Una historia no revelada

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Ganadora del Premio Especial del Jurado por Aumentar la Conciencia Social, la película de Keith Beauchamp es un desgarrador documental sobre la intolerancia y el racismo.Por Socorro Villa, desde Miami (un lugar muy cerca de USA)

Corría 1955. Emmett Till, un chico negro que vivía en Chicago con su madre, decide bajar con su tío a pasar las vacaciones con su familia en Mississippi. Los primeros días pasaron juntando algodón en las plantaciones y jugando con sus primos a la sombra de algún árbol.
Cierto día estaba con sus primos en la puerta de una tienda y cuando ve salir a una mujer blanca (Carolyn Bryant), Emmett le silba con admiración. Ese silbido cambió para siempre la historia de millones de afro-americanos en este país.
Dos días después, el señor Bryant y un amigo llegan a la casa del tio de Emmett, revólver calibre 45 en una mano y linterna en la otra a registrar la casa hasta que encuentran al niño y se lo llevan. Cuatro dias después, el cadáver de Emmett aparece en el río, totalmente desnudo, atado con alambre de púas a un ventilador industrial, tan deformado por las torturas que sólo pudieron reconocerlo por un anillo que perteneciera a su padre y que él siempre usaba.
Pese a que las autoridades del pueblo trataron de enterrar (literalmente) el hecho ?como tantos otros asesinatos de gente negra que ocurrían en esa zona de manera habitual y sin mayor trascendencia- la madre de Emmett decide hacer para su hijo un velatorio a cajón abierto, convocando a los medios de prensa nacionales para que fueran testigo de las condiciones del cadáver de su hijo. Este asesinato, junto a la cobertura nacional de que fue objeto el velatorio y el juico trucho al que se sometió a Bryant y Williams ?que obviamente fueron declarados inocentes- fue lo que desató el movimiento de derechos civiles que en las décadas siguientres tendría como lideres a Martin Luther King y Malcom X entre otros.

El juicio que se llevó a cabo contra Bryant (el esposo de la mujer ?ofendida?) y Williams, su socio, a quienes la familia identificó como los individuos que se llevaron a Emmett de su cama, fue una vergonzosa farsa que terminó, pese a los testigos que declararon, en un veredicto de inocente que indignó a gran parte del país (la parte norte, al menos). Sin embargo, en enero de 1956, 5 meses después del juicio, ambos individuos vendieron su historia por 4000 dolares a la revista Look y confesaron abiertamente el asesinato. Claro que por aquello de la ?Double Jeopardy? (o doble riesgo) no pudieron ser enjuiciados nuevamente pese a su flagrante confesión. Sin embargo en la investigación del film, Beauchamp encontró que en los archivos de esa nota había muchísima información acerca de los complices que por cuestiones de espacio no habia sido publicada y que le sirvió al Fiscal General para reabrir el caso en abril del 2004.

El film está estructurado de manera segmentada, jugando con un constante flash back y forward entre las imágenes de las entrevistas (realizadas durante los últimos 9 años) a los primos de Emmett su madre y otros testigos del caso ?incluídos los periodistas que lo cubrieron- y las imágenes documentales de 1955?tanto fotográficas como fílmicas, en su mayoría provenientes de las cadenas periodísticas. Esas imágenes reflejan no sólo los aspectos relativos al asesinato de Emmett sino que también sirven para contextualizar la situación en la que vivía la gente de color en aquella época, especialmente en el sur del país. Escuelas separadas, baños públicos separados, puertas traseras para los negros en los negocios, lugares en los que directamente se les prohibía la entrada con carteles de ?Whites Only? (sólo blancos), la prohibición de subir al transporte publico por la puerta delantera o usar otro asiento que no fuera el ultimo y otras delicadezas por el estilo.

Las imágenes históricas son de una crudeza desgarradora, acorde con el asesinato que retratan. La investigación de Beauchamp ha sido tan exhaustiva que ha permitido descubrir 14 nuevos cómplices que aún no han sido juzgados por este crimen. Las entrevistas se llevaron a cabo en general con la modalidad de cámara fija, enfocando al entrevistado y parte de su entorno. En algunos casos, sin embargo, con la finalidad de proteger la identidad de testigos que no se presentaron en el primer juicio, la persona aparece en tinieblas y solo es posible adivinar una silueta. Por la misma razón, en esos casos también se omitió el nombre del entrevistado que en general aparece a modo de subtítulo.

El espíritu del film transciende al sujeto. Se trata fundamentalmente de un alegato contra la intolerancia. En realidad, el verdadero protagonista no es el propio Emmett. Son todos aquellos que vieron y reaccionaron. Los que hablaron y tuvieron que escapar; los que callaron y recién 50 años después se atreven a hablar desde las penumbras; los que decidieron que ?a mi no me pasará lo mismo? y aprendieron a defenderse (Mohamed Ali comenzó a entrenarse como boxeador a raíz de la muerte de Emmett); la prensa negra que condujo investigaciones independientes que le dieron al fiscal los testigos para el juicio; la familia, que nunca abandono la búsquela de justicia y fundamentalmente los jóvenes. Los cientos de miles de jóvenes que salieron a la calle a decir basta. Porque como el propio Beauchamp dice: ?fueron los jóvenes los que protagonizaron la lucha por los derechos civiles y el problema de nuestra generación es que aun no ha generado los líderes que continúen con ella?.

Si bien el tema en particular puede parecer alejado de la realidad argentina, en un análisis mas profundo surgen claras analogías asi como la reflexión acerca de ellas y la manera en que la sociedad las trata.

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Publicado en Leedor el 26-2-2005

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