Retiro y Recoleta

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Ubicados topográficamente en una meseta irregular sobre el nivel del río, con ondulaciones y bajos por donde corre el agua formando zanjones, los barrios de Retiro y Recoleta se identifican en la actualidad como Barrio Norte. Recorré con nosotros dos de los más intensos barrios de la ciudad de Buenos AiresRETIRO Y RECOLETA: unidos como Barrio norte de Buenos Aires

Por Héctor Mario Portela

Juan de Garay funda la ciudad de Buenos Aires a fines del siglo XVI y fija el límite norte en el Zanjón de Matorras, depresión que bajaba hacia el Río de la Plata desde la Plaza de los Dos Congresos. Después, solo tunales y algún asentamiento de indios querandíes.

Los siglos XVII y XVIII fueron para Retiro y Recoleta de quietud e inmovilidad. Algunas chacras como la de Don Sebastián Sánchez que estaba en el sector de la actual Plaza San Martín donde erige una pequeña capilla-ermita dedicada a San Sebastián. Avanzado el siglo lo sucede como propietario Don Manuel de Riblos que la llama ?Villa El Retiro? construyendo una importante casa que luego alquila a una compañía inglesa para alojar esclavos.

En estos dos primeros siglos la zona era de quintas que la mayoría de los dueños utilizaban en verano. Se destacaban las de Matorras, Otálora, Zuloaga, Azcuénaga, Altolaguirre, Eloide, Garay y otras. La primera distribución de tierras la realizaron los colonizadores españoles por el sistema de las llamadas ?Suertes?.

Durante el Virreinato del Río dela Plata se instala en El Retiro el Cuerpo de Guardia de la Escuela Práctica de Artillería, luego Cuartel del Retiro que con el tiempo se transforma en sede del Cuerpo de Granaderos a Caballo creado por el General José de San Martín. En este espacio en el año 1807 se libra una batalla contra los invasores ingleses por lo que se lo llamó Campo de la Gloria, rebautizado por el Ministro Bernardino Rivadavia como Campo de Marte.

El sector del Cuartel del Retiro era un centro de gran actividad donde funcionaba una Plaza de Toros con reñidero de gallos. Había comercio de toda índole, lo frecuentaban vendedores ambulantes, negros desocupados, chinas prostibularias, gente de mal vivir, boliches en los que se bailaban la habanera y el tango. Todos estos factores hicieron que se lo conociera como Barrio Recio.

Los barrios de Retiro y Recoleta se identifican en la actualidad como Barrio Norte. Ubicados topográficamente en una meseta irregular sobre el nivel del río, con ondulaciones y bajos por donde corre el agua formando zanjones, que se extiende desde el Parque Lezama, en el barrio de San Telmo, hasta el Parque Las Heras en Palermo, que en la actualidad se hallan entubados.

Con la capitalización de la Ciudad de Buenos Aires en el año 1880, comienzan los cambios. Los dos barrios son separados del río al construirse las vías férreas de tres líneas ferroviarias. Se crea una barrera que los aleja del río y define dos zonas opuestas. Al este tierras fiscales abandonadas pertenecientes a distintas empresas del estado se transforman en villas de emergencia sin urbanizar con falta de todos los servicios esenciales y miles de habitantes; al oeste las edificaciones más suntuosas de Buenos Aires donde desborda la opulencia. Ambas expresiones demuestran los extremos de las grande ciudades.

Entre las varias iglesias del barrio de Retiro, la emblemática es la de Nuestra señora del Socorro que se encuentra próxima a la Plaza San Martín. Nació como modesta capilla con la creación del barrio a mediados del siglo XVIII en terreno donado por Don Alejandro del Valle. Después de varias ampliaciones se inaugura el nuevo templo en el año 1855 elevado a Basílica en1898. Posee una imagen en madera del Señor de los Milagros, muy adorado en el noroeste argentino. Un hecho romántico que sucedió en esta parroquia fue argumento de la película argentina ?Camila?, donde el párroco Udislao Gutiérrez se fuga con la feligresa Camila O`Gorman a la provincia de Corrientes y Juan Manuel de Rosas, gobernador de Buenos Aires, lo hizo regresar para fusilarlos en el paraje de Santos Lugares.

La Plaza San Martín es de las más bellas del mundo. Ubicada en pleno centro de Buenos Aires, tuvo su origen a principios del siglo XIX como Campo de la Gloria, luego bautizado de Marte. Hacia finales del mismo siglo toma el de General José de San Martín. Por impulso del primer intendente de la ciudad Don Torcuato de Alvear y la intervención del paisajista francés Don Carlos Thays sale del olvido y abandono de muchos años. Se realizan plantaciones de árboles autóctonos lo que hace que hoy se pueda disfrutar de una variada sucesión de colores. Con el marco del verde intenso de los canteros y las hojas perennes de muchos árboles aparecen en primavera el azul-violáceo de las flores de los jacarandaes y el rojo intenso de las del Ceibo, mientras las ramas de las Tipas se cubren de amarillo pálido. En verano es una fiesta de los rojos del Palo Borracho que bajan por la barranca hacia la Avenida del Libertador, aromando el espacio el perfume de los Tilos.

El monumento al General San Martín es lo más importante de la plaza, se halla ubicado en lo alto de la barranca, destacándose en una amplia plataforma rodeada de vegetación. La estatua ecuestre es del francés Louis J. Daumas y las figuras que lo acompañan del alemán Gustav Eberlein. Todo el grupo escultórico es en bronce sobre base de mármol. Al pie de la barranca se encuentra el monumento a los Caídos en la Guerra de las Islas Malvinas del año 1982. Un trabajo escultórico interesante es la obra de Louis Cordier ?La Duda? realizado en mármol de carrara en el año 1906. Lamentable es la desaparición del bronce ?El chico y la gallina? de Nicolás Gulli, sin saber su destino.

Las principales manifestaciones arquitectónicas de Buenos Aires se encuentran en las proximidades de la Plaza San Martín. A principios del siglo XX se instala en la plaza el Pabellón Argentino traído desde París desarmado, donde fue sede de la Exposición Argentina del Centenario de la Revolución Francesa. De estilo antiacademicista en hierro y vidrio lo proyectó el arquitecto francés Albert Ballu y se utilizó como Centro de Exposiciones del centenario de la Revolución de Mayo. Se demolió en el año 1933.

Los palacios más impactantes de la ciudad se hallan bordeando la plaza. El de la familia Anchorena, actual Ministerio de Relaciones Exteriores, de estilo ?Beaux Arts? es el año 1909 construido por el arquitecto Alejandro Christopersen y el Palacio Paz, actual Círculo Militar, del arquitecto Louis Sortais es de 1912 y emula una de las fachadas del Louvre. Otras obras importantes son: el curioso y original edificio neogótico de los años ´80 del siglo XIX construido en una pequeña manzana triangular formada por las calles Santa Fe-Marcelo T. De Alvear- Maipú por los arquitectos Passerón y Brizuela; el Plaza Hotel del arquitecto Alfredo Zucker del año 1908, afrancesado, muy de época con ventanas-vidrieras y el del Centro Naval sobre la calle Florida de los arquitectos Dunnant y Mallet, año 1914, en barroco con gran puerta en hierro y bronce.

A pocas cuadras de la plaza encontramos la Iglesia Madre Admirable y la plazoleta- homenaje a los caídos en el atentado a la Embajada de Israel de los pasados años 90, y bajando por la calle Suipacha, el Museo Colonial Isaac Fernández Blanco en edificio de estilo español que perteneció a la familia Noel. En la siguiente bajada de la calle Carlos Pellegrini comienza la Avenida 9 de Julio que se extiende hacia el sur hasta el barrio de Constitución como Avenida-Parque.

Una larga balaustrada sobre la barranca de la Plaza San Martín que baja hacia la Avenida Del Libertador forman el balcón panorámico desde donde se observa el horizonte amarronado del río de la Plata. Sólo se interponen la Torre de los Ingleses, torre-reloj del arquitecto Ambrose Poynter, año 1916 en estilo renacimiento y las altas grúas amarillas de Puerto Nuevo. A los costados de la plaza hay excelentes construcciones de los años ´20 y posteriores. Al norte de la torre se encuentran las estaciones de los ferrocarriles Mitre y Belgrano, inauguradas en el año 1915, de los ingenieros ingleses Dulley, Reynolds, Conder y Follet. De fachadas y cúpulas renacentistas francesas y estructuras interiores inglesas, conforman un estilo eduardiano. Al sur el Sheraton Hotel de líneas modernas es de los años ´70.

Al finalizar la calle Florida está el Edificio Kavanagh, de los arquitectos Sánchez, Lagos y De la Torre, del año 1936 concebido en el estilo art-decó que inicia el modernismo arquitectónico de Buenos Aires. El pasaje abierto con el vecino Plaza Hotel permite ver la iglesia neogótica Santísimo Sacramento de los arquitectos Couloms y Chauvert del año 1916, se distingue por sus cinco torres y ornamentos de mármol, granito azul, bronce y mosaico veneciano.

Aledaño al Sheraton y en la misma franja de terrenos pertenecieron a los antiguos galpones de la aduana Catalinas Norte, se construyeron en la década del ¨90 modernas torres de hormigón, vidrio y aluminio que impactan por su tecnología arquitectónica. Son obras de arte monumentales que se colaron en una zona de edificación clásica. Entre todas se destacan nítidamente la Torre Pelli, del arquitecto argentino radicado en Estados Unidos, en vidrio bicolor es bella, esbelta y austera, de líneas geométricas que se elevan en el espacio como un diamante finamente tallado.

Los barrios de Retiro y Recoleta son también identificados como Barrio Norte. Tienen varios núcleos de encuentros: la comentada Plaza San Martín, las Cinco Esquinas de Juncal, Libertad y Avenida Quintana y el Complejo Recoleta- Centro Cultural. En las Cinco Esquinas nace la Av Quintana, antigua Calle Larga de Recoleta que servía de nexo a los dos barrios como la Av. Alvear que corre paralela a una cuadra de distancia. Son por antonomasia las calles clásicas de los dos barrios.

En la Plazoleta Carlos Pellegrini comienza el corto recorrido de la Avenida Alvear con una sucesión de palacios que la embellecen, de principios de siglo XX en estilo beaux arts. Rodeando la plazoleta están los de Ortiz Basualdo, actual Embajada de Francia; el de Pereda, actual Embajada de Brasil, el de Atucha de viviendas; el de Alzaga Unzué, hoy la mansión del Hotel Hyatt, y el Unzué Casares, sede del Jockey Club. En el término de la calle Arroyo y principio de la Av. Alverar se halla el florido rincón de la Plazoleta Cataluña con palos borrachos y jacarandaes, adornada por un surtidor- farola típico de las ramblas de Barcelona.

Otros palacios se encuentran en el trayecto de la Av. Alvear como el de Harilaos de Olmos, sede de la chancillería vaticana; el Duhau convertido en hotel; el de Hume, desocupado y abandonado; el de Casey, Secretaría de Cultura; enfrente edificio de renta de Alejandro Bustillo y al final el majestuoso Alvear Hotel de lso años ´30, de los arquitectos Brodsky y Pirovano.

Pertenecen al barrio de Retito los Teatros Ateneo, Coliseo, El Globo, ex residencia de César Guerrico, el de la Casa del Teatro, en magnífico edificio art-decó, y el Teatro Nacional Cervantes, uno de los más importantes de Buenos Aires, donado por los actores españoles María Guerrero y Fernando Díaz de Mendoza, inaugurado en el año 1921, de los arquitectos Aranda y Repetto en estilo plateresco-español que tienen como centro la Plaza Libertad, conocida en el siglo XVIII como Hueco de Doña Engracia y servía de paradas de carretas. Vecinas están las iglesias de las Victorias, donde se casó Jorge Luis Borges, y la de San Nicolás, después del traslado desde su primitiva ubicación en el obelisco, situada en la calle santa Fe, conocida como la Gran Vía del Norte que nace en Retiro y cruza todo el barrio de Recoleta.

Al comenzar el siglo XVIII el español Juan de Narbona, oriundo de la ciudad de Zaragoza, cede a los padres recoletos de la orden franciscana, una fracción de terrenos para la construcción de una iglesia. Proyectan el templo los arquitectos jesuitas Kraus, Wolf, Blanqui y Primoli en estilo barroco y se inaugura en el año 1732, bajo la advocación de la Virgen del Pilar, por haber aparecido en unos pilares de la ciudad natal de Narbona.

En el sector dedicado a la huerta tenían un pequeño camposanto que a principios del siglo XIX se transforma en Cementerio del Norte y ,a finales del mismo siglo, en el de la Recoleta. El arquitecto Juan Buschirazzo construyó el nuevo portal y varias obras artísticas del interior en estilo neoclásico. Por su diagramación y obras de arte se lo compara con el Pere La Chaise de París.

El mismo arquitecto intervino en la construcción del nuevo convento, asilo y capilla que en la actualidad funciona el Centro Cultural Recoleta donde se realizan exposiciones artísticas y representaciones teatrales.

Antes de radicarse los padres recoletos en la barranca a orillas del río, el sector estaba cubierto de bosques conocidos como ?Pago de Monte Grande?, que se extendían hasta las costas de San Isidro. El Camino del Bajo de la Recoleta (actual Libertador) unía el norte con el centro de la ciudad. Había paradas de carretas, boliches, ranchos y pulperías donde se practicaban riñas de gallos. También había quintas que se fueron transformando en parques y plazas hasta la creación del Paseo de la Recoleta por el paisajista alemán Schubeck a fines del siglo XIX.

Surgen las plazas Alvear, Francia , Mitre, entre otras, y el Parque Thays en la pasada década del 90. Importantes monumentos y esculturas los decoran sobresaliendo especialmente la ecuestre del General Carlos María de Alvear, del escultor frances Emile Antoine Bourdelle ?discípulo de Rodin- considerado, sin duda, el más bello del país. La Plaza Francia tiene un conjunto escultórico muy significativo y la Mitre el monumento al ex presidente, siendo un punto de observación panorámica que permite ver la costa del vecino uruguay.

El circuito cultural lo integran el Centro Recoleta, el Museo Nacional de Bellas Artes, las Salas Nacionales de Exposición (ex Palais de Glace), la Biblioteca Nacional y, en otras zonas del barrio, facultades universitarias, escuelas, institutos de enseñanza, sanatorios, clínicas, hospitales, galerías de arte y exposiciones, cafés culturales y teatros que lo hacen multicultural.

Desde el siglo XVIII los barrios de Retiro y Recoleta fueron lugares de entretenimiento. Hacia fines de dicho siglo en los alrededores del Cuartel de Artillería y Plaza de Toros en Retiro había negocios donde se bailaba y bebía. A fines del siglo XIX se instala el Pabellón Argentino con salones para exposiciones. En Catalinas Norte en el siglo XX funciona el Parque Japonés como centro de diversiones y en las cercanías locales con espectáculos de bailarinas. En este siglo se construyen grandes hoteles donde se realizan reuniones sociales.

Recoleta es un ícono de Buenos Aires en cuanto a diversión con la paradoja de ser un centro religioso. En el siglo XVIII en el Camino del Bajo estaba la Pulpería Pobre Diablo que era la más popular de Buenos Aires. En el XIX reinó el Café Belvedere, luego Palais de Glace, donde se bailó por primera vez el tango. Durante la segunda parte del XX se convierte en gran centro de atracciones. Un clásico actual es el Café La Biela, con el encanto del bicentenario gomero que protege las mesas desplegadas en la amplia vereda.

Referencias Imágenes

Foto 1: Plaza San Martín. Hotel Plaza y fondo Cupula Basílica Santísimo Sacramento
Foto 2: Pasaje con fondo edificio de Arquitecto César Pelli
Foto 3: Escultura de Pablo Curatella Manes. Hotel Hyatt
Foto 4: Café de La Biela en Recoleta
Foto 5: Estatua José María de Alvear de Antoine Bourdelle

Publicado en Leedor el 15-10-2004