Placas esmaltadas

0
11

Como tantos otros deliciosos objetos del pasado, las placas esmaltadas se han revalorizado, y han vuelto como insólitas protagonistas de la decoración.Por Julio A. Portela

Desvalorizadas durante mucho tiempo, las placas esmaltadas que otrora identificaron por sus nombres las calles de las ciudades y ornamentaron los comercios exterior e interiormente, han vuelto para dar un toque mágico a la decoración. De ellas destacamos especialmente la fuerza esquemática de los grafismos y el estallido de los colores.

Dudamos en presentarlas como objetos de arte, dado que, en general, fueron concebidas como medio de señalización o propaganda. Por extensión en su uso, en la Argentina se las empleó como indicadores institucionales en edificios públicos y privados.

Sin embargo, recordamos que antes del auge de las placas ?a veces coincidentemente- existió una propaganda gráfica con pósters de exposición mural, en la que participaron con sus diseños, artistas renombrados, como Toulouse-Lautrec, Monet y Picasso, y, en el orden nacional, Basaldúa o Larco. Actualmente, todas estas expresiones son consideradas obras de arte.

Se podría decir que el reconocimiento como arte de una u otra forma propagandística está condicionado por el anonimato que guardaron los diseñadores de las placas, ya que, en muchas ocasiones, sólo pudieron comprobarse los nombres de las empresas fabricantes.

Reconocemos, sin embargo, otras cualidades en las placas que nos permiten identificarlas como expresiones artísticas. Una de ellas es el método que se utilizó para su realización. Las placas surgieron en Europa hacia 1840, cuando técnicamente, se hizo posible esmaltar grandes superficies, hasta entonces reservadas a pequeños objetos de lujo.
La minuciosidad en la elaboración también es propia del trabajo artístico. Los talleres metalúrgicos de esmaltado poseían espacios que, podríamos decir, eran equivalentes a atelieres, donde se aplicaban técnicas exclusivas, muchas veces en el mayor de los secretos. Así mediante procesos de difícil comprensión para neófitos, se llegó al esmalte vitrificado, que logró que las placas se volvieran invulnerables a los factores climáticos (hoy diríamos factores contaminantes).

La decoración también revistió cualidades artísticas, ya que primero se realizaba el diseño base y luego cada uno de los colores necesarios era cocido individualmente. Hasta las primeras décadas del siglo XX, se utilizó esmalte en polvo, material sumamente delicado en su aplicación. Más adelante la técnica fue innovada con el empleo de esmaltes líquidos, de mayor practicidad, por requerir una sola cocción para el conjunto de los colores.

De acuerdo con su objetivo propagandístico, los diseños fueron simplificados, y se logró un efecto visual mayor y más directo, pero siempre manteniendo su calidad artística.
La incidencia de las placas en la modernización de la publicidad fue notoria¸ su época de esplendor se ubica en los años 20´ y 30 ´del siglo XX, y de esas décadas proceden la mayoría de las encontradas.
Su declinación se registra a partir de 1950, cuando surgen nuevas formas de publicidad que las desplazan y empiezan a preferirse otros medios, como la radio y la prensa escrita. Por esa época comienzan a ser desechadas ?y, a veces, destruidas- por obsoletas.

Fue necesario que los coleccionistas las redescubrieran en depósitos y subastas de objetos viejos y las rescataran para otorgarles nueva vida en sus colecciones. Actualmente, pueden exhibirse en cualquier ambiente de la casa, entremezcladas con otros artículos de adorno.

Ref.de Imágenes:

Foto 1: Mesa de doble plano ambientada en un patio colonial de San Telmo. Servían de publicidad en los bares y eran entregadas armadas con su chapa, gratuitamente, durante las décadas de 1930 y 1940. Altura 76 cm: diámetro 60 cm. (Elsa M. Lionti Antiguedades).

Foto 2 : Conjunto de placas con señales y advertencias de sobrio diseño, si bien algunas de las leyendas pueden resultar jocosas para nuestra época. Datan aproximadamente de 1930. (Elsa M. Lionti Antiguedades).

Foto 3: Placa con dibujo de gran impacto visual que trasmite, a la vez, ingenuidad y picardía. Medidas 112 cm x 73 cm. Circa 1930. (Elsa M. Lionti Antiguedades).

Foto 4: Placa de 40 x 40 cm, con un ángel que representaría a la compañía de seguros que protege los sembrados y fábricas de los siniestros, simbolizados en esa gran nube de muerte y desastre. La concepción resulta ingenua, pero de muy buen trazado y colorido. En esta placa encontramos el nombre del fabricante: ?A. Talamoni, Guatemala 4718?, Bs. As. Este tipo de placa correspondería a la década de 1920-30. (Churrinche Antiguedades).

Foto 5: En esta placa con termómetro se ofrece un desinfectante de cereales de Bayer. El dibujo, esquemático, presenta una espiga y un par de manos con granos, de muy buen diseño e impacto visual. Se agrega la figura de un obrero con máquina de aventar el grano. Circa 1950. (Churrinche Antiguedades).

Nota gentileza revista Casa Country

Publicada en Leedor el 10-4-2004

Compartir
Artículo anteriorChascomús Jazz
Artículo siguientePremios Rulfo 2004