Cachivache!

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En el tercer trabajo discográfico lanzado recientemente titulado Cachivache! Flavio Cianciarulo se da el lujo de mostrar sus preferencias musicales donde conviven todos los flavios de los últimos años. NADA DE CACHIVACHE

Por Viviana Garay

Cómo es la música de Flavio Cianciarulo?. Diferente, popular, heterogénea, original. Se puede resumir en una sola palabra?. Definitivamente no.

En este tercer trabajo discográfico lanzado recientemente titulado Cachivache! se da el lujo de mostrar sus preferencias musicales donde conviven todos los flavios de los últimos años. Reconciliado con su pasado, el ex bajista y compositor de Los Fabulosos Cadillacs se muestra alegre y libre con su grupo La Mandinga a lo largo de 14 canciones que combinan mucha murga, cumbia, rock, milongas, ska y cuarteto. Tamboriles y guitarras distorsionadas, silbatos y ritmos latinos, música afrocaribeña y ritmos rioplatenses , como él gusta definir ?son canciones sobre mucha percusión?.

Este grandote tatuado con pinta de bonachón muestra y demuestra su costado más murguero acompañado por el célebre artista y estudioso del género Coco Romero, el coro de carnaval La Matraca y la murga Pasión Quemera. Hasta el grupo folklórico Los Tekis sumaron sus quenas y charangos. Sus músicos provientes de diferentes estilos y gustos son una síntesis de lo que este cantautor ideó y logró cristalizar. Una mezcla que suena muy bien.

Las letras van a tono con esta rara propuesta musical, dice que le gusta sentirse un juglar e interpretar sus propias canciones. Ya no escribe para otros, escribe para los demás con un estilo directo, sencillo. Todo el álbum es recomendable, comenzando por el primer corte ?Agujeros?: ?siempre la misma cantinela/ siempre la misma canción/ Todos tenemos agujeros/ algunos más, otros menos/ que le vamo´a hacer…?. En ?El toque porteño? describe con nombre y apellido cómo es eso de las murgas criollas mientras relata con emotividad en ?Placita cazón? sobre el amor a los 13 años (?en la placita se hablaron de amor…Casi sin tocarse/ sólo mirándose?) .y declara su amor a su esposa mexicana en ?Muero con vos? con su voz ronca cuando canta ?me gusta ver cuando venís/ me gusta cuando te alejás/ voy pisando los cuarenta y que sean muchos más?.

En su desembarco en una multinacional para jugar en primera dejó atrás dos discos anteriores : ?Flavio viejo y peludo? (2001) y ?El marplatense? (2003), sin mencionar el singular ?Peso argento? (1998) que hizo con el metalero Ricardo Iorio. En todos trató de buscar las raíces musicales de canciones populares, con su particular estilo. En su nuevo álbum sus temas son postales de sus lugares (el delta, Tigre- su lugar de residencia- . México- su segunda Patria-, sabores de barrios, nombres de amigos y murgueros, fileteados porteños con referencias a Gardel y Maradona. Finalmente, en ?Brujos caníbales mandingas? deja su mensaje- no como un profeta sino como un luchador por la vida-; ?Mirá hacia delante y camina/ busca la vida y no te quedes en la esquina/ Busca un camino que te dé alegría/ No busques drogas que mata y contamina?.

Vestido como un colorido luchador de catch mexicano Superflavio embiste contra los encasillamientos musicales y convive con muchas fusiones. Enfrenta un nuevo camino por recorrer, sale airoso y ganador de sus primeros recitales capitalinos y redobla la apuesta para el año próximo. Si el término cachivache siempre fue despectivo, inútil y despreciable para Flavio Cianciarulo y La Mandinga su Cachivache! es cambiarle el significado a una definición popular por una nueva acepción de un grupo de artistas que hicieron algo útil, bien presentado, apreciable desde todo punto de vista y que deleita los oídos con una música que poco tiene de cachivache.

Publicado en Leedor el 26-11-2004

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