Palindromes

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BAFICI. Día 6. Las películas de Solondz son terribles y desoladoras; él afirma que se debe a un hecho conciso: el mundo es terrible y desolador. En esta nota Julián Rimondino lo compara con Buñuel.
Por Julián Rimondino, desde BAFICI

El cine de Todd Solondz es difícil y duro. Es despojado, ácido, doloroso de ver. Sus personajes son patéticos perdedores, inútiles e incapaces de hacer algo más en el mundo que lucir impávidos y ser títeres fáciles de manipular. Tal era el caso de los protagonistas de las dos historias que conformaban su film anterior, Storytelling, y tal fue el caso de Dawn, protagonista de Mi vida es mi vida (inexplicable título que aquí se dio a Wellcome to the Dollhouse), de igual manera que es el caso de Aviva, protagonista de la reciente Palindromes, pariente muy cercana de aquella conflictuada Dawn en múltiples sentidos.

De hecho, Aviva es la prima de Dawn, y esta película empieza con el funeral de aquel personaje, que se suicidó al descubrir su embarazo. Esto lleva a Aviva a declarar su deseo inconmensurable de crecer, ser adulta y tener muchos hijos. Y de ahí en más, Solondz se dedica a hacer registrar tan impávidamente cómo Aviva lleva adelante su vida, que vive depresivamente, con desgano, a pesar de estar salpicada por la exploración sexual confusa, las relaciones sexuales con hombres mayores, el fanatismo religioso y el entendimiento de que la vida, complicada y confusa, difícil y oscura, es un mundo donde cada uno tiene un rol que cumplir. Un rol del que no se puede escapar y que nunca cambiará. A Aviva le tocó ser depresiva, le dice su primo Mark, hermano de Dawn (Matthew Faber, repitiendo su personaje de Mi vida…) y ese es el estado en que deberá aprender a vivir.

Las películas de Solondz son terribles y desoladoras; él afirma que se debe a un hecho conciso: el mundo es terrible y desolador. Su relato es cruel, gracioso por lo patético, doloroso por lo real. Pero no hay ninguna glorificación, ningún espacio de salvación: el final es tan patético como el comienzo. Pareciera que el mundo de Palindromes (y de todo el cine de Solondz) es uno en el cual nadie escapa a esta sensación, sensación que el director sabe emplear para causar risa. Así, el público se ríe de lo gris que suele ser la vida.

Como una especie de Buñuel moderno, Solondz es crítico de la sociedad, de sus tabúes, de sus miedos y de su corrección política. Y, como el director de El discreto encanto de la burguesía y El ángel exterminador, sus sátiras y corrosivas críticas no son meramente un planteo intelectual. Las acompaña de un trabajo formal sobre la imagen (siempre tan gris y patética, tan despojada como sus personajes, al punto que da la sensación de desgano que caracteriza a Aviva) y, en el caso de Palindromes, emplea un recurso narrativo ya utilizado por el director catalán en Ese oscuro objeto del deseo, donde Carole Bouquet y Angela Molina se intercalaban, sin explicación alguna, en el rol protagónico. Aviva es interpretada por 6 actrices distintas y un actor: una negra gorda, una pelirroja escuálida, una morocha fea, un varón con rasgos femeninos, independientemente de la edad de los intérpretes y de sus enormes diferencias físicas. Es más, mientras que Aviva tiene 12 años, en un momento la interpreta Jennifer Jason Leigh, actriz madura que no tiene mayor diferencia de edad con Ellen Barkin, quien interpreta a su madre. Un recurso complejo y fascinante, que Solondz logra emplear efectivamente (la marcación de las actrices es idéntica, y de hecho componen a un mismo personaje con una voz, una postura física en común y una gestualidad establecida, que todas articulan idénticamente), y sirve además como metáfora de universalidad para su relato.

Muy lejos de ser una mera muestra de virtuosismo, Palindromes es un film duro y doloroso, pero también innovador y original. Plantea un fuerte intertexto con el trabajo anterior del director, en un claro intento de analizar, complejizar y profundizar en su obra. Y, además, reafirma a Solondz como uno de los más feroces, lúcidos y valiosos directores del bastante alicaído cine norteamericano.

Próxima función de Palindromes en BAFICI:
Viernes 22 a las 15:30 hs en Hoyts 10

Publicado en Leedor el 19-4-2005