Variaciones Meyerhold

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Tato Pavlovsky, lleva a escena un homenaje a Meyerhold y su poética. Una estética incomprendida por sus contemporáneos, perseguida y censurada por el stalinismo.Variaciones Meyerhold

Por Micaela Pereira

Un escenario despojado, con tan solo una silla como escenografía, sin maquillaje y con un vestuario despojado también, ropa de trabajo para que el cuerpo del actor esté cómodo para trabajar.

Abre el espectáculo un entramado entre la iluminación y la risa de Pavlovsky que, sentado en la silla al centro del escenario, interpela al espectador con su mirada.
La historia de Meyerhold, es una historia contada desde hace muy poco tiempo, nos dice Pavlovsky, ya que fue censurada y pretendió ser enterrada por el stalinismo.

En qué consisten los principios innovadores de la ?técnica biomecánica? que propone este director, pues en centrar el trabajo del actor en su cuerpo, tener a éste como punto de partida para poner en escena cualquier texto. Los cuerpos en acción serán los que indiquen al director cómo armar la puesta, y cada uno de los actores deberá descubrir cómo dialogar con su cuerpo, cuáles son las herramientas de este tan preciado instrumento del actor, ese será un trabajo a llevar a cabo entre los actores y el director.

Meyerhold, ha sido alumno de Stanislavsky, y a lo largo del espectáculo lo veremos discutir con su maestro, y encontrar otro camino para la teatralidad. Lo sorprende como director, la calma de Antón Chejov para introducir una idea cuando se estaba trabajando alguna obra de su autoría, teniendo en cuenta que Meyerhorld como director nunca pudo obtener tanta serenidad al exponer una idea.
Está presente en la obra Vera Kommissarzhevskaia, su mujer, que fue quien lo invitara en 1907 a dirigir el teatro más importante de San Petesburgo.
En 1939, Meyerhold es detenido por antirrevolucionario, su mujer es fusilada, y él correrá el mismo destino un año más tarde.

Es impactante el trabajo de Pavlovsky, su discurso y el manejo de su cuerpo en escena, su juego con la dicción, la risa, la mirada, uno a uno hace gala de presencia en escena del cuerpo del actor.

En la escena final, entra a escena un personaje, el verdugo, la censura, que le coloca a Meyerhold una tela en la cara tapándola completamente. Sin embargo podemos ver los movimientos de esa cara, la boca abierta gritando: ese grito está vivo y nos demuestra cómo la censura no pudo ni podrá callar la voz de un gran director soviético como fue Meyerhold.

Publicado en Leedor el 4-4-2005