Cortometrajes 2004

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Organizado por el INCAA, La Noche del cortometraje en el Gaumont tuvo su ganador entre los diez trabajos seleccionados. Ahí estuvo Sebastián Russo.Noche del cortometraje

Por Sebastián Russo

Noche de lunes de porteño diciembre. Pasa Coscia (titular del INCAA) a escena. Micrófono que titubea, ruidito de acople, un tosido en la sala, y arranca la Noche del cortometraje. Y dijo Coscia, casi y curiosamente minusvaliendo el evento, que estos cortos (cuando crecen, y se hacen grandes, como ?papá largo?) son la promesa de próximas películas (o sea largometrajes serios, o lo que es lo mismo, capaces de generar divisas). El Gaumont lleno, expectativa, otro presentador de ocasión, anunciando los premios (pasar a 35 mm al ganador, y presentarlo en el Festival de Mar del Plata), algunos murmullos por el quincho del presentador de ocasión (en flash-back, Grandes valores del tango se presenta en muchos de los cerebros sentados en butacas, sólo falta una joven y aun silente Silvia Süller, y que la abuela ponga los fideos)

Diez cortos diez, uno solo uno vencerá, aunque todos sí todos deleitarán (gratuitamente), conformando uno de los tantos y cautivadores y abrumantes eventos culturosos que nuestra city nos aporta.

Algunas breves palabras sobre cada uno de ellos:

Solo arena” de Eliana Chiaradía: Atrasa varias décadas. Sentimentaloide. De temática remanida (sobre la guerra de Malvinas), tratada desde lugar (retórica) no menos remanido. Historia sin gancho, sin suspenso, sin interés. Bien filmada, pero al estilo de producción yanqui: con guita -aviones del ejercito argentino a su disposición- pero sin ideas.

El patio” de Milagros Mumenthaler: Con Deseo, sosteniendo la bandera posmo. Un algo muy Martel: reposeras, ocio, charlas intrascendentes, chicas, cuerpos, manoseo inconducente. Bien actuada, bien sostenido un suspenso que se resuelve hacia el final de forma drástica, innecesaria, a contrapelo de la nada esgrimida hasta ese entonces.

El Birque, Génesis” de Juan Manuel Costa: La única con carga emocional. Historia indígena con plastilina y mística. De simpleza brutal, un relato llano, pero brioso, lineal y contundente (de emotiva, sensible contundencia)

Viaje a Marte” de Juan Pablo Zaramella: La ganadora. La que lo tuvo todo para ganar (porque era una competencia, y hubo que votar, incluso estaba el jurado presente, o sea, Pablo Trapero y algún ilustre más) Animación en un material que parecía látex, brillante, de colores estridentes. Película simpática, de humor intertextual, sutil. Original, divertida, de narrativa precisa, exacta, curiosamente argentina (por la perfección de la animación, uno imagina estar viendo algo, que se yo, canadiense)

El chancho con cadenas” de Carlos Coca: Empieza provocando temor: imagen en blanco y negro de gaucho en la pampa con música folclórica de fondo (auspicia Taragüi, presenta Marbiz, pensé) Pero no, enseguida el rumbo que toma es, digamos, borgeano. De autor literario visitado (y cuestionado) por su personaje (el gaucho). Bien actuada (teniendo en cuenta el riesgo), hasta se permite el humor.

?Me la banco? de Steve Akerman: Diminuta obra que provocó las risas más extrovertidas de la noche. De humor basado en gags, ridículas ideas, e imágenes no menos grotescas. Buen chiste de unos pocos minutos, lejos de constituirse en algún esbozo narrativo.

Tiempos modernos” de Simón Franco: Junto a Eremítico, las más discutibles ?ideológicamente?. Al menos por su explicita pretensión de presentarse ideológicas. Relata el cambio (nefasto!) ocurrido en un hombre que alejado de la sociedad vive feliz hasta que un día recibe un televisor. De tararear cuecas pasa a sacar con su armónica Resistiré: único momento rescatable.

?Deseo?: Efecto (Albertina) Carri. Un detrás de escena que se confunde (aquí, injustificadamente) con una puesta en escena que relata (no menos inentendiblemente) un rato en la vida de un minusválido. La salva un comienzo bien posmo, con relato -de edición alocada, entrecortada- frente a cámara de dos muchachos muy especiales.

Gorgonas” de Salvador Sanz: De firmeza narrativa, es el único dibujo animado. Con reminiscencias de animé, y un algo de El Eternauta, conmueve, y tensiona. Algo lejos de una referencialidad, digamos, nacional.

?Eremítico? de Pablo Díaz e Ignacio Laxalde: Bien filmada, da cuenta de un linyera, y su abúlica vida. Mirada poco interiorizada en su vida, no escapa al encantamiento adolescente que producen los personajes marginales.

Hasta aquí, mis impresiones hechas palabras.

Publicado en Leedor el 23-12-2004