Frank-Errázuriz

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Una muestra de excelencia en el Museo Nacional de Arte Decorativo: trata de mostrar la relación entre el diseñador francés de mobiliario Jean-Michel Frank con la dama de sociedad de origen chileno Eugenia Errazuriz, intuitivamente decoradora y mujer de exquisito gusto.
Jean-Michel Frank en Buenos Aires

Por Julio A. Portela

El Museo Nacional de Arte Decorativo, en particular esta temporada, ha estado presentando temáticas poco frecuentes. Nos sorprende ahora con otra interesante exposición, la que trata de mostrar la relación existente entre el diseñador francés de mobiliario Jean-Michel Frank con la dama de sociedad de origen chileno Eugenia Errazuriz, intuitivamente decoradora y mujer de exquisito gusto, ambos unidos en una asociación natural, surgida de la afinidad para la creación de un estilo decorativo.

Entendemos que paralelamente esta exposición refleja un modo de vida de la sociedad argentina y de otros países sudamericanos, en las décadas de los ?20 a los ?40, de la cual tomamos conocimiento a partir de la copiosa información periodística que la acompaña , que se lee con sumo interés.

Por ello, esta muestra es más para leerla que para mirarla. No encontramos aquí una acumulación obsesiva de objetos que adornen las salas como es habitual, sino más bien una sobria y elegante exhibición. En esto reside el acierto de la muestra: una demostración sencilla del buen gusto que se quiere mostrar en todos sus detalles. A la vez se transforma en una crónica del modo de ser y del gusto argentinos de la época, que socialmente se desarrollaba tanto en Biarritz y París, como en Buenos Aires, Mar del Plata y Bariloche.

Es en estos ambientes, proclives a los movimientos renovadores de la época, donde se desarrolló una nueva ambientación, caracterizada por la luminosidad de los colores claros y la prescindencia de lo superfluo, en oposición a las decoraciones recargadas vigentes con anterioridad. Eugenia Errazuriz como inspiradora y Frank como diseñador permitieron una relación franco-argentina en el mobiliario que primeramente fue diseñado y realizado en Francia, con materiales nobles para la casa Comte de Buenos Aires. A raíz de la invasión alemana a Francia en la Segunda Guerra Mundial, Frank es ayudado por sus amigos argentinos para huir y radicarse en Buenos Aires desde fines de 1939 a principios de 1941, donde nuevamente hace sus diseños adoptando a veces técnicas rústicas de la Patagonia para el tratamiento de maderas locales.

Resulta apreciable el esfuerzo de investigación empleado para descifrar la personalidad de Frank y Eugenia Errazuriz y su obra. Son las organizadoras Mo Amelia Teitelbaum y Virginia Agote, en las que reconocemos el gran esfuerzo realizado para la muestra, quienes nos lo cuentan en el impecable catálogo de mano que se entrega con la entrada.

No obstante hubiera sido deseable poder observar los muebles y elementos decorativos en alguna ambientación integral realizada en nuestro medio, a la manera de las ilustradas por las fotografías. Pero seguramente no fue posible.

Publicado en leedor el 25-8-2004