2046

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Posiblemente 2046 ? Los Secretos del Amor, se trate de una de las mejores películas del año: el film Wong Kar-Wai propone una estética llevada al extremo que va a encantar al público local.Tan Hermoso e Imperfecto como la búsqueda del Amor

Por Nicolás Kusmin.
nicolaskusmin@leedor.com

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Para mí, “Con ánimo de amar” es un capítulo de “2046“. Empecé a rodarlas al mismo tiempo. “2046” es una gran sinfonía y “Con ánimo de amar”, uno de sus movimientos. Wong Kar-Wai

Sí hay algunos que despotrican contra ?el mismo cine de siempre?, aquel que consta de un guión: con su inicio, nudo y desenlace, he aquí la posibilidad del fin -al menos hasta los próximos jueves- de sus penurias cinéfilas.
?2046?, la esperada secuela del exquisito film del 2000 ?Con Ánimo de Amar?, es una cinta tan hermosa e imperfecta como el mismo amor (o recuerdo de aquel) que relata. Wong Kar-Wai, el director nacido en Shanghai pero que vive desde pequeño en Hong-Kong, es el hacedor de este proyecto monumental que arrastra consigo una historia digna de cualquier film de enredos. No solo demandó 18 millones de dólares, cifra inusual para el cine asiático, sino que en sus cuatro años de rodaje dejó casi sin pantalla a la actriz principal Maggie Cheung, tuvo tres directores de fotografía, interrupciones por epidemias como la de SARS y problemas con el gobierno Chino. Así y todo, su primer corte fue de casi cuatro horas, para luego, pese al dolor de su director, terminar en los 129 minutos actuales con que la presentó en el Festival de Cannes 2004.

2046 es el año donde todos quieren dirigirse para recuperar los recuerdos perdidos, pero nadie ha regresado jamás, salvo un hombre que en vez de recuperar desea cambiar su pasado. Esa idea de futuro con ribetes de ciencia-ficción, era el proyecto original de la cinta, ya que las autoridades chinas al recuperar Hong-Kong en 1997 habían prometido ?No cambiar nada durante 50 años?, por ende 2046 sería el último año antes de esa caducidad.
Corre el año 1966, Chow Mo-Wan ha regresado de Singapur y obtiene trabajo como periodista. Buscando a una de sus amantes se aloja en el Hotel Oriental, sin saber que ella acaba de ser asesinada en la habitación 2046. Allí, entre decrépitos pasillos Chow vivirá y también será voyeur de todo tipo de historias: ¿románticas? sí, pero más volcadas a lo pasional. El sexo, presenta aquí un gran despliegue, haciendo mover todas las estructuras, incluidas las paredes de los sofocantes pasillos del hotel. Cada plano está cuidado al máximo y es una obra de arte en sí misma junto a la cuidada y variada selección musical. Las referencias visuales a la historia del cine será la delicia de los cinéfilos. La voz en off de Chow da paso a varias frases que como epigramas aparecen a lo largo de la cinta con fondo negro: ?Todos los recuerdos son huellas de lágrimas?.

Sin Ataduras.

Admirador de la obra del escritor argentino Manuel Puig, Wong Kar-Wai, pese a haber sido guionista por varios años, no tiene en sus propias películas un guión, sino que va definiendo la historia a medida que se desarrolla el rodaje. Puede ser por ello que el retomar una de las metáforas más hermosas de ?Con Ánimo…? (para guardar por siempre un secreto, se debe subir a una montaña y al agujero de un árbol susurrarlo para luego taparlo con barro) haya sido la excusa para volver a aquellos personajes. En ?2046? el agujero del árbol es ahora una especie de concha marina donde se debe inclinar para susurrar el secreto en su hueco. Esta imagen, que está en el principio de la cinta marcará todo el contenido sensual de la historia.

Sí en ?Con Ánimo…? Chow, que era engañado por su esposa, y pese a estar enamoradísimo del personaje de Maggie Cheung (ahí sí la protagonista excluyente) no se permitía intimar con ella porque sería ?ser como ellos?, refiriéndose a sus cónyuges, quitando la pureza de aquel sentimiento. Aquí en cambio, no logra enamorarse escapando de mujer en mujer viviendo todo lo carnal posible. Es por ello que el espectador que desee encontrar una ?secuela? en el sentido técnico del término, no podrá hacer dialogar a los dos films entre sí, volviendo imperfecto el intento (sí este existe) del realizador.

Todos los protagonistas de ?2046? lloran en cierto momento (hasta una Androide), están llenos de excesos vividos intensamente. Pero todos se encuentran en la búsqueda de un estado de felicidad ideal. Especial mención merece Tony Leung, actor fetiche del director, cuya estirpe de galán a la gomina, con la pinta bohemia de escritor, junto a su cigarrillo y bebida, llega a picos dramáticos, obtenidos también en otros films hongkoneses como ?Infernal Affair?, cuya remake hollywoodense estará a cargo de Martin Scorsese y Leonardo Di Caprio, nada menos.
Posiblemente una de las mejores películas del año llega a la cartelera local, con su belleza e imperfecciones, con su búsqueda, su estética llevada al extremo, y su constante apuesta al riesgo, cuestión que los amantes del buen cine de seguro agradecerán.

Publicado en Leedor el 28-8-2005