El más puro Burton

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Después de la conmovedora El Gran Pez, en Charlie y la fábrica de chocolate el genial Tim Burton lleva a la pantalla (aunque no fue el primero) una adaptación de una novela clásica de Roald Dahl.Chocolate ?Grande?.

Por Elizabeth Motta y Nicolás Kusmin.
elizabethmotta@leedor.com,
nicolaskusmin@leedor.com

Había una vez una enorme fábrica de chocolate situada al extremo de un pequeño pueblo, que luego de haber sido una de las más grandes de la historia, ha cerrado sus puertas y ya nadie, ni siquiera los trabajadores, pueden entrar allí. A pesar de todo, ese enorme edificio continúa misteriosamente produciendo inmensas cantidades de chocolate que se distribuyen por todo el mundo.

El dueño de ese lugar es el excéntrico Willy Wonka (Johnny Depp) a quien tampoco se lo ha visto desde que la fábrica ha cerrado sus puertas. Un día, éste hace un anuncio: abrirá la famosa fábrica y mostrará todos sus secretos sólo a los cinco niños que tengan la suerte de encontrar los cinco billetes dorados dentro de las deliciosas barras de chocolate Wonka.
Charlie es un niño pobre que vive con su familia a la sombra de la fábrica. Mientras que sus posibilidades de encontrar el billete se hacían cada vez más limitadas (cuatro de ellos ya habían sido encontrados por otros niños) el humilde Charlie afortunadamente halla dinero en el suelo, con el cuál compra el último chocolate ganador.

Las imágenes del inicio no hacen más que recordar a escenas de El Joven Manos de Tijera. En ambos films se puede ver que detrás de las calles de un misterioso pueblo se sitúa un enorme y enigmático edificio; también se sigue el proceso de producción de una maquinaria que, mientras en ese film se trataba de una máquina de galletas simple pero muy original, aquí es mucho más moderna y eficaz, como si se tratara de establecer un progreso, no sólo correspondiente a una tecnología industrial, sino más bien como si se desarrollara una evolución dentro de la filmografía del director, quien con el tiempo posee más tecnología (y recursos, como los 150 millones de dólares que demandó Charlie…) para crear mundos aún más maravillosos. Sin embargo, toda la creatividad de Tim Burton no ha dependido de innovaciones técnicas como se podía apreciar en sus films anteriores, ya que la magia que irradian sus historias dependen tanto de la originalidad de su música, de la excentricidad de sus personajes, de los escenarios tan particulares y extraños, como de las historias mismas que cuenta.

La historia, que luego se irá desarrollando dentro de los confines de la fábrica, que no es más que un lúdico mundo con cascadas de chocolate, barcos de caramelo, flores de gelatina, pero también con exóticas maquinarias que crean las más insólitas golosinas. Uno de los inventos más revolucionarios de Willy Wonka es el aparato transportador de materia, que le permite enviar chocolates a través de la pantalla de televisión, para que de este modo los niños que vean un comercial puedan saborear los deliciosos productos Wonka con sólo extender su mano hacia la pantalla. En esta secuencia de gran creatividad Burton hace una cita a otro excelente cineasta: Stanley Kubrick, y su film más famoso 2001: Odisea en el espacio, donde la misteriosa barra de metal, que aparece entre los monos de la prehistoria, se convierte en una barra de chocolate.

Factor Humano.

No hay sólo máquinas que se encargan de hacer todo el trabajo, sino que un factor fundamental de la producción son los enanos Oompa-Loompa. Estos simpáticos personajes (todos encarados por el mismo actor) están por toda la fábrica y cantan a medida que los malcriados niños (excepto uno), no paran de meterse en problemas.

Burton, quien nuevamente se excedió en el metraje, trabajó con su actor fetiche y amigo Johnny Depp, cuya performance es, como siempre, muy destacable. Si bien en un primer acercamiento parece un cuento para niños, el film está lleno de ideas y críticas con respecto a la sociedad norteamericana (hasta se ha querido ver en Willy a un émulo de Michael Jackson) que un público mayor, en especial si acceden a la versión subtitulada, apreciará.

Publicado en Leedor el 4-8-2005