Criaturas de aire

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La violencia y el silencio como forma de preservación en la puesta del director de “Paraísos olvidados”.Por Micaela Pereira

La historia que se desarrolla versa sobre un acuerdo entre un terrateniente argentino, capataz de estancia, y un científico nazi refugiado que tienen en común un negocio: crear una raza superior de caballos. Hay otros tres personajes en juego, una gitana hermosa que ha comprado el terrateniente, el peón de la estancia, y el gitano que logra montar al potrillo que el científico prepara para producir la raza superior.

La puesta propone un espacio divido en un afuera y un adentro. El afuera será el espacio de la gitana a la que vemos por las ventanas. El adentro será la habitación que el capataz preparó para el nazi, con un escritorio y objetos de laboratorio.
Los espacios de por sí ya nos proponen una diferencia, la puesta comienza con una lluvia en la que vemos a Delia (la gitana) mojándose y saltando. Se escucha un auto Delia se esconde: es la llegada del Nazi con el capataz y el peón cubriéndose de la lluvia.

La gitana es muda, toca el violín, la vemos aparecer siempre en un espacio distinto al que ocupan los otros, ella provoca un contraste con los demás personajes, la música que toca en su violín es un sonido triste y melancólico, tiene el aspecto de un ser etéreo. El nazi le cuenta al capataz, que a los gitanos en su tierra los llama ?criaturas de aire?.
Entra corriendo el peón de la estancia para dar a su patrón una terrible noticia, Delia se escapó con el gitano en el potro pura sangre, y además menciona sorprendido que la escuchó hablar, decir una palabra. El capataz manda a todos sus hombres a buscarlos, ellos matan al gitano y traen al potro y a la gitana de nuevo a casa.
Delia está embarazada, entonces, el capataz le pide al nazi que le haga un aborto porque no quiere que ella tenga un hijo del gitano. El nazi acepta pidiendo a cambio refugio seguro.

La violencia tiene encuentro en dos puntos, un dúo violento, capataz de estancia y científico nazi, extraño encuentro que tiene lugar en nuestro país y forma de alguna manera el entramado de nuestro pasado.
En respuesta a esta violencia hay algo clave en el personaje femenino, ella preserva su lenguaje, no lo entrega, no habla. Frente a estos seres que la rodean prefiere ser muda. Puede verse y pensarse su silencio como una marca de resistencia.

Publicado en Leedor el 23-5-2005