Síndromes

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Un escenario vacío, solamente una actriz y una silla, el escenario se puebla de situaciones, lugares y seres. La Dra. Majó decide ilustrar una de sus clases con ejemplos concretos. Aprovechá este fin de semana: Síndromes baja de escena el domingo 30 de mayo.Por Mercedes Vaccarezza

�Qué lejos estoy�, �Esa soy yo�, risas, aplausos entrecortados ante una frase insólita, miradas cómplices, comentarios que se guardan para después; y al final la sensación de que la normalidad es aquello que pudimos hacer de nosotros: una construcción llena de síntomas que delatan esas fisuras arraigadas sin respuesta que nos acompañan.

Un escenario vacío, solamente una actriz y una silla y el escenario se puebla de situaciones, lugares y seres. Están ahí, los vemos, se ven, se escuchan, se interrelacionan. ¿Qué es lo que sucede?

En la Historia del Arte hay una famosa pintura, �Las Meninas�, allí Velázquez se encuentra representado dentro de la obra, en el momento justo de estar realizando un cuadro. Pareciera que mirara hacia el espectador como lo hacen el resto de los personajes, pero al mismo tiempo su mirada es hacia adentro, introspectiva. �l está ensimismado, concentrado en aquello que está haciendo, precisamente la misma obra. Se dice que esto se debe a que el artista se halla en el momento justo de la creación, en esa franja (lugar preciso de lo �sagrado�) entre lo que hay y lo que no hay. La obra está allí y todavía no está, pero como espectadores hay una certeza: estamos allí en el acto mismo de la creación.

El espectador que asiste a ver �Síndromes� de Maricarmen Barbosa y Miguel Falabella, tiene la sensación que está ante la presencia de varios seres que cobraron vida, están ahí, sufriendo, gozando, peleando; como partes de él mismo que se le escaparon, se muestran y de pronto ya no están. Y entonces nuevamente la pregunta ¿Qué es lo que sucede?.

Asistimos al momento en que se está �dando a luz�, instante en que esas incertidumbres, miserias y �noblezas� que sabemos como susurros sin forma, toman una, adquieren una manera a través de la voz y el cuerpo del actor.
Esa es la magia del teatro, eso es lo que sucede cuando una gran actriz entrega su alma para mostrarnos lo más digno de compasión y admiración: nosotros mismos.

En un momento uno de los personajes pregunta: �¿Qué pasa con los personajes cuando los actores se van?� Mabel Manzotti responde, sin decirlo, �Quizá, cobran su vida propia, anónima, en cada mínimo silencio anterior al aplauso final.

Publicada en Leedor el 4-4-2004

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