Keith Beauchamp

0
5

Socorro Villa conversó en Miami con Keith Beauchamp, realizador de La historia no revelada de Emmett Louis Till . En el año del 60º aniversario del asesinato de un niño negro, y en momentos en que aún continúan en EEUU los linchamientos de gente de color, tanto el film como el director se comprometen con el movimiento de los derechos civiles.

- Publicidad -

Keith Beauchamp: un tipo comprometido.

Socorro Villa, desde Miami (un lugar muy cerca de USA)

Alto y muy delgado, con una sonrisa tan amplia que se le sale de la cara, Keith llegó al festival de Miami a mostrar su ópera prima con una remera estampada con la imagen de Emmett Louis Till: Su orgullo no se puede disimular.
No hay mucho que decir de Keith Beauchamp ?todavía-. Pero él sí tiene mucho para decir, de la forma que sea: un documental, una película, un libro, interminables viajes y conferencias donde quiera que un auditorio ?desde niños de escuela hasta lideres del congreso- esté dispuesto a escuchar. Es sumamente humilde y al mismo tiempo, claramente conciente de la situación especial en la que se encuentra. Sabe que debe utilizar estos ?15 minutos de gloria? para influir en tanta gente como sea posible para poder generar el cambio social que añora.
Lo que sí podemos decir que en este festival ?La historia no revelada de Emmett Louis Till? se llevo 2 premios: el Premio Especial del Jurado para un film que aumenta la conciencia social y el Premio de la Audiencia al Mejor Documental.

-¿Por qué Emmett Louis Till?

Bueno, la primera vez que supe de Emmett Till fue cuando tenía 10 años. Estaba en el estudio de mis padres y me topé con una foto del cadáver de Emmett en una revista y me shockeó profundamente. De modo que mis padres se sentaron conmigo y me contaron su historia y me hablaron no sólo de él sino también de las vicisitudes que los afro-americanos aún atravesaban en América. Pero fue recién en la secundaria cuando pude comprender el alcance y las consecuencias de la historia de Emmett Till. Mis padres me recordaban constantemente que tuviera cuidado porque lo que le pasó a él aín podía pasarme a mí, ya que aun existía un amplio grupo de gente en el poder que tenia una idea muy definida de la manera en que la gente de color debería ser tratada en el sur del país. Más tarde, dos semanas antes de terminar la secundaria, en uno de esos bailes pre-graduación, fui agredido por la policía porque estaba bailando con una chica blanca, una amiga mía. Y esa experiencia desató en mí la decisión de hacer cuanto pudiera para que este tipo de cosas nunca le pasara a otra persona.

-¿En que año fue eso?

Aquello sucedió en 1989. [Cara de sorpresa de mi parte] Sí? hace muy poco tiempo?

-O sea que fue para vos esa experiencia la que te decidió a dedicarte a este proyecto?

En realidad? mi propósito era ubicarme en una posición en la que pudiera hacer algo para que nadie más tuviera que atravesar por una experiencia como aquella. De modo que empecé a estudiar Justicia Criminal en la Universidad del Sur en Baton Rouge (Louisiana). En mi primer año estaba decidido a estudiar justicia criminal y derechos civiles y se me presentó la posibilidad de trabajar en un film sobre las prácticas forenses infantiles para una compañía productora de Nueva York. Esto despertó mi interés en la cinematografía y comencé a escribir, dirigir y producir videos musicales. Luego surgió la posibilidad de trabajar en un reportaje y lo primero que me vino a la mente fue tomar el caso de Emmett Till. De manera que esto comenzó como una simple investigación para producir un reportaje. Cuando en 1996 conocí a la Sra. Mobley, la madre de Emmett, ella me alentó para que la ayudara a lograr finalmente la reapertura del caso y entonces surgió la idea de producir un documental que pudiera servir como piedra fundamental para lograr ese objetivo.

-De modo que, desde un principio, tu propósito era lograr la reapertura del caso con este film?

Si, absolutamente. He oído hablar de este caso por tantos años y sin que nada sucediera? Esto ha sido para mí un proyecto de nueve años y durante todo ese tiempo he podido juntar mucho material que sabía iba a ser útil para la reapertura del caso. Los testigos, por ejemplo. He localizado testigos que nunca antes en estos 50 años habían hablado del caso públicamente. Tuve la oportunidad de hablar con ellos y de obtener información sobre las circunstancias del asesinato. De modo que esto se transformó en una bola de nieve? Estuve trabajando en Mississippi por 4 años y medio sin que nadie lo supiera y de esa forma pude conseguir información que sabía iba a ser fundamental en el aspecto legal. Ha sido un proceso muy largo. El tramo de edición comenzó recién en el 2000. En ese momento me puse en contacto por primera vez a las autoridades del Estado de Mississippi para mostrarles el material que tenia, aunque realmente con muy pocas esperanzas, dada la historia del estado en materia de derechos civiles. Además, la persona al frente de la oficina del Procurador General del Estado en aquel momento ?Mike Moore- era conocido por no involucrarse con casos de derechos civiles. No obstante, Mamie Mobley estuvo conmigo todo el tiempo, alentándome, ayudándome, acudiendo conmigo a las reuniones en el Departamento de Justicia? a todos lados? hasta que finalmente en el 2004 se reabrió el caso.


– ¿Cómo lograste conseguir los fondos para producir este documental?. No parece que fuera una tarea fácil?

No? de ninguna manera. Al principio del proyecto fui a ver a todo el mundo: líderes de la comunidad negra, activistas de derechos civiles, todos, rogándoles que me ayudaran a conseguir los fondos para producir este film. Todos me rechazaron. Los únicos que creyeron en mí fueron mis padres. Ellos me dieron el dinero que tenían destinado para pagar mi universidad y utilicé ese dinero para producir el film.

– En algún punto del proyecto ¿Pudiste conseguir algún tipo de apoyo gubernamental?

No. En realidad el caso de Emmett Till es uno de aquellos casos de derechos civiles que nadie estaba interesado en resucitar. No figura en los libros de historia y aunque a veces uno se encuentra con algunas personas que están informadas acerca del caso se trata sólo de un conocimiento muy superficial de los hechos. Es uno de esos casos que ?debía? ser olvidado, especialmente porque pone en cuestiones temas como el sexo y la raza y aún hoy estamos temerosos de hablar de ellos. Uno de los aspectos más importantes de este caso es que fue el que desató el movimiento de derechos civiles. Antes de Martin Luther King, antes de Malcom X fue Emmett Till quien desencadenó la resistencia de la gente de color en el sur del país y puso en marcha todo el movimiento de lucha por los derechos civiles. Cuando se habla de historia de los EEUU y se habla del movimiento por los derechos civiles, no se puede empezar a discutir la cuestión sin mencionar el caso de Emmett Till porque ese fue el caso que encendió la mecha. Allí radica la verdadera importancia de este documental. No solamente los aspectos relativos al asesinato en si sino el contexto histórico y las consecuencias en el público americano porque en definitiva, todos nosotros ?el mundo entero- se ha beneficiado de los logros del movimiento de derechos civiles que comenzó con Emmett Till.

– Mi impresión luego de ver la película es que bien podría considerarse material de estudio en las escuelas. ¿Cuál es tu idea al respecto, cuales son tus planes para el film?

Exactamente. En este momento estamos trabajando en desarrollar una currícula a partir del film para que pueda ser usado en los colegios en todo el país ?incluso en todo el mundo. En definitiva, se trata de un film acerca de los prejuicios raciales que existían en aquella época e incluso hoy en día. Todavía se llevan a cabo ahorcamientos en la actualidad y nadie quiere hablar de eso. De manera que creo que este film se puede usar como plataforma para poner en cuestión no sólo el caso del asesinato de Emmett Till sino también todos esos otros casos. Cuando se reabrió este caso, sirvió de ayuda para reabrir el caso de aquellos tres trabajadores sociales que en 1964 trabajaban en Mississippi tratando de registrar votantes negros y fueron asesinados por el KKK (Ku Klux Klan) [este caso sirvió de inspiración para el film ?Mississippi en llamas? de Alan Parker (1988), protagonizado por Gene Hackman, William Defoe y elenco]. Este caso [por Emmett Till] sirvió para galvanizar la investigación que llevó a reabrir ese otro caso y a enjuiciar a quienes participaron y nunca habían sido procesados a nivel estatal. Lo mismo sucedió con otros dos casos de derechos civiles que tuvieron lugar aquí en Florida. El gobernador Jeb Bush reabrió recientemente 2 casos de asesinatos por derechos civiles y todo esto está sucediendo a partir de la reapertura del caso de Emmett Till. Siempre consideramos que este film seria un catalizador de cambio y realmente lo ha sido. Ha producido un efecto dominó con muchos otros casos relacionados con el movimiento de derechos civiles, de manera que es muy importante para nuestra historia en general y por lo tanto quiero hacer llegar esto a las masas? a las escuelas de todo el mundo y las comunidades fuera de los EEUU porque ya no se trata solamente de Emmett Till, no es solamente una película, es un movimiento?y estoy convencido que esto es lo que va a lanzar un nuevo movimiento ?hoy.

– ¿Cuál es la respuesta que estas recibiendo de las compañías distribuidoras?

Bueno, las respuestas son variadas. Hay gente que esta muy interesada en el proyecto. Aún estamos negociando con algunos distribuidores pero estamos seguros de que vamos a obtener un buen trato, así que queremos estar seguros de hacer la elección adecuada y quiero ser muy cuidadoso con las elecciones que hago porque este caso, este film es tan importante que quiero asegurarme de que esté en las manos correctas y que será distribuido de la manera que he imaginado. Esperamos poder estrenar la película en los cines para el 50° aniversario del asesinato de Emmett Till que se cumple este año, el 28 de agosto. Por eso es tan importante mostrar la historia en este momento y reflexionar acerca de cuánto camino hemos recorrido y al mismo tiempo cuánto nos queda por recorrer aun.

¿Te considerás parte de algún movimiento o corriente dentro de la industria cinematográfica?

Bueno, creo que lo más claro en este momento es identificarme como un activista de los derechos civiles y me parece bien, me agrada? porque en definitiva, empecé con todo esto como productor y poco a poco se transformó en parte de mi. He trabajado full time con este proyecto desde los 24 años, hace ya 9 años. He crecido con él y dejó de ser para mi un proyecto para transformarse en una pasión. Hoy tengo gente que considero parte de mi familia, los testigos, por ejemplo, con los que he trabajado todo este tiempo. Esta gente me ha visto crecer y se han convertido en parte de mi familia. Incluso la Sra. Mobley? he trabajado codo a codo con ella por siete años y medio hasta su desafortunado deceso. Ella siempre hacía hincapié en que mi misión era reabrir este caso. Y todas esas influencias son parte de mí, son las que hicieron que hoy sea quien soy. De manera que sí, soy un cineasta, pero también soy un individuo con ideas muy claras sobre ciertas cuestiones relacionadas con temas sociales y voy a aprovechar cada oportunidad que tenga para hablar sobre ellas. Y creo que esta es una excelente plataforma para hacerlo. Creo que los documentales, la industria cinematográfica en general, constituyen una nueva forma de activismo. Por lo tanto quiero utilizar este vehículo hasta donde sea posible. En realidad? nunca me imagine que llegaría a involucrarme tanto con este caso como para lograr reabrir un caso de asesinato que estuvo sepultado por 50 años? Esto es como un sueño para mucha gente. La Sra. Mobley luchó durante 47 años para que se reabriera el caso. Y de alguna manera, que todo esto haya sucedido? siento que ha sido una bendición para mi ser el vehiculo de todo esto?

-¿Cuál es tu visión de la realidad de la comunidad afro-americana en los EEUU hoy?
Hmmmm? no hablaría de la comunidad negra en general sino más bien de mi generación. Es muy importante que mi generación despierte y tome conciencia acerca de aquellos que cimentaron el camino para que nosotros estemos hoy aquí. No se trata sólo de nuestros ancestros? no podemos olvidarlos porque ellos son la razón de que estemos aquí. Y tomando en cuenta la historia del país en general y cómo fue construido con sangre, sudor y lágrimas negras, creo que estamos obligados a mirar hacia atrás y revisar nuestro pasado y no olvidar a toda esa gente que hizo posible nuestra existencia. En este sentido también el film es importante, porque siendo yo mismo parte de la generación joven ?la generación hip-pop, la generación X o como quieras llamarla- considero que en cierta forma hemos perdido el rumbo. En este momento nuestros líderes, la gente que nos representa, es gente de la generación de mis padres, pero no tenemos ninguno que pertenezca a nuestra generación. ¿Qué hacemos con esto? Necesitamos producir nuestro propio Malcom X o nuestro propio Martin Luther King, nuestro propio JFK? y en este momento no lo tenemos. Hemos perdido aquella pasión de los años ?60s cuando el movimiento de derechos civiles era movido por estudiantes, no por gente mayor. ¿Por qué hemos perdido eso? Podemos culpar al sistema escolar de la misma forma que a nuestros propios padres. En muchos casos, ellos nos mantuvieron apartados de toda esa parte de la historia porque, habiendo sido tan arduo para ellos mismos, no quisieron cargarnos con ese peso. Quisieron preservarnos para que no viviéramos en ese tipo de ambiente hostil. Por lo tanto, hemos perdido nuestro sentido de la historia. Imaginate que aín hoy, existen a lo largo del país ahorcamientos, racismo, asesinatos?y la gente se pregunta por qué. Si olvidamos nuestro pasado, nunca sabremos quiénes somos. Por lo tanto espero que cuando la gente vea este film, me vea a mi detrás de todo esto y se de cuenta de lo que he tratado de hacer, de lo que mi generación puede hacer, se den cuenta de que la generación del hip-hop y la generación de los derechos civiles, los jóvenes y la gente mayor, pueden unirse y llegar a un entendimiento. El movimiento de los derechos civiles se hizo para nunca morir. Sin embargo, lo hemos dejado decaer. Necesitamos despertarnos y darnos cuenta que tenemos que ubicarnos en posiciones de poder que nos permitan cambiar aquellos aspectos de nuestra sociedad que necesitan ser modificados. Y a través de este film espero poder lograr eso.

– ¿Y ahora que? ¿Tenés algún proyecto entre manos?

En este momento estoy principalmente hablando con mis pares, con los líderes de la comunidad negra, dando conferencias en escuelas públicas, en universidades, promoviendo este caso y haciendo todo lo posible para lograr que se haga justicia. Si bien el caso fue reabierto y se está llevando a cabo una investigación, aun estamos muy lejos de llegar a la corte. De manera que es necesario mantener la presión hasta que finalmente se haga justicia. Además estoy preparando un film autobiográfico sobre todos estos años trabajando en el film. La idea es que las generaciones más jóvenes puedan ver todo lo que he vivido hasta lograr reabrir el caso y esperamos que sea una fuente de inspiración para todos. Creo que tengo la oportunidad ?dada la especial situación en que me encuentro- de hacer oír mi voz, y quiero aprovecharla. De manera que ahora estoy completamente dedicado a esto. Soy muy conciente de la importancia que este caso tiene en el contexto de la historia americana y quiero darle toda mi energía. He estado en 60 minutos, me he presentado en cada una de las principales cadenas de noticias y por sobre todo quiero lograr mostrar este film de manera continua para lograr educar a la gente en cuanto al movimiento de derechos civiles y a lo que deberíamos estar haciendo hoy.

– ¿Estás tratando de mostrar el film fuera de los EEUU?

Si, totalmente. Ya estuvimos en el Festival Internacional de Bahamas y eso me permitió entrar en contacto con gente de color fuera de los EEUU? y su reacción fue sobrecogedora. Lo han ovacionado de pie. De manera que lo más importante para mí es dar a conocer la historia y llevarla a tantos países como sea posible, porque sé que en cualquier lugar la gente está interesada en este tema en particular, en cualquier lugar hay gente que puede sentirse identificada con este caso. No es sólo Emmett Till porque ya no se puede hacer mucho acerca de él y su vida en este momento? es mucho más grande que él mismo; se trata de una historia humana acerca de la intolerancia y el racismo y los derechos civiles en cualquier lugar, en cualquier momento. Y si este film desata la inquietud por hacer algo, por ayudar al cambio en tu propia comunidad? bueno, ese es el tipo de respuesta que queremos!
Por mi parte ?acota Steve Laitmon, el manager de Keith- me uní al proyecto hace ya seis años y realmente cambió mi vida. Es que todo lo que ha pasado en el mundo en forma global, desde Ruanda hasta Sudan? todo ese sufrimiento, tiene un gran impacto en cualquiera? Por supuesto que ese impacto no es igual en todo el mundo, sin embargo, si alguien ve el film y se siente identificado de alguna manera? eso es genial, es muy poderoso. Porque aunque esto paso aquí hace no tanto tiempo? todavía esta sucediendo no solo aquí? en todo el mundo. De manera que lo que buscamos lograr es abrirle los ojos a la gente sobre estas cuestiones.
En realidad ?dice Keith- lo que busqué con este film es lograr que la gente que lo vea tenga la misma reacción que tuve yo, a los 10 años, cuando vi aquella foto por primera vez. Fue una experiencia tan profundamente conmovedora que aún a los 10 años supe que necesitaba ubicarme en una posición en la que pudiera hacer algo al respecto. Además, en mi caso, fue muy fácil identificarme con el: yo tenia 10 años en ese momento, Emmett tenia sólo 14, de modo que eran los ojos de un niño mirando el cadáver de otro niño? y eso es muy duro. Y esa fotografía de Emmett, la que aparece en el film, sigue siendo igual de poderosa porque cualquiera que ve esa foto siente la necesidad de ?hacer algo? al respecto. De alguna manera, resucita aquel ferviente deseo de cambiar la sociedad que teníamos en los 50s o los 60s y ese es el objetivo último.

– ¿Steve, como te involucraste con el proyecto?

Me involucré a través de un amigo que me comentó que Keith necesitaba ayuda con el film sobre Emmett Till. Y una vez que leí el guión? en realidad no conocía la historia, creía que se trataba de una película pero descubrí que era un documental y que a través de la investigación Keith se transformó en un activista, de manera que me uní al proyecto y he estado con el desde hace 6 años compartiendo su pasión acerca de esta historia y de educar a la gente? Ha sido un largo camino. Cuando recién empezamos? bueno, imaginate, soy un chico blanco y judío de Nueva York!!!! Y es sorprendente que gente de la generación de los padres de Keith no supiera acerca de esto o no quisiera involucrarse. Y ahora que este trabajo ha demostrado por si mismo lo importante que es, y se le han abierto muchas puertas, todo el mundo habla de él.

– ¿Planean seguir trabajando juntos?

Claro! Eso espero? Tenemos ahora el film autobiográfico de Keith y seguramente después vendrán otros proyectos que también tendrán por objeto abrir los ojos de la sociedad a determinados temas sin dejar por ello de ser entretenidos, de manera que si? seguiremos trabajando juntos.

Al día siguiente de esta entrevista, tuve la posibilidad de asistir a una proyección del film organizada exclusivamente para alumnos del último año del secundario y primer año de universidad en instituciones públicas y sus profesores.
Las reacciones de estos jóvenes fueron impresionantes. Desde un AHHHHHH!!!! tan profundo que pareció acaparar todo el aire de la sala cuando apareció en pantalla la foto del cadáver de Emmett, hasta un abucheo ensordecedor cuando se mostró el veredicto de inocente de los asesinos y una ovación de pie cuando terminó la película.
La conversación posterior entre Keith y el auditorio se prolongó por más de una hora y hubo que cortarla por cuestiones de programación: en realidad, ellos hubieran seguido el diálogo por el resto de la tarde?

Fue interesante descubrir que, si bien muchos de los jóvenes (de todas las etnias) que formaban la audiencia no conocían el caso de Emmett, sí son claramente concientes de la situación social de cada una de las minorías raciales en este país. Conocen datos hard, estadísticas, como que en los últimos 6 años, en el estado de Mississippi, hubo 74 linchamientos de gente de color que fueron disfrazados por la policía como ?suicidios?. Algunos han participado en manifestaciones y marchas pidiendo justicia en casos como el de aquel estudiante africano baleado 48 veces por la policía simplemente porque tenía el color de piel equivocado, en el lugar y momento equivocado? y por ello han pasado también un fin de semana en la cárcel, hospitalidad del estado de Nueva York. Tienen muy claro hasta qué punto, Miami, que es un crisol de gente llegada de todas partes ?mayoritariamente Latinoamérica, pero también algunos europeos hartos del frío y la rigidez del sistema de vida- es sin embargo una ciudad dividida casi en guetos.

Un tema en el que insistieron especialmente fue ¿Qué hacemos? Y ametrallaron a Keith para que diera una lista detallada de a quién escribir, dónde, cómo? esa respuesta insumió una media hora de charla porque no paraban de increpar acerca de formas de tomar acciones concretas y presionar en los lugares adecuados para lograr cosas hasta que tuvieron toda la cadena: desde el mas ignoto concejal municipal hasta el mismísimo Procurador General o incluso el propio Presidente.
De manera que, en un mundo que parece haber abandonado todas las utopías? no todo está perdido. Aún hay jóvenes con ganas de hacer cosas. Y a juzgar por el rapport de estos chicos luego del film? Keith Beauchamp esta bien encaminado hacia su objetivo: ?vamos a cambiar al mundo?.

Nota relacionada: La historia no revelada de Emmett Louis Till

Publicado en Leedor 26-2-2005