Cigarrera Fabergé

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La búsqueda de los objetos nos conduce, a veces, a encuentros inesperados. Al penetrar en la tienda del anticuario, verdadera caja de sorpresas para el coleccionista, la propietaria se adelantó a nuestros posibles hallazgos. En efecto, nos mostró un objeto que despertó nuestra curiosidad, por resultar difícil de hallar en plaza. Se trataba de una cigarrera en oro firmada por Carl Fabergé.Por Julio A. Portela

Carl Fabergé (1846/1920), orfebre ruso que se encontró activo entre 1886 y 1917, debe su celebridad al diseño de numerosas piezas, pero muy especialmente las famosas joyas que representan huevos de Pascua, destinadas a las dos últimas familias imperiales rusas de Alejandro III y Nicolás II.

Por dichas razones y a riesgo de contravenir las disposiciones de la ?defense de fumer? de los franceses, es decir, de preservar la salud de todos, no fumando, nos arriesgamos a abordar su descripción. Más aún cuando sólo se trata de un contenedor de cigarrillos, y con el convencimiento de que lo pequeño puede dar lugar a acciones de grandeza.

La cigarrera correspondería a un diseño de la primera década del presente siglo. Fue ejecutada en oro rojo y amarillo y presenta un rubí engarzado en el mecanismo de apertura y cierre de la caja. Su tamaño es menor que el que requerirían los cigarrillos hoy día, ya que en esa época no se conocían los cigarrillos con filtro.

Llevamos nuestra atención a los aspectos más interesantes del objeto, entre los cuales está, a nuestro entender, la aleación de los metales, técnica que los orfebres nos manifestaron, fue del dominio de Carl Fabergé y sus maestros en el arte de la joyería.

Así con oro, plata, cobre, paladio y otros metales, solos o combinados entre sí, lograron realizar objetos con tonalidades que les otorgaron gran distinción y que los asociaron a la fama del refinamiento ruso.
Los mismos orfebres nos ilustraron respecto a que existen dos métodos para obtener oro coloreado: uno es la combinación de las aleaciones y el otro, la tintura del metal.
De la observación de éste y otros objetos, se concluye que Fabergé utilizó ambas metodologías. Con la primera el oro de aleación era controlado en precisas proporciones, para combinarlo luego generalmente con cobre y plata fina. No obstante, para acceder a tonalidades especiales empleaba el níquel y el paladio, metal éste último bastante raro y de cualidades intermedias entre las de la plata y el platino.
Así con aleaciones entre oro puro y plata fina se lograba oro verde, y entre oro puro y cobre se obtenía oro rojo. Jugando con una amplia gama se llegaba al oro amarillo o blanco, en distintos grados de intensidad, por ejemplo, más blanco o menos amarillo; asimismo se obtenían reflejos especiales de tonalidades grisáceas, azuladas o anaranjadas.
El otro método consistía simplemente, en tintar el oro cuando el trabajo se encontraba terminado.
Con el propósito de ampliar la gama de tonalidades, con cualquiera de las dos metodologías, se utilizaban esmaltes de colores, que se aplicaban sobre los metales. A la vez se los combinaba con piedras preciosas engarzadas, provocando en el conjunto brillos refinados, que distinguían a toda pieza Fabergé.
Resulta difícil discernir sobre la conveniencia de la elección de uno u otro método. Más bien se interpreta que Fabergé y sus maestros de la orfebrería la dejaban librada a su inspiración de artistas y a las características que se pretendía otorgar a la pieza.
Como se puede comprobar, lo pequeño adquiere grandeza cuando es el resultado de un proceso de dedicación y creación del artista.

Foto 1: La cigarrera. Realizada en tonalidades de oro rojo y amarillo, lleva punzón de H.W. Henrik Wigstrom, quien fue uno de los maestros orfebres de Fabergé. Lo característico de estas piezas es que cada artista tuvo su propio punzón, dentro de la identificación general que se hizo de los mismas como de procedencia Fabergé. (Gentileza de Eccentric, Galería del Este, Bs.As.)

Foto 2: La cigarrera con un estuche de procedencia. Dimensiones: 8,5 x 6 cm. Este tipo de objetos fue, en otras épocas, un símbolo de distinción y se valoraba como objeto de gran refinamiento.

Gentileza de revista Casa Country

Publicada en Leedor el 12-4-2004

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