Berni y contemporáneos

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Interesante propuesta de una Muestra sobre Berni en el MALBA: aislar, sin separar, obras de tendencias similares para establecer correlatos, diferencias o analogías con otros artistas contemporáneos argentinos.BERNI y sus contemporáneos. Correlatos.

Por Julio Portela

MALBA – Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires.
Av. Figueroa Alcorta 3415 ? Buenos Aires.
Hasta el 16 de mayo de 2005.

En conmemoración por los cien años del nacimiento de Antonio Berni (1905-1981), el Malba inauguró esta exposición, con la intervención de la curadora invitada Adriana Lauria, que reúne aproximadamente cien obras pertenecientes a museos y colecciones privadas de todo el país.

Dado la larga trayectoria de Berni, que le permitió acceder a todas las tendencias plásticas desarrolladas durante sesenta años, la muestra trata de establecer relaciones recíprocas con sus colegas o bien diferencias, ya sea en los aspectos artísticos, políticos o sociales.

Entendemos que la confrontación no pudo ser realizada totalmente ya que así como distinguimos lo prolífico de lo realizado por Berni, debemos admitir que se trató de años de aparición de gran cantidad de nuevos artistas y tendencias que prácticamente harían imposible encontrar el espacio necesario para cobijar a todas ellas.
También debe tenerse en cuenta el trabajo de reunir las obras dispersas en diversas colecciones y la posibilidad de acceso a las mismas, y a su vez efectuar luego la selección y correspondencia con las de Berni o viceversa.
Ingresando a la exposición nos reciben las obras del período surrealista de Berni de los años ?30, con objetos cotidianos de tamaños desmesurados, dispuestos en el plano arbitrariamente, en posiciones que dan a entender cosas recónditas donde no las hay.

Son confrontadas con las abstracciones de Juan del Prete de la misma década, con sus planos de colores saturados, similares a veces a los empleados por Berni. Del primero rescatamos su ?Arlequín abstracto o Relieve? (1934), un óleo sobre cartón recortado y láminas de cobre, bronce y zinc conformando elementos abstractos en tonalidades pastel del rosa, rojo, azul, celeste y blanco. De esta obra nos interesan además los materiales no convencionales empleados, como un anticipo de los que Berni hará uso más adelante. Es cierto que en la obra de del Prete los elementos aparecen disimulados bajo la pintura y no adquieren la simbología otorgada por los materiales de desecho que Berni colocará posteriormente en sus cuadros como motivo de exclusión social de sus personajes.

En nuestro recorrido llegamos al espacio asignado para exhibir algunas de las pinturas más famosas de Berni con su temática social, como ?Manifestación? (1934) y ?Desocupación o Desocupados? (1934) que ya han sido comentadas muchas veces, que merecen contemplarse nuevamente. Encontramos también aquí la ?Medianoche en el mundo ” (1937) un óleo sobre arpillera de colección particular, donde entendemos se alude a la Guerra Civil Española. La escena muestra un conjunto de mujeres y niños en expresiones diferentes aunadas sólo por el dolor, que parecen mirar al vacío. Sólo una de ellas mira directamente a la cara del hombre que yace herido de muerte. El punto de fuga de la pintura está representado por un callejón donde las escenas y expresiones de dolor o impotencia se repiten.

Se presta a la comparación con otra pintura de Raquel Forner ?Mujeres del Mundo? (1938), en su temática de la mujer que está sola inmersa en un conflicto en el que no tomó decisiones ni participa directamente. Esta escena de las mujeres relegadas a la retaguardia, donde las gestos son de protección, cubriéndose de los aviones apenas insinuados arriba y a la derecha, en una alusión a los bombardeos de Guernica, revela una posición netamente feminista de la pintora. Sin embargo aquí la esperanza se mantiene en la simbología del manojo de trigo sostenido por una de las figuras – a pesar de todo hubo cosecha- en contraste con el árbol seco y las viviendas destruídas.

Más adelante se establece un dueto entre los retratos de Lino Enea Spilimbergo, en posiciones y expresiones parecidas a las de Berni, sólo diferenciadas por el trazo más esquemático que da el primero a las figuras con apariencia de esculturas. Los fondos en Spilimbergo son neutros; en cambio en Berni pueden ser de carácter metafísico.

También se muestran aquí dos creaciones destacables de la obra de ambos artistas, ?Emma? de Spilimbergo y ?Ramona? de Berni unidos en su historia por la exclusión social. La forma plástica de expresarse es mayormente el grabado, fácilmente reproducible y de mínimo valor económico, como forma de acentuar la índole social de los personajes. Es destacable en la comparación de ambos la mayor sordidez de las escenas donde aparece Emma frente a Ramona a quien simplemente se muestra en su condición.

?A fines de los ?50 el arte exacerba la expresividad de las texturas con gruesos empastes, huellas gestuales y la incorporación de materiales de desecho con su carga de desgaste?, nos ilustra una interesante referencia colocada en el sector de pinturas informalistas de Mario Pucciarelli y Berni. El primero con sus empastes abstractos y el segundo también con fuerte acumulación de materia, en la que, no obstante, se insinúa cierta figuración con casuchas de villas miseria.
Los paisajes suburbanos de Kenneth Kemble de 1958 y 1960 con su carga de chapas, madera, enduído y óleo sobre hardboard se emparentan con la figura de Juanito Laguna de Berni de 1961 en un retrato al óleo con incorporación de madera, metales varios, recortes de chapa, arpillera, hilo sisal, pegamento, cartón y papel sobre madera.

A principios de los ´60 Ernesto Deira, Luis Felipe Noé, Rómulo Macció y Jorge de la Vega, forman en Buenos Aires el grupo Nueva Figuración que significa la ruptura de los límites entre abstracción y figuración, aún cuando el cuadro podía incorporar tendencias recientes, como el informalismo.

Berni adopta muchas de las características de esta tendencia en ?El carnaval de Juanito? (1960) con sus figuras tratadas y ubicadas a la manera de Ensor y en ?Pesadilla de los injustos o La conspiración del mundo de Juanito Laguna trastorna el sueño de los injustos? (1961).

En las décadas de los ?60 y ?70 la categoría de los monstruos ocupa un lugar preponderante en las obras de Berni, Alberto Heredia y Libero Badi. La amenaza destructiva y lo siniestro de lo escatológico están representados en sus estructuras de hierro soldadas y telas tensadas y pintadas o en sus pájaros de mimbre y paja con pico y patas de hierro o acero.

También encontramos las obras realizadas desde los ´70, algunas premonitorias de los sucesos que conmoverían a los argentinos; también una serie de cuadros religiosos de Berni con la figura de Cristo en lugares no usuales de gran simbolismo contemporáneo como un garage o el departamento que le otorgan a las imágenes una nueva religiosidad.
También las obras del realismo de Berni le permiten la confrontación con otras de desnudos masculinos de Pablo Suárez o personajes travestidos de Marcia Schvartz.
Creemos que el propósito de la muestra resultó sumamente interesante, aislar sin separar obras de tendencias similares para establecer los correlatos a que se refiere el título de la muestra.
Los estudiosos y los estudiantes están de parabienes con esta forma de presentar las obras, frente a la posibilidad de su comparación para establecer diferencias o analogías y sacar conclusiones.

Publicado en Leedor el 22-3-2005