Acratas

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Un documental emotivo, pedagógico, e ilustrativo sobre una época, lejana en años, pero no en conflictividad social. Una obra compacta, inteligente y atractiva, que se enmarca dentro de las buenas producciones
rioplatenses, exentas de apoyos económicos, pero en digna lucha contra la escasa distribución comercial que se les presta.
Heroes románticos rioplatenses

por Sebastián Russo

Acratas quiere decir anarquistas. Anarquistas fueron muchos de los inmigrantes que arribaron a las costas del Río de la Plata a comienzos del siglo XX. Anarquistas fueron aquellos que lucharon por ideales libertarios, en contra de un estado elitista y represor. Acratas, la película, hace foco en aquellos revolucionarios, silenciados, torturados, asesinados.

La directora uruguaya Virginia Martínez elige centrarse en algunos de estos anarquistas, y entrecruzar sus vidas, para dar cuenta tanto del movimiento en el que participaban (con sus contradicciones internas y disputas sobre formas de actuar), como de la época en la que se enmarca (atravesada por la belle epoque, el granero del mundo, las masas radicales, y los primeros gobiernos de facto) Entre los acratas retratados, hay uno que se destaca: el personaje en cuestión (del que esta película va a tratar, caprichosamente, porque si hay un protagonista es el movimiento anarquista rioplatense todo) es Miguel Arcángel Roscigno o Roscigna. Que ya en la no precisión acerca de la última letra de su apellido (“a” u “o”), se presenta como un perseguido, un marginal, un clandestino. Roscigna fue, según el comentario de correligionarios y contrincantes, la cabeza mejor pensante del anarquismo local. Su respeto fue ganado, no sólo por la precisión e inteligencia en las planificaciones de los ataques expropiadores, sino por su activa (resuelta y feroz) participación en ellos. Absolutamente dedicado a la causa anarquista, Roscigna vivió todo tipo de peripecias (incluyendo cárceles, torturas, escapes memorables, y hasta travestirse para no ser capturado), sin dejar de ser un personaje adorado para su familia. Las declaraciones de una de sus familiares que lo muestran como un ser sumamente generoso y apasionado, dan cuenta de Roscigna como una especie de héroe romántico rioplatense, amado y odiado por partes iguales.

Una de las decisiones interesantes de la directora es que la intencionalidad valorativa sobre los personajes retratados y el movimiento anarquista queda expuesta desde el comienzo, evitando objetivismos hipócritas. No por ello, y a favor de su interés, se convierte en un film panfletario (tono que resulta siempre tan ineficaz como burdo) Construido en el formato clásico de documental (o sea: voz en off relatando la historia, entrevistas a personajes involucrados -familiares, amigos- y a gente “idónea” -historiadores, biógrafos-, archivos fotográficos, gráficos, fílmicos), Acratas fue filmada con un gran sentido de la narración. Logro este que debe destacarse debido al enorme y exquisito trabajo de compaginación de las muchísimas fuentes de las mas variadas extracciones (documentos de época, filmaciones actuales, fotografías, dibujos, diarios de época, etc.) con las que el film cuenta.

Un documental emotivo, pedagógico, e ilustrativo sobre una época, lejana en años a la actual, pero no en conflictividad social. Una obra compacta, inteligente y atractiva, que se enmarca dentro de las buenas producciones rioplatenses, que exentas de apoyos económicos enorgullecen en su digno luchar contra la escasa distribución comercial que se les presta.

Nota publicada el 21-5-2004