Dada y surrealismo

0
13

Soñando con los ojos abiertos. Dada y surrealismo en la colección de Vera y Arturo Schwarz, es la nueva exposición que hasta el 17 de mayo de 2004 podrá visitarse en el Malba. Proveniente del Museo de Israel, Jerusalén la muestra incluye aproximadamente 220 obras clave de la colección de arte dada y surrealista del poeta, galerista y coleccionista milanés Arturo Schwarz. Estuvimos en el MALBA y te contamos.

Por Julio A. Portela

Después de varios centenares de años en que el arte se desarrolló apaciblemente sobre la idea del acercamiento visual a la naturaleza, es a fines del siglo XIX cuando se produce entre los artistas un impulso que los induce a experimentar, a otorgar nuevos valores, a analizar y criticar todo lo hecho hasta entonces. El resultado ha sido probablemente, el más grande resurgimiento de ideas artísticas y el mayor desarrollo de nuevas técnicas conocido después del Renacimiento italiano.
Estos movimientos innovadores se prolongan en las primeras décadas del siglo XX, tendencias a las que se ha denominado genéricamente “ismos”, como fauvismo, constructivismo, cubismo, expresionismo, futurismo entre otros, constituyendo las vanguardias.

En esta línea ubicamos los movimientos Dadá y del Surrealismo, que en una exposición infrecuente en nuestro medio por su temática, se integra en una selección de obras clave de la colección del poeta, galerista y coleccionista milanés Arturo Schwarz. Esta colección fue donada en sucesivas entregas al Museo de Israel, en Jerusalén, conjuntamente con una biblioteca especializada, nos informa el catálogo de la muestra.

Separadamente, pero complementando el panorama surrealista en Latinoamérica se presentan las obras seleccionadas de la Colección Constantini, convenientemente señalizadas en la muestra permanente del Malba.

Para el observador no prevenido, si bien en el recorrido de la exposición encontrará prolijos y completos carteles didácticos, debemos advertirle sobre algunos aspectos que caracterizaron a estos movimientos vanguardistas para facilitar su comprensión.

El Dada nació en el curso de la Primera Guerra Mundial (1914/1918). Es en Zurich (Suiza) donde tomará su nombre en 1916, contando entre sus principales animadores, al poeta rumano Tristan Tzara, autor del “Manifiesto Dada” de 1918, también los escritores alemanes Hugo Ball y Richard Hulsenbeck, y el pintor y escultor alsaciano Hans Arp. Mientras tanto en Francia los protagonistas del movimiento fueron principalmente los poetas André Breton, Aragon y Eluard y en Alemania Max Ernst y Arp en Colonia; Baader, Dix, Grosz, Hausmann en Berlín y Kurt Schwitters en Hanover. Dos pintores franceses Marcel Duchamp y Francis Picabia introducen el movimiento en Nueva York.

El movimiento Dada ataca básicamente los valores establecidos; proclama lo inútil del uso de la razón, de la lógica, de la ciencia, de todo aquello en que sus integrantes encuentran errores y falta de vigencia. Este descreimiento absoluto, se originaba en la certeza que todas ellas no habían podido evitar el horror de la guerra, que se desarrollaba en Europa en esa época.

Como extensión Dada ataca también las percepciones artísticas sostenidas por la burguesía oponiendo a ellas nuevas ideas fundadas en la vigencia de lo casual , de lo irracional ; luego de renunciar a la vigencia de la noción de arte tradicional. Se trata de un intento de renovación en el arte, abriendo la posibilidad a la experimentación de nuevos recursos.

Esta actitud se observa notoriamente en la obra de Marcel Duchamp (1887-1968), de la cual se encuentran varias expresiones en la muestra, mayormente formando parte de piezas seriadas, por haberse extraviado los originales. Con ellas intentará demostrar que carece de importancia que se trate de un objeto fabricado en serie (ready made), para poder elevarlo a la categoría de obra de arte. Así el mingitorio de blanca porcelana con el nombre del fabricante de artículos sanitarios de Nueva York, R. Mutt, fue enviado en 1917 con el título de “Fuente” a la exposición de los Independientes de esa ciudad. Estamos en presencia del objeto que sacado de su contexto original, se convierte en obra de arte por la imaginación del artista. De igual manera una reproducción de La Gioconda, a la que se le han pintado bigotes , fue presentada en 1920 en una exposición en París.

Se trató de acciones irreverentes hacia las obras de arte reconocidas universalmente y una ironía hacia los museos tradicionales como determinantes del gusto del público.

También Arp pretende rechazar la idea de ídolos aceptada por la sociedad contemporánea y manifiesta “ encontrarse en la búsqueda de un arte elemental que salve al hombre de la locura de su tiempo”, aspirando con ello a un nuevo orden que restablezca el equilibrio.

Hacia 1922 se desarrolla en París una nueva tendencia que abandona la posición negativa de Dada. Recreando un término empleado por el poeta francés Guillaume Apollinaire, se presenta con el nombre de surrealismo. Un poco como en Dada, el Surrealismo celebra las virtudes de lo irracional. Pero en otro contexto, los artistas tienden a explorar el subsconciente, ahondar en las profundidades del ser humano, para revelar aquello que se disimula. Así las pinturas traducen las obsesiones y los complejos del subconciente que al observador le corresponde interpretar.

Son sus representantes más conspicuos Max Ernst de Alemania, Miró y Dalí españoles; Magritte y Delvaux de Bélgica.

Como comentario final insistimos en la importancia de esta exposición que permite observar en conjunto las tendencias artísticas de dos movimientos renovadores del arte.
Asimismo su observación llevará a largos motivos de conversación y a tomar posiciones encontradas de aceptación o rechazo.

Malba – Colección Costantini
Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires
Avda. Figueroa Alcorta 3415
C1425CLA Buenos Aires Argentina
T +54 11 4808 6500
F +54 11 4808 6598/99
info@malba.org.ar
www.malba.org.ar

Publicado en Leedor el 11-4- 2004

Compartir
Artículo anteriorProyectos de Cine
Artículo siguienteArte Experimental