Dibujo Animado Argentino

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Apareció el primer libro que trata sobre la Historia del Dibujo animado en Argentina.Un largo sueño argentino: el dibujo animado

Por Alejandra Portela

Breve historia del dibujo animado en la Argentina
de Raúl Manrupe
Libros del Rojas, Universidad de Buenos Aires
Dic. 2004

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Hasta hace poco tiempo reseñar un libro que tratara sobre cine argentino conllevaba la obligación de hablar de ?una falta?. Es decir, la no existencia de estudios sistemáticos, por lo menos hasta mediados de los años 90, suponía ya de por sí que todo lo publicado sobre el tema se constituía en un hallazgo invaluable.

El nuevo libro de Raúl Manrupe supone también este inevitable punto de partida: nunca se escribió de modo integral una historia del dibujo animado argentino. Le preceden trabajos parciales, textos inéditos como ?Cine de Animación en la Argentina? de Natacha Mell en el área de Investigación del Museo del Cine de la Ciudad de Buenos Aires, en la década del 80´ artículos en revistas como “El Publicitario”, “El Historietista”, “Fierro”, “Comiqueando”, o periódicos como “Pagina 12”, “Clarín”, “La Nación”. Pero un libro es un libro. Y en el caso de esta Breve Historia del dibujo animado en Argentina, además de la ausencia que viene a llenar, exige decir que su enorme calidad radica en la metodología de investigación, clasificación, exposición y replanteo de un subgénero muy particular en la Argentina: un país que puede jactarse de ser el primero en la historia del cine en producir un largo de animación (El Apóstol, 1917) y un país que debe lamentar a su vez que su primer largometraje animado (ojo insistimos: en el mundo!) está perdido.

Capítulos enteros dedicados a la relación entre el cine y el dinero, el cine y la historieta, el cine y la TV, el rol de Internet, el aumento de producción nacional, corta, media y larga de los últimos años, en general basada en un desfasaje total con una tradición desconocida.
El mérito de Manrupe es dar a conocer esa tradición de la manera más seria, sencilla y didáctica posible: poniendo a todos: desde el entrañable Cristiani hasta el exitoso Patoruzito, pasando por un incorrecto Mono Mario, las mascotas de García Ferré, dibujantes, escuelas, estudiosos: el hombre que no tuvo infancia, maestro Víctor Iturralde, la tan argentina Mafalda.

Enriquece su lectura la constante comparación con la producción norteamericana de la que hay notable influencia: ?los personajes de Juan Oliva tenían algunas similitudes con algunos personajes de los primeros cortos sonoros de Max Fleischer?, (p.30), ?Jorge Caro tomó como inspiración los estilos de la Warner Brother?; ?Anteojito parece seguir los designios de Mickey Mouse? (p. 66), ?Manuelita y un final a lo Roger Rabbit con la presencia de los personajes históricos de García Ferré?.

Excelente el estudio preliminar del cine mainstream de los 90; o la contextualizción político-social: ej: el de Mercano el Marciano en la segunda presidencia menemista y el preludio de la hecatombe delarruista.

Al azar, elegimos dos años de la cronología anexa al final del volumen: 1969: Argentina, año record de inversión publicitaria;
EEUU: ironía anti-Disney Peter Lord presenta el corto Bambi meets Godzilla; Herminia Tirlová: Hevzda Belemska (La estrella de Belén)
2001: Argentina: Dibu 3, la gran aventura de Raúl Rodríguez Peila y Franco Bíttolo;
EEUU: Andrew Admason y Vicky Jonson, contraatacan a la Disney con Shrek, técnicamente impecable, intencionada y políticamente incorrecta
Despertando a la vida (Richard Linklater) es un ej. único de uso dramático del rotoscopiado y variedad de estilos. Craig Mc Cracken crea para Cartoon Network The Powerpuff Girls (Las chicas superpoderosas), México: Hasta los huesos de René cAstillo; Holanda, Father and Daughter de Michael Dudok de Wik, cumbre de la animación de autor
Japón: Hayayo Miyazaki dirige el Viaje de Chihiro ganadora del oscar dos años más tarde.

Breve Historia… producto de una seminario dictado por su autor en los Cursos Del Rojas de la Universidad de Buenos Aires, puede ser leída, mejor dicho disfrutada, por los chicos de 70, los de 40 y los de 15 años: y eso también es un gran acierto.

Publicado en Leedor el 2-1-2005