Pablo Suárez

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El desproporcionado esfuerzo de las criaturas de Pablo Suárez por tratar de satisfacer las necesidades humanas más básicas es conmovedor y a la vez, paródico. A nuestro entender, uno de los más importantes artistas argentinos de esta actualidad desgarradora que nos toca vivir. Estuvimos en la Galería Maman y te contamos.Pablo Suárez y el desproporcionado esfuerzo

Por Julio Portela

Exposición: Pablo Suárez. El escaso margen.
Galería Daniel Maman Fine Art
Av. Del Libertador 2475. Buenos Aires.
Marzo a Mayo de 2004.

Las obras de Pablo Suárez siempre nos conmueven. Será la presencia de sus seres golpeados, desgarrados o sometidos que nos presenta en nuevas dimensiones de la estatuaria.

Los personajes parecen ser uno solo, cambian las actitudes, se modifican las expresiones y terminan pareciéndose sin ser iguales. Están unidos por las carencias y están separados por distintos espantos.
El desproporcionado esfuerzo de sus criaturas, desnudas ante el mundo con la desnudez pura de la inocencia de no comprender lo que sucede a su alrededor. Sólo tratando de satisfacer necesidades primarias ?apoyándose físicamente en una tecnología? que sin embargo los repele. En ?El desproporcionado esfuerzo de llevar el pan a la mesa? el cuerpo desnudo maneja la polea elevando un pan en un esfuerzo que parece ciclópeo.

En ?Cucaracha? un hombre se desliza expectante sobre un plano inclinado, esperando ser aplastado. O también hace equilibrio con ?Poca fe?, ensangrentando sus pies en un esfuerzo por no caer.
El hombre también puede ser utilizado para completar como un ingrediente más una ?Sopa de pobre?, que se cocina sobre un anafe.

Otros pueden integrar una colección de ?Trofeos de guerra? acondicionados sobre una pared ; aquí se diferencian en la mirada y se igualan en las tonalidades violeta de lo sin vida.

Todos ellos integran la serie de monumentos de las miserias provocadas por la globalización, que pueden sintetizarse en el ?Monumento al mendigo? de expresión implorante y con un brazo extendido y mano abierta esperando la limosna que le permita salvarse de la exclusión.

El mensaje social es desgarrador , sin embargo no se percibe ira en sus criaturas, sólo miradas de incomprensión, que nos lleva a pensar que aún en el último esfuerzo es posible la esperanza.

Se trata de una exposición sumamente recomendable que permite apreciar nuevas formas de expresión de los problemas de la sociedad actual, a la vez que técnicas diferentes.

Publicado en Leedor el 21-4-004