Mones Cazón

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Muchas localidades de la provincia de Buenos Aires tienen origen en la inmigración que llega al puerto de la Ciudad de Buenos Aires desde distintos lugares del mundo. Mones Cazón es un pueblo de llanura, y como todos los pueblos tiene su historia. Mones Cazón, pueblo de llanura

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Por Héctor Mario Portela

Mones Cazón está ubicado al sureste del partido de Pehuajó y al noroeste de la provincia de Buenos Aires, a un poco más de 400 kilómetros de la Ciudad de Buenos Aires, cerca del límite con la provincia de La Pampa y en paralelo a la Bahía de Samborombón en la costa del Río de la Plata, hacia el este.

El partido de Pehuajó y la ciudad cabecera fueron creados en la década del ´80 del Siglo XIX siendo gobernador de la provincia el Doctor Dardo Rocha. Pehuajó significa en guaraní estero profundo, nombre de un arroyo que desemboca en el Río Paraná donde las fuerzas de la provincia de Buenos Aires libraron una batalla con las del Paraguay en la década del ´60 donde participó Dardo Rocha.

La ciudad de Pehuajó se fundó en el paraje conocido como Las Mellizas, cerca de la laguna La Salada, lugar al que se traslada la Capilla de San Anselmo, designado patrono de la ciudad y que se encontraba a pocos kilómetros en el pueblo de Nueva Plata.

Los años ´80 del siglo XIX son de grandes cambios en la República Argentina, marcan el inicio de una gran recuperación política y económica. Al no haber resultados concretos para el alejamiento de los aborígenes y ampliación de las fronteras por el método de los fortines y Zanja de Alsina, se autoriza por ley la Campaña al Desierto a cargo del general Julio argentino Roca que realiza en los años 1878/79, quien mediante una acción coordinada de las tropas aleja definitivamente la amenaza indígena y consolida la organización nacional. Se federaliza la Ciudad de Buenos Aires, se funda la de La Plata como Capital de la provincia, se incrementa la inmigración, se amplían las redes ferroviarias y aumenta la producción agropecuaria.

La Campaña al Desierto es financiada con aportes de varias fuentes. Son importantes las que se consiguen por la venta de títulos de propiedad equivalentes a parcelas de 10.000 hectáreas (diez mil) de campos con la obligación de cultivarlos creando colonias agrícolas.

Los dos elementos esenciales para el desarrollo de la segunda mitad del siglo XIX fueron la instalación de vías férreas y la liberación de tierras para la producción. En 1857 se inaugura el primer tramo del Ferrocarril Oeste uniendo las Plazas Lavalle y Flores de la Ciudad de Buenos Aires con un tren tirado por la legendaria y mitológica locomotora La Porteña. En etapas sucesivas avanza el tendido de la línea con el aliciente de la fundación de pueblos y ciudades hasta llegar en el año 1889 a la ciudad de Pehuajó. El F.C.O. fue diseñado y desarrollado íntegramente por capitales argentinos y vendido a los ingleses en el año 1890 a pesar de dar utilidades y ser eficiente.

En el último cuarto del siglo XIX el gran desarrollo de los ferrocarriles al arribar inversiones inglesas que toman como punto de confluencia el Puerto de Buenos Aires lo que contribuye al crecimiento desproporcionado de la ciudad. El capítulo de los ferrocarriles en la Argentina es complejo y de estudio específico donde lamentablemente prevaleció el interés sectorial a las reales necesidades geopolíticas.

En los primeros años del siglo XX ingresan al país capitales franceses y belgas que con aportes argentinos trazan una red ferroviaria de trocha angosta transversal a la existente y se extiende por zonas despobladas del norte, centro y sur del país. Estos sectores de excelente producción agrícola-ganadera son conectados con los puertos de Rosario, La Plata, Buenos Aires y Bahía Blanca diversificando los puntos para la exportación.

El F.C. Compañía General Buenos Aires de capitales franceses tiende una línea hacia el sudoeste de la provincia de Buenos Aires con estación terminal en el barrio de Barracas de la Capital Federal. Cruza por el sur el partido de Pehuajó y atraviesa los campos del Doctor Rodolfo Mones Cazón, quien cede terrenos al ferrocarril para la construcción de la estación y galpones necesarios para el acopio de granos. Oficialmente es fundado el pueblo de Mones Cazón el 4 de agosto de 1911.

El Dr Rodolfo Mones Cazón fue jurisconsulto de nota, contemporáneo y amigo del Dr Dardo Rocha y tuvo vinculación con los políticos del más alto nivel. Participó en la revolución de 1880 de parte de la provincia de Buenos Aires contra la federalización de la Ciudad de Buenos Aires. Desempeñó importantes cargos públicos como secretario, ministro y diplomático. Era propietario de la Colonia Agrícola San José donde se proyecta el pueblo que diagrama en cuadrícula donando tierras para el desarrollo de actividades comunes. La superficie total consistía en aproximadamente 100 hectáreas de terrenos que fueron loteados y vendidos en remate por la firma inmobiliaria Sacriste y Mones Cazón. El Doctor Mones Cazón poseía además colonias en los partidos de Bahía Blanca, Coronel Pringles, donde funda el pueblo Las Mostazas y San Vicente en la provincia de Buenos Aires. También era propietario de una colonia en la provincia de Formosa.

La franja oeste de la provincia bonaerense que limita con la provincia de La Pampa y se proyecta desde Mones Cazón al norte hasta la ciudad de Pigüe al sur fue beneficiada con la traza férrea de la Compañía General Buenos Aires que une Puerto Belgrano en Bahía Blanca con la ciudad de Rosario en la provincia de Santa Fe. El paso de la Compañía General influyó para la radicación de familias francesas que se dedicaron a la agricultura y ganadería. En Pigüé se asentó la colonia más importante del país. El sector forma un rectángulo llano apto para el cultivo, con accidentes geográficos como lagunas, sierras y lomadas con pueblos hilvanados por las vías del ferrocarril e hileras de eucaliptos de origen australiano. Mones Cazón también fue receptora de familias francesas con apellidos que aín suenan conocidos como Labourdette, Buclier, Bosié, Dutrau, Debesieux, Trezeguet, Etchepare (vasco-francés) y Otharán.

Los rieles del ferrocarril anteceden al arado de los pioneros de la pampa. Se radican cerca de los complejos que integran la estación y galpones para el acopio de cereales formando comunidades de distintas procedencias como española, italiana y argentina. La francesa recibe el aliciente de la instalación de empresas ferroviarias de ese origen. Se dedican a la agricultura, ganadería, tambo, comercio, profesiones liberales y distintos oficios. Mones Cazón tenía como Primer Delegado Municipal a Don Tomás Casaravilla; primer médico al doctor Gracia Carro; primer farmacéutico Don Carlos Galbani; primer consejero escolar Don Manuel Portela; primer jefe policial Don Oreste Diluchi; primer jefe de estación Don Victorio ,Fernández; primer peluquero Don Tiburcio Hernández; primer herrero Don Santiago Laurenz; primer zapatero Don Antonio Ferreyro; primer carpintero Don Manuel Blanco; primer panadero Don Antonio López Polo; primera fonda-pensión Don Antonio Durizotti; primeros almacenes de ramos generales de los hermanos Manuel y Primo Portela asociados con Don Claudio de Arriba y José Rodríguez y también almacén de ramos generales de Basilio Alcubillas y Plaza.

En los primeros tiempos se delinearon en los alrededores de Mones Cazón estancias y cabañas como las de San José de Juan F. Díaz dedicada a la cría de yeguarizos, El Trío y La Lucila de los Hermanos Campion, con vacunos y porcinos; La Edelmira de E. Sacriste y San Miguel de Don Miguel Etchepare, ambas volcadas a la agricultura y entre las quintas la de Don Andrés Fernández, de profesión tambero conocida en la actualidad como Los Trebolares.

Pasados varios años de su fundación, el pueblo aumenta la población llegando a tener más de 4.000 habitantes. Arriban familias como las de Huberty, Dolce, Basso, Fisela, Casquero, Carrera, Criado, Jerez, Llambruno, Argüero, Riera, Olgado, Porgomingo, Steimber, Antona, Aquerman, Goldstein, Scardino, Steiman, Sisini, Alduncin, Herrera, Ames, Del Campo, Petrera, Santero, Vitangelo, Cutini, Norry, Africani, Gatti, Juarros, López, Dimeo, Odriozola, Polera, Pugnaloni Cejas, Monsalvo, Gros, Banegas, Pacelli, Laurenz, Piazza, Thomas, Canestro, Airas, Giasono, Zaratiegui, Carlos Capoviela en una lista de involuntarios olvidos que debería continuar.

Difícil es develar las incógnitas de cómo se originaron los pueblos. En Mones Cazón se establecieron pobladores antes de su fundación en el año 1911. Identificar a los primeros puede llegar a ser una tarea de investigación apasionante. Tal vez hayan sido los Dolce o los Ferreyro, o quizás los Casaravilla o los Portela. Pero es evidente que un conjunto de viviendas dispersas precedieron a las vías del ferrocarril y a la estación.

La estación ferroviaria, como construcción inicial importante, es de estilo inglés, adoptado a principios del siglo XX para edificios con fines industriales y/o comerciales. Con la diagramación del pueblo, ocupa lugar preferente el proyecto de la plaza pública. El diseño es tomado por lo realizado por el paisajista francés Don Carlos Thays. Sus amplias veredas que la circundan, utilizadas como paseo y lugar de encuentro social de los habitantes; sus canteros simétricos; su variedad de árboles; sus monumentos, como el de la madre, el busto de Bernardino Rivadavia, la escultura abstracta en tronco de árbol del artista Santiago Fernández y la galería verde de sombra de plátanos que la bordean, la hacen bella y acogedora.

Los años ´20 son de gran actividad, se edifican la Iglesia Parroquial con la advocación de San José y la sede de la Asociación Española de Socorros Mutuos para desarrollar actividades culturales y sociales. Ambas obras emblemáticas fueron declaradas de valor histórico provincial. La iglesia es del estilo de las Capillas de Campaña, con techo de zinc verde a dos aguas; fachada clásica de líneas armónicas y torre campanario barroca adicionada con posterioridad. En esta iglesia el Padre Hipólito Pordomingo, oriundo de Mones Cazón, dio su primera misa en 1954.

El edificio de la Asociación Española de Socorros Mutuos es de estilo renacentista, con columnas adosadas; molduras; torrecillas y pequeña escultura, sin un mantenimiento adecuado se encuentra disociada con los valores arquitectónicos originales.

De las construcciones civiles se conservan varios edificios con significado histórico. Entre muchos se destacan la ex Librería de casquero; el almacén Antona; Las Tiendas de Goldstein y de Pordomingo; el Hotel Ames; los Talleres Vittangelo y Cuttini y la Vieja Usina Eléctrica. Fueron demolidos los que hoy serían verdaderas reliquias, testimonios del esplendor de una época como los Almacenes de los Portela y el de Alcubillas; el Hotel Fisela; la Optica y Bazar de Zacarías Criado, el Mercado de Héctor López o el negocio de Jesús Carreras.

Con el avance del siglo XX se construyen edificios con tendencia modernista como el de las familias del Dt Allievi y de Bosié con influencia del art-decó, y la de la familia Thomas al estilo inglés. Superado el medio siglo se erigen chalets de techos de tejas estilo californiano. Como expresión del modernismo-racional se construye hacia fines del siglo la sede del Banco de la Nación Argentina en estilo sobrio y geométrico.

Dos sucesos acontecen en el último tramo del siglo XX que modifican el orden productivo y comercial de pueblos de la provincia de Buenos Aires: Uno provocado por el levantamiento de las vías ferroviarias, y otro natural por el flagelo dramático de las inundaciones que produce el éxodo de muchos habitantes urbanos y rurales, marcando un drástico cambio en las costumbres. Los que se resisten al desastre, salvan los pueblos con abnegación y solidaridad.

Como reivindicación parcial a la eliminación del ferrocarril, llega a Mones Cazón el asfalto que la une con la ciudad de Pehuajó. Desaparece la vieja huella zigzagueante que se internaba en la llanura para acercar a los pueblos, con lagunas, bajos y pantanos.

Al final de la cinta asfáltica se vislumbra Mones Cazón con sus primeras quintas y sus cilíndricos silos grises; luego la Plaza Rivadavia de los pioneros; los edificios de paredes descascaradas, que ya son historia; sus calles de artístico empedrado de placas hexagonales; el boulevard trunco sin el cantero verde y el silencio de la pampa con sus amaneceres limpios y crepúsculos rojos, componen el paisaje. El entorno es una planicie que en primavera y verano se cubre con la gama de verdes y amarillos del trigo y la soja en maduración. A lo lejos, los montes de acacias, olmos, sauces y eucaliptos, dibujan el horizonte.

Las raíces de ciudades y localidades de la provincia de Buenos Aires tienen origen en la inmigración que llega al puerto de la Ciudad de Buenos Aires desde distintos lugares del mundo. Muchos arriban a Mones Cazón en los últimos años de la primera década del siglo XX por influencia de familiares y/o amigos que veían en la ampliación de las líneas ferroviarias la posibilidad de inmediato progreso.

Los ferrocarriles fueron los precursores que se anticiparon a la fundación de los pueblos. Las estaciones eran una fiesta con la llegada de los nuevos colonos. Los campos se salpicaron de poblaciones, se levantaron viviendas y constituyeron hogares. El ?Compañía General? arribaba a Mones Cazón por la mañana, después de una larga y tediosa noche de lento andar. Las formaciones para pasajeros se alineaban con pulcros y silenciosos coches dormitorio, comedor y primera clase, que contrastaban con ?la segunda?, por el bullicio y la alegría. Los trenes atravesaban la inmensa llanura dejando suspendida una estela de humo, el zumbido de sus pitadas y el monótono y acompasado rumor de las ruedas sobre los rieles, eran el amigo entrañable que se esperaba con ansiedad.

Como descendiente de los pioneros de Mones Cazón, quiero con estas líneas recordarlos y homenajearlos. También a todos aquellos que los sucedieron y persistieron en la tarea de engrandecerlo.

Imágenes
Asociación Española de Socorros Mutuos
Estación Ferrocarril
Centro de Mones Cazón
Iglesia Parroquial San José 1 y 2
Casa Familia Thomas
Banco de la Nación Argentina
Plaza Bernardino Rivadavia. Escultura en madera de Santiago Fernández
Foto de los fundadores del pueblo de Mones Cazon, enviada por el leedor Héctor Ricardo Gonzalez. (Gracias Héctor!).

Publicado en Leedor el 27-5-2005

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