Lucía Pacenza

0
7

Excelente exposición de Lucía Pacenza en el Centro Cultural Recoleta con sus esculturas en mármol de carrara.LUCIA PACENZA.
Esculturas, cajas y proyectos.

Por Julio Portela

Centro Cultural Recoleta. Sala J.
Junín 1930. Buenos Aires.
Hasta el 10 de abril de 2005.

Conocíamos la obra de Lucía Pacenza a partir de sus arcos en mármol de Carrara que tenían la particularidad de estar esculpidos en escalones recuperados de demoliciones de edificios antiguos de Buenos Aires.
Estas realizaciones tuvieron entonces un encanto especial, ya que rescataban parte del patrimonio desconocido de la ciudad, condenado a desaparecer por la realización de obras públicas, como la avenida 9 de Julio, para otorgarles un valor agregado en su transformación en obra de arte.

Ello fue sólo posible por la nobleza del material utilizado, los célebres mármoles blancos de Carrara, desprendidos intactos de las estructuras de los edificios por previsión de los artistas o conservacionistas. Pero esta disponibilidad del material de dimensiones menores, imponía limitaciones a la creación artística que se traducía en obras pequeñas, más bien destinadas al ámbito hogareño.
La forma del arco adoptada, fue luego extendida por la artista para sus monumentos conmemorativos erigidos al aire libre, si bien esta vez realizados en otros materiales ajenos al mármol.

Distintas en su concepción pero iguales en intención son las esculturas que observamos en esta nueva exposición, donde se han utilizado bloques de mármol más grandes. El arco aquí está insinuado en sus esculturas que a veces pueden ser tomadas como objetos como en el bandoneón de ?Ritmos?; pero también es notoria la presencia de la columna en planos sólo interrumpidos por “dobleces” en su estructura como para sugerir los pliegues del fuelle.

También en ?Remolinos? se observan interrupciones en el curso rectilíneo del río. De pronto en ?Ríos del Sur, Paraná? el río cambia de dirección en un efecto de torsión de la masa calcárea. La artista adopta para su obra la forma de pilastra inclinada como para sugerir la trayectoria del río, pero donde marca también el movimiento ondeado del agua.

En ?Senderos? encontramos un pilar que sirve de sostén y también de adorno a dobleces en su centro como de cintas abrazadas a una columna interior.
Los fenómenos naturales y los astros también se encuentran contenidos en las obras con dobleces concéntricos, como remolinos, o bien en figuras lineales que nos llevan a los ?Ritmos biológicos? con que la artista trata de expresar esa sensación de ritmo que en música marca la proporción entre el tiempo de un movimiento y el de otro diferente.

Estos efectos de ritmos producidos por instrumentos musicales, o de los sonidos del agua con sus corrientes y remolinos, se contraponen a senderos marcados en la tierra que nos llevan a contemplar el ocaso del sol o la presencia de la luna en el firmamento. Creemos reconocer en estas obras de Pacenza su inquietud por expresar el asombro que nos provoca la naturaleza en el milagro siempre renovado de su permanencia.

Recomendamos especialmente esta interesante exposición y les proponemos un recorrido, que como corresponde en escultura, debe hacerse alrededor de las obras.

Publicado en Leedor el 29-3-2005

Compartir
Artículo anteriorde lágrimas
Artículo siguienteBanda Dibujada