Rogério Reis

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Continúa en exhibición ?En la lona? la exposición del fotógrafo brasileño Rogério Reis que muestra el costado más humano y trangresor del Carnaval Carioca. Entrevista de Paula SalischikerRogério Reis
Entrevista de Paula Salischiker

?Na Lona?, de Rogerio Reis, se exhibe en la galería Arte x Arte, Lavalleja 1062, Buenos Aires.

El trabajo de Rogério Reis (Río de Janeiro, Brasil, 1954) desborda realidad por donde se lo mire. Hace más de una década, saturado por las imágenes que el fotoperiodismo convencional ofrecía del carnaval, decidió retratar a los verdaderos protagonistas: las personas, la gente que sale a la calle a bailar, los que con su espíritu y su creatividad constituyen el alma y la identidad del carnaval carioca.
Con una lona instalada fuera del sambódromo, entre las calles de un Río de Janeiro que se descontrola tres días al año, retrata a los que pasan por ahí, capta diversos momentos de esa explosión de alegría, y así construye su propia descripción del gran evento, descontextualizando al sujeto de su entorno para enfatizar toda su individualidad.
Rogério Reis quiere mostrar todo, y utiliza la asepsia de sus imágenes para hacernos participes del frenesí de los retratados. Entre fotos de niños, travestis y gente disfrazada, se escapa cruel y perturbador un pedazo de realidad, que evidencia la otra cara de un carnaval que, antes de ver los retratos de la serie Na Lona, creíamos conocer muy bien.

¿Cómo surge la foto, cómo es ese acercamiento a los personajes?

Construir un mínimo de confianza en esos pocos momentos que tengo con la persona a la que voy a retratar, es un gran desafío. Como durante los tres días que dura el carnaval hay tal frenesí, y el ambiente es tan confuso, las fotos nacen a veces como una propuesta de afuera, y otras veces sencillamente pido a la gente posar. Es bastante imprevisible. Ahora que estoy empezando a ser más conocido, cada vez más gente me pide ser fotografiada; pero por lo general se trabaja bajo un ambiente de confusión. Algunos días pasan 15 ó 20 personajes, y otros días, muy pocos.

¿Cómo complementas tu experiencia en el fotoperiodismo con esta incursión en el circuito de galerías de arte?

Buneo, la ejecución de este trabajo ha llevado mucho tiempo. Eso fue inevitable, ya que lo que fotografío sucede sólo tres días al año, y si bien podría haber recreado las situaciones en otros momentos, eso hubiera producido imágenes de otro tenor. Mi decisión fue hacerlo en los tiempos reales, y eso me ha permitido madurar, e ir creciendo a medida que seguía retratando. Mi experiencia en el fotoperiodismo me ha servido para conocer el lugar que estaba fotografiando y también para crear una nueva forma de acercarme a lo que ya conocía. Haber encarado esta nueva manera de abordar el tema, y haber podido construir con eso una fotografía más artística, o más intencionada que la que hacía como reportero, me provoca una gran satisfacción.

Publicado en Leedor el 12-9-2004

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