Abraham Vigo

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El Arte de denuncia de Vigo brilla en la exposición que durante todo octubre sigue en el Centro de la Cooperación, de Buenos Aires.ARTE Y MILITANCIA DE ABRAHAM VIGO

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Por Julio Portela

Centro Cultural de la Cooperación
Corrientes 1543. Buenos Aires.
Setiembre-octubre 2004.

Sorprendente revelación la de esta muestra-homenaje de obras de Abraham Regino Vigo (1893-1957) que nos muestra el arte aplicado a la ideología del artista, en tiempos diferentes a los de hoy en la forma de transmitir las ideas.

El cuadro aquí es una ventana que le permite al artista formular en forma directa su denuncia, con figuras delineadas con trazos simples pero contundentes. El mensaje es evidente, para temas que son de antes pero podrían ser de ahora. La técnica empleada es el grabado, hoy prácticamente ausente en las exposiciones comerciales, como si se tratara de un arte menor, o quizás porque no responde a las necesidades del mercado.

De todos modos debemos reconocer que este arte acompañó los proyectos revolucionarios de las primeras décadas del siglo XX. Se rechazaba la obra única y costosa, motivo de ostentación y de especulación económica y se la reemplazaba por otra que reproducida varias veces, estuviera por su costo al alcance de clases sociales menos pudientes, permitiendo una distribución masiva.

Alberto Giudice, curador de la muestra, en su catálogo diseñado a la manera de una propaganda mural, nos dice acerca de Vigo que ?Ya a comienzos de la segunda década del siglo pasado, mientras participaba de las luchas anarquistas y socialistas, hizo de su gubia un instrumento batallador?. Con lo cual pone en evidencia la calidad de obrero más que de artista de Vigo, con su gubia esgrimida como herramienta de trabajo, estableciendo una pertenencia de clase.
Es que Vigo formó parte del grupo de pintores, escultores y grabadores que formaron en los inicios la Escuela de Barracas, entre los que se encontraban José Arato, Adolfo Belloc, Guillermo Facio Hebequer y Agustín Riganelli.

Posteriormente, vinculados estéticamente con lo social se los llamó Artistas del Pueblo y luego incluyendo en el grupo a otros pintores, escritores y músicos se congregaron en el Grupo de Boedo, fundando la revista y editorial Claridad. Esta editorial, fiel a las ideas anarquistas y sociales de sus integrantes, editaba libros rústicos de bajo costo que presentaban portadas con diseños de los mismos artistas en idéntica temática.

Las obras de Vigo presentadas en esta muestra, se observan diferentes a las realizadas para la propaganda soviética. Estas tenían características del mural en carteles que por su tamaño y dibujo esquematizado, invitaban a la acción directa del pueblo. En cambio las aguafuertes de Vigo son de formato pequeño, como para ser entregadas mano en mano, lo que implica un esfuerzo individual en la participación del pueblo convocado para difundir las ideas. Se las observa también conteniendo mensajes altamente intelectuales como para ser incluidas en portadas de libros, que permitan hacer una lectura anticipada de su texto interior.
Integran la muestra obras de sus series ?antibélicas?, ?luchas populares?, ?luchas proletarias?, ?otras discriminaciones?.

En su obra ?Imperialismos? (1936), un trabajador sujeto por tentáculos, intenta romperlos con su martillo. Mientras tanto, los capitalistas fuertemente pertrechados descansan sobre bolsas de dinero, observando pacientemente el desenlace que se aproxima con la muerte.

En ?Gangsters? (1945) personajes deformes y desnudos permanecen expectantes, mientras otro bebe de un charco tal vez de petróleo. El fondo de la escena presenta rascacielos de perfiles Art Deco, quizás en alusión a Nueva York como centro de control del capitalismo.

En ?El Cordón? (1953) un grupo de trabajadores permanece sujeto por el cordón umbilical a la fragua que alimenta el trust capitalista.
Entre tantos, en la serie ?otras discriminaciones?, aguafuerte ?por judío? representa a Cristo en una escena típica de crucifixión pero colocado de espaldas al espectador. Los personajes participantes conforman dos escenas opuestas: la del pasado con fondo de castillos y acueductos romanos y la otra con fábricas, puentes y barcos, al presente.

Son muchos más los que merecerían ser comentados, pero estimamos es necesario ?leerlos?, lo que implica el esfuerzo de acercarse a la exposición y experimentar vivencias tal vez distintas de las nuestras.

Publicado en Leedor el 11-10-2004

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