Estrenos 11-8-2005

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Una típica semana con cinco estrenos donde no podía faltar alguno de Argentina (originalmente eran más), dos de Estados Unidos y los restantes de otros territorios, en este caso Francia y Rusia que, como ocurre menudo, son los de mayor calidad.
ESTRENOS DEL JUEVES 11 DE AGOSTO

Por Fredy Friedlander

?La suerte está echada?, opera prima de Sebastián Borensztein, es la única novedad nacional ya que a último momento se registró alguna postergación que, sumada a otros anuncios, amenaza con una superposición numerosa y no deseable de estrenos locales el próximo jueves 18. El debut del hijo de Tato Bores en la dirección puede considerarse auspicioso pese a notorios desniveles del film, resultado de un armado en episodios tipo sketchs, que lo emparentan con el medio (televisión) del que proviene. No obstante, entre los méritos de esta amable comedia resaltan el tema de la ?mufa? y del personaje que encarna Marcelo Mazzarello (Felipe), a quien nada le sale bien desde una primera escena muy lograda. Menos convincente es la interpretación de Gastón Pauls (Guillermo) como un medio hermano distanciado, y cuyo reencuentro con Felipe lo origina el grave estado de salud del padre de ambos (José Gallardou). La película presenta varias situaciones graciosas, como la reunión de varios ?mufas?, la búsqueda de cocaína o la resolución adoptada por Guillermo y un vecino insomne (divertido Alejandro Awada) para silenciar un auto, cuya alarma se enciende a altas horas de la noche. Menos logradas son, en cambio, las escenas con Guillermo primero aprendiendo y finalmente bailando el tango (muy ?for export?) y poco convincentes las actrices convocadas: Paola Krum, Leticia Bredice, y especialmente Julieta Cardinali. Película entonces con altibajos que sin embargo tiene suficientes méritos para seguir creyendo en su directo, quien se reserva un ?cameo? cerca del final.

Lo más flojo de la semana nuevamente proviene de los Estados Unidos, quienes no parecen poder levantar la puntería, particularmente en lo que a sus guiones se refiere. Parafraseando el título de una de sus películas más famosas (?Regreso sin gloria?) no podía ser peor la vuelta de Jane Fonda al cine. Luego de actuar en ?Gringo viejo?, de Luis Puenzo con Gregory Peck (1989) y en ?Stanley e Iris? (1990), la última película de Martin Ritt y con Robert De Niro, la diva se tomó un largo descanso de quince años de inactividad. En ?Una suegra de cuidado? (?Monster in law?) de Robert Luketic (?Legalmente rubia?) la acompaña Jennifer López, quien a lo largo de los últimos diez años ha protagonizado el doble de películas algunas con actores de renombre (Jack Nicholson, George Clooney, Ricard Gere) aunque la mayoría olvidables (?Gigli?, por ejemplo). Tanto el título local como el de su estreno en los Estados Unidos son reveladores de lo que al argumento se refiere y nos eximen de mayores comentarios.

?La Isla? (?The Island?) es la sexta película que dirige Michael Bay (?La Roca?, ?Armageddon?, ?Pearl Harbor?), quien últimamente ha incursionado en la producción en títulos tales como ?La Masacre de Texas? o la inminente ?Terror en Amityville?. Ewan McGregor y Scarlett Johansson son dos de los habitantes que habitan una extraña base de un mundo aparentemente contaminado, en un futuro no tan lejano. Justamente la ?isla? del título sería uno de los pocos lugares no infestados al cual accederían por sorteo unos poco agraciados. Pero, como se irá revelando a lo largo de esta algo extensa producción, no todo es lo que parece ser en un mundo en que la clonación ya es cosa corriente. Hay escenas de gran impacto visual como el escape de la pareja central o su llegada a un Los Ángeles del futuro. Hay buenas actuaciones como la de Steve Buscemi, lamentablemente de poca duración, pero la película se vuelve convencional en su última hora. En el balance puede decirse que, sin ser una gran película, ?La isla? es lo mejor que ha entregado hasta ahora su director Michael Bay y que podrá ser apreciada por quienes busquen acción y entretenimiento.

?Luces rojas? (?Feux rouges?), primera película que se conoce del director Cédric Kahn en Argentina, es una versión actualizada de una novela de 1953 del prolífico escritor policial George Simenon. No se trata únicamente de un thriller ya que la historia presenta a un matrimonio que el peso de los años ha ido desgastando. Antoine (Jean-Pierre Darroussin) no es un hombre demasiado exitoso, lo que se manifiesta en su propensión a la bebida que tendrá un rol central en el accidentado viaje junto a su mujer para encontrar a los hijos. Heléne (Carole Bouquet), en cambio, es una exitosa abogada a quien el comportamiento de su esposo termina por llevarla a tomar una decisión de consecuencias graves y poco previsibles. La película hace pensar inmediatamente en otro director francés más famoso, nos referimos a Claude Chabrol, que seguramente la hubiese filmado en un tono similar al elegido por Kahn. Quizás se le pueda objetar cierta lentitud y algunas coincidencias no siempre difíciles de aceptar, quien probablemente ya estén en el libro original al que el guión de ?Luces rojas? parece haber respetado fuertemente. Se trata, entonces, de una película con muy consistentes caracterizaciones psicológicas, realzadas por las muy buenas actuaciones del dúo central.

?Caminos a Koktebel? (?Koktebel?) es el estreno de mayor originalidad y probablemente calidad de la semana. Sus realizadores, Boris Khlebnikov y Alexei Popogresbky, debutan en el largometraje lo que realza los méritos de esta obra que prueba que el cine ruso continúa vivo, como ya lo demostraron en el pasado reciente ?El arca rusa? o ?El regreso?, con la cual tiene más de un punto de contacto. Se trata de una ?road movie?, pero a la rusa, que se toma su tiempo permitiendo de esa manera ir profundizando en la relación entre un padre alcohólico y poco motivado por la vida en contraste con su hijo (espléndida actuación de Gleb Puskepalis). A Koktebel, un balneario en Crimea, se dirigen padre e hijo, pero el viaje se verá complicado ya que para poder costearlo el padre aceptará trabajos ocasionales no siempre exentos de peligro. Un distanciamiento entre ambos protagonistas no impedirá que, al final, los sueños se conviertan en realidad en una escena que, como muchas otras, transmite una atmósfera fuertemente sugerente y de gran belleza visual.

Publicado en Leedor el 12-8-2005