Jorge Abot

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Las texturas arenosas de los cuadros de Jorge Abot semejan tramas de textiles primitivos teñidos por sustancias vegetales, que nos llevan a visualizar motivos plásticos y colores de civilizaciones primeras, además de una reflexión sobre el tiempo.JORGE ABOT: el paso del tiempo.

Por Julio A. Portela

Exposición: ?Aguas de la memoria II?
Galería Palatina.
Arroyo 821 ? Buenos Aires.
Hasta el 20 de setiembre de 2004.

Los títulos de las pinturas de Jorge Abot: ?pájaros de marzo?, ?aguas de diciembre?, ?aguas de la memoria?, ?aguas de fin de año?, ?tiempo del rojo? nos llevan en su cadencia poética a percibir el pasaje del tiempo que se sucede de un modo regular. Claro está que también aparecen otros como ?banderas de arena?, ?pinturas de arena? y ?paredes de arena?, todos nombres sugerentes del sedimento que se desprende de las rocas por la acción de los agentes naturales a través del tiempo. Así como en los relojes de arena el tiempo transcurre partícula a partícula y da idea de la pequeñez del paso del hombre por la tierra, las pinturas de Abot de algún modo tratan de plasmar aquello que sólo el intelecto pareciera poder hacer.

¿Será que todo tiempo pasado fue mejor?; ¿que todo tiempo futuro será mejor?
Lo cierto es que las texturas arenosas de sus cuadros semejan tramas de textiles primitivos teñidos por sustancias vegetales, que nos llevan a visualizar motivos plásticos y colores de las civilizaciones primeras.
Las texturas ásperas o rugosas, nos dice el artista, se logran con la incorporación de aserrín a las pinturas. Ello permite lograr superficies, a nuestro criterio ?medanosas?, donde afloran los colores que delatan las maderas de donde provienen. Se trata de tonalidades que nos sugieren paisajes de la estepa patagónica. Imprevistamente, debajo de nuestros pies, se abre el cañón del río Pinturas con su Cueva de las Manos en la que también aparecen delineados los animales de la zona, en una invocación de la caza En ello otra vez encontramos la presencia del hombre, el trascurrir del tiempo.

Esta sensación de pasaje permanente de un tiempo a otro que nos sugiere la obra del artista se agudiza en otras temáticas. Si el motivo de interés se centraliza en las franjas, observamos superficies delimitadas por colores saturados del rojo, tierras o negro, a veces ?manchadas? como al descuido. Encontramos en esta expresión la fuerza de lo natural de las civilizaciones primeras en torno del trabajo en los telares.

En otras de las pinturas presentadas los motivos imaginan escrituras con jeroglíficos de los pueblos antiguos que parecen guardar historias de secretos milenarios. Pero también aparecen líneas que podrían representar formas de elementos terrestres observables desde satélites artificiales, formando redes de objetos no identificados.

Se trata sólo de interpretaciones. Los invitamos a reflexionar como nosotros frente a la obra de este excelente artista.

Referencias imágenes:

Foto 1: Noviembre, 100 x 70 cm., óleo collage sobre papel
Foto 2: Música callada, 100 x 70, óleo-collage sobre papel
Foto 3: Negro oriental, 160 x 160 cm., mixta sobre tela
Foto 4: Banderas de arena

Publicado en Leedor el 8-9-2004

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