murió Hernán Cortés el conquistador de México y en una cárcel de la ciudad, Miguel de Cervantes Saavedra escribió el “Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha”.
En Sevilla nació Diego de Velásquez pintor de cámara; también fue la patria chica de Murillo y Zurbarán
Afirman los granadinos que si todos los caminos conducen a Roma, de todas partes se llega a Granada.
Y es aquí donde escuchamos las contradictorias historias que se tejen en torno al último rey moro Boabdil. El reproche de su madre: “llora Boabdil como mujer lo que no supiste defender como hombre”
Y también pueden oírse otras expresiones diferentes:
El moro rindió a la ciudad para salvarla. Aquellas gentes de Isabel y de Fernando estaban dispuestas a entrar en Granada a cualquier precio.
Gracias Boabdil! Te lo dicen la ciudad y la Alhambra el palacio rojo con sus patios y jardines, sus fuentes que susurran, sus azulejos y los estucos blancos, trabajados como encajes.

La Alhambra fue a su vez fortaleza y palacio. Destacamos en ella el Patio de la Alberca con una ligera galería de arcos de estuco reflejada en el agua flanqueada de arrayanes.
El patio de los leones es una construcción fragilísima apenas sostenida por delgadas columnillas agrupadas de modo riguroso pero de apariencia caprichosa. La sala de los abencerrajes posee una bóveda estrellada del más rico estilo nazarita cubierta de mocárabes así llamados los prismas colgantes seccionados en forma cóncava.
El generalife son los jardines de la colina donde se incorporan juegos de agua y el elemento vegetal el ambiente arquitectónico y es precisamente el agua el elemento protagónico, enmarcado por sutilísima arquitectura.
Este estilo granadino o nazarita es la

última manifestación de la tradición árabe.Se utilizan materiales frágiles, yeso, madera o cerámico con imaginación fantástica y geométrica y se logran los escenarios más refinadamente sensuales de la historia de la arquitectura.
La catedral de Granada es un notable testimonio del barroco andaluz fue iniciada en 1528.
La capilla real fue ordenada por los Reyes Católicos para establecer allí sus sepulturas. La monumental reja es obra maestra de la rejería plateresca española. Córdoba, otra ciudad andaluza que junto con Granada y Sevilla caracterizan esta región que fue habitada por romanos, visigodos y árabes.
Córdoba, fue el centro cultural donde se radicó el dominico musulmán que pasó luego a Sevilla y posteriormente a Granada. Es ciudad del espíritu, que contribuyó a la civilización europea con figuras de la talla de Maimónides y Averroes. A su vez, el legado de la cultura griega pasa a Europa a través de Córdoba. El monumento más importante de la ciudad es la mezquita construida entre los siglos VII y X. Ofrece un aspecto laberíntico por las 1000 columnas llevadas por los árabe desde los distintos lugares conquistados. Son columnas de materiales, estilos, colores y alturas diferentes pero armónicamente enlazadas, por un pueblo sin cultura propia pero que supo conjugar con habilidad admirable cuanto hallaba a su paso de guerreros obedientes al Corán cuyo mandato fue: hacer la guerra a todo pueblo que no aceptara la religión de Mahoma.

La mezquita es introvertida, con un exterior de apariencia pobre hace gran despliegue de riqueza en su interior. El rey Carlos V, autorizó la construcción dentro del templo islámico de una Iglesia cristiana para lo cual debió quitar 106 columnas. Fue proyectada en estilo ojival y presenta también muestras de estilo plateresco herreriano y barroco.
Andalucía es una de las más acusadas regiones de España y a su vez la más meridional que se extiende a lo largo de Sierra Morena. En esta franja, ancha e irregular se hallan huellas profundas de la judería, del Islam y del arte cristiano pues es la Catedral de Sevilla una de las más grandes y ricas que posee España.
Distintas y varias calles sevillanas en el barrio de la Santa Cruz son ejemplo del
urbanismo sefardí, como así también iglesias que fueron sinagogas y habían sido mezquitas, antes de pasar a manos hebreas.Ellas conservan un rastro de su pasado judío, siempre compuesto de elementos mudéjares.
El mudéjar es el término con el que se designaba en los reinos cristianos a los musulmanes que permanecían conservando su religión y costumbres en territorio español. Como calificativo de corte ha merecido diferentes conceptos: único tipo de construcción peculiarmente español. A esta afirmación se opone aquella que le niega el calificativo de estilo, al hacer hincapié en su categoría de simple interpretación de formas occidentales, por artífices musulmanes.

Lo cierto es que el arte de los mudéjares abarca buena parte de los edificios medievales de España y también las obras no oficiales de la Edad Moderna.
Caminando por Andalucía recorremos siglos de historia. Fue ella, tierra de invasores y capturó culturas diferentes. Fue cuna y sepulcro de grandes personalidades.
Los archivos andaluces guardan
exploradores y conquistadores de América.celosos, antiguos documentos de los Andalucía mira al Africa, pero es tierra de Europa. Sus tesoros se ofrecen generosamente a sus habitantes y a quienes la visitan y sienten la poderosa atracción de la Historia y el Arte.

Publicada el 8-11-2001