Estrenos 1-9-2005

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Pese a no contar con novedades muy rutilantes, la semana ofrece algunas puntos de interés que incluyen dos películas, una argentina y otra griega, que, aunque aparentan estar dirigidas hacia públicos diferentes, están impregnadas por un tema común, la nostalgia.
ESTRENOS DEL JUEVES 1 DE SETIEMBRE

Por Fredy Friedlander

Los meses de setiembre y octubre parecen ser propicios para el estreno de una gran cantidad de películas argentinas. Tanto en el 2003 como en el año pasado, la cifra de producciones de nuestro país, presentadas en dicho bimestre, fue cercana a veinte y obviamente el mercado local demostró no estar en condiciones de absorber tamaña oferta. 2005 podría repetir ese error de cálculo de las distribuidoras y productoras, que no parecen estar dispuestas a aprender de los errores del pasado. Los anuncios de estrenos para las próximas semanas parecen confirmar esta tendencia, con el agravante de que se nota una creciente caída en la calidad y atractivo del material cinematográfico. Este primer jueves de setiembre ya ofrece dos o quizás tres novedades, si se incluye al film ?Clon? que se presenta en el MALBA dos veces por semana a medianoche.

?Imposible?, opus tres de Cristian Pauls (?Sinfín?,?Por la vuelta?), es su película más floja. Fue presentada en el BAFICI del año 2003 y recién ahora se estrena lo que obedece seguramente al poco interés que despertó su difusión local. Gira alrededor de dos parejas, una de ellas integrada por Bruno (Damián de Santo) y Alejandra Flechner y la restante por Isabel (Jimena Anganuzzi) y Toni (Francisco Fernández de Rosa). El conocimiento casual entre Bruno y la joven Isabel inicia una serie de encuentros y desencuentros cuyo interés decae a medida que avanza el metraje. El peor pecado de ?Imposible? es que aburre sin lograr que el espectador se involucre en la trama.

?Como pasan las horas? de Inés de Oliveira Cézar es, en verdad, una sorpresa si se tienen en cuenta los antecedentes de su realizadora. La anterior (?La entrega?), de hecho su debut cinematográfico, fue unánimemente calificada como una de las mayores calamidades de los últimos tiempos por lo absurdo del guión que, irónicamente, ganó un concurso del INCAA. En cambio, la que ahora nos toca comentar marca un progreso importante y permite pensar lo bien que le cuadra el famoso refrán que afirma que ?un tropezón no es caída?. La propia directora reconoce que, en su segunda película, el guión es mínimo. Tampoco oculta su admiración y reconoce la influencia de la obra de Tarkovsky, que ella considera uno de los más grandes exponentes de la cinematografía mundial. ?Como pasan las horas? no es para todos los gustos dado que privilegia lo formal y visual con largos planos en que los personajes hablan poco y sin embargo expresan mucho. La música de Martín Pavlovsky es otro punto fuerte y entre las actuaciones nos quedamos con la nostalgia que despierta ver por última vez a Susana Campos junto a su hija en la vida real, Roxana Berco.

Un solo estreno norteamericano, por segunda semana consecutiva, es un hecho poco frecuente y que no va a durar mucho más ya que se viene una nueva avalancha de producciones de Estados Unidos. ?Más allá de la muerte? (?The final cut?), del debutante Omar Naim, parte de una idea interesante y relativamente original que delata el título original, muy propio de la industria cinematográfica y que podría traducirse aproximadamente como ?edición final?. El personaje central es el ?cutter? Hakman, bien interpretado por un Robin Williams que parece haberse acostumbrado a un cambio de registro hacia personajes oscuros y/o torturados como los de sus más recientes apariciones (?Noches blancas?, ?Retratos de una obsesión?). En esta oportunidad el relato se inscribe en el género futurista al suponer que algunas personas son portadoras de un chip que registra todo lo acontecido en su vida. Al morir alguno de ellas, el trabajo del editor consiste en seleccionar imágenes contenidas en el chip y eventualmente modificarlas para mostrarles a familiares y amigos, durante el funeral, cuan ?bueno? era el muerto. La película tiene varias vueltas de tuerca, a priori interesantes, pero lamentablemente un ritmo cansino y monótono y actuaciones muy pobres de los demás protagonistas (Mira Sorvino, Jim Caviezel) quitan interés al espectáculo que queda como un muy módico pasatiempo.

?Piratas del Pacífico? es un curioso y logrado dibujo animado en 3D, realizado en Perú y dirigido por Eduardo Schuldt. Está basado en un cuento infantil del polifacético escritor e historiador Hernán Garrido Lecca en que dos niños de distinta época y provenientes del Puerto de Callao son trasladados en el tiempo hasta el siglo XVII. Es la época en que un temible pirata holandés amenaza atacar, con un conjunto de once navíos, a las fuerzas españolas. Puede afirmarse de ?Piratas del Pacífico? que se trata de una producción simpática y loable y que quizás no sea debidamente apreciada por nuestro público al tratar un fragmento de la historia poco conocido en nuestro país.

Hemos dejado para el final el que posiblemente sea el estreno más interesante de una semana relativamente poco atractiva en novedades. Nos referimos a la producción griega (en verdad coproducción con Turquía) ?La sal de la vida? de Tasso Boulmetis. Son varios los temas sobre los cuales pivota este relato entre los cuales el gastronómico adquiere cierta relevancia. Y ya sabemos que, a menudo, las películas en que la comida adquiere un gran relieve suelen ser exitosas y atractivas como lo atestiguan títulos tales como ?La Fiesta de Babette? y ?Como agua para chocolate?, por solo nombrar dos. Un segundo tema también recurrente se refiere al enfrentamiento entre etnias, en este caso el conflicto entre Grecia y Turquía, que obliga a una familia de origen griego y residente en Estambul a emigrar a Atenas. El personaje principal, Fanis, es interpretado, cuando adulto, por George Corraface que supo hacer de Cristóbal Colón en una olvidable producción pergeñada en momentos en que se cumplían 500 años del descubrimiento de América. El actor recuerda por momentos la caracterización que hiciera Jacques Perrin en ?Cinema Paradiso? y ?La sal de la vida? no parece ocultar ciertas influencias de esa excelente película sobre todo en cierto clima de nostalgia que comparte con la obra de Tornatore. Sin embargo, el director sale a flote logrando varios momentos de genuina emoción que serán apreciados preferentemente por un público más adulto, a quien parece dirigida esta recomendable realización.

Publicado en leedor el 3-9-2005