Horacio Coppola

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La muestra Testigo, reúne imágenes del fotógrafo argentino Horacio Coppola en el C.C. Borges. Desde el 22 de diciembre a fines de febrero.Imágenes de Horacio Coppola en el C.C. Borges
Del 22 de diciembre al 27 de febrero

Centro Cultural Borges. Viamonte y San Martín
Informes: 5555-5359
Lunes a sábado de 10 a 21. Domingos y feriados de 12 a 21
$3, estudiantes y jubilados $1,50

El 22 de diciembre, a las 19, se inaugura en el Centro Cultural Borges una extraordinaria muestra del gran fotógrafo argentino Horacio Coppola. La exposición, denominada ¨Testigo¨, reúne un excepcional grupo de imágenes de Buenos Aires tomadas en los años veinte y treinta; fotografías de personas, arquitectura, vida cotidiana y situaciones de cargadas de significados y de ese aire siempre melancólico y a veces metafísico que distingue a la ciudad porteña.
Horacio Coppola, que cumplió 98 años en julio pasado, es uno de los maestros fundadores de la fotografía argentina y protagonista principal de una época de oro dominada por un puñado de fotógrafos que se han convertido en clásicos, como Annemarie Heinrich, Grete Stern, Anatole Saderman y Juan Di Sandro.
Nacido en Buenos Aires en 1906 en el seno de una familia acomodada, Horacio Coppola se educó en un ambiente interesado por el arte, la música, la literatura y la filosofía. A los 21 años, estimulado por su hermano Armando, realizó sus primeras fotografías, en las cuales ya mostró la preocupación por la luz y los encuadres que distinguirían su obra. Aquellas imágenes de la ciudad se utilizaron para ilustrar la primera edición del libro “Evaristo Carriego”, de Jorge Luis Borges.
En 1929 participó de la fundación del primer Cine Club de Buenos Aires, del cual fue su presidente y poco después realizó un fugaz viaje a Europa, del que regresó con una cámara Leica de que nunca más se separaría. Pero será segunda incursión por el Viejo Mundo, en 1932, la que resultará decisiva en su vida y su carrera.

Alemania vivía por entonces un período de singular desarrollo en todos los campos del arte, una expansión que se sintetizaba en la escuela Bauhaus, que fundara Walter Gropius, uno de los padres de la arquitectura moderna. Coppola fue admitido en la Bauhaus y permaneció en esa institución capital para la historia del arte del siglo XX hasta que fue cerrada por el nazismo en 1933 y él se marchó a París.
En Francia, realizó sus primeros trabajos de proyección internacional: el libro L’Art de la Mesopotamie, con fotografías de las colecciones de arte sumerio del British Museum y del Louvre, y los retratos de Marc Chagall, considerados las fotos más impactantes que existen del artista francés.
En 1934, Coppola se casó con Grete Stern, a quien había conocido en la Buhaus, y viajaron a Buenos Aires. Animados por Victoria Ocampo, presentaron en la redacción de la revista “Sur”, una exposición conjunta que habría de constituir el puntapié inicial de la fotografía argentina moderna.
Como resultado de esa muestra, la municipalidad de Buenos Aires le encarga la realización de un libro sobre la ciudad. En esos momentos se preparaba la inauguración del Obelisco como parte de la celebración de los 400 años de la primera fundación. El libro se llamó “Buenos Aires 1936” y contribuyó a la difusión de su nombre y al reconocimiento de su trabajo en el país.
A partir de ese momento, Coppola realizó innumerables trabajos, entre los que pueden mencionarse el relevamiento fotográfico de las piezas de arqueología precolombina del Museo de la Plata y de la obra del gran artista colonial brasileño El Aleijandinho.
En la década del 60, Coppola se ubica entre los primeros fotógrafos que encararan la realización de obras en color. Con ese material realiza dos muestra en la galería Van Riel: las series de paisajes “Nahuel Huapi” y formas abstractas que agrupo bajo el nombre de “Divertissement”.
En 1969 realiza la exposición más importante de su carrera en el Museo de Arte Moderno: “Cuarenta años de fotografía” es una gran retrospectiva de su obra, que será luego exhibida en Austin, Texas, y en Ann Arbor, Michigan, Estados Unidos.
Olvidado durante los años setenta, su obra es “redescubierta” en la década siguiente y se lo invita a participar en la exposición “Fotografie Lateinamerika Von 1860 bis Heute”, que se realiza en Zurich. Vuelve a exponer en la Argentina y es convocado como jurado para el Salón Nacional de 1987. Con la energía de siempre, se integra al medio fotográfico a través de los Encuentros Abiertos de Fotografía, que habría de tenerlo a comienzos de la década del 90 como uno de sus animadores.

Publicado en Leedor el 21-12-2004