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Ubicado al sudoeste del Puerto de Buenos Aires posee uno de los espacios verdes más extensos de la ciudad. El barrio Parque Avellaneda tiene todos los colores del Otoño y los disfrutamos con vos.Por Héctor M. Portela

Las hojas del fresno americano se tornan ocres amarillentas en el otoño y van cayendo lentamente sobre calles, veredas, plazas y parques de la ciudad. Este árbol del Este de EEUU y Canadá puede alcanzar hasta los 20 m. de altura, es de tronco recto y acanalado, de globosa copa que proyecta mucha sombra, adquiriendo gran belleza ornamental por su coloración otoñal. Otros árboles de hojas caedizas colaboran para tapizar los senderos de Buenos Aires como el Roble Americano de follaje verde-amarillento que vira al rojizo dorado en otoño, el Acer de pequeña y graciosa hoja; el Roble de los Pantanos con hojas de líneas artísticamente geométricas que toman una coloración amarillo rojiza o el Liquidambar de hojas simples y alternadas todos ejemplares estadounidenses. Entre los árboles de hojas que caducan en otoño predomina el Plátano, de gran porte y llamativa corteza verde amarilla con placas grises oscuras. Sus hojas son simples y se tornan de un ocre opacado antes de caer.

El barrio Parque Nicolás Avellaneda ubicado al sudoeste del Puerto de Buenos Aires posee uno de los espacios verdes más extensos de la ciudad. Limita con importantes barrios como Flores, Floresta, Mataderos, Vélez Sarfield y en el extremo Sur Villa Lugano donde un basural se transformó en el hermoso Parque Indoamaricano. Toda la zona es un ámbito donde se puede observar la diversidad de colores otoñales que brinda la naturaleza.

A principios del Siglo XVIII el actual Parque Avellaneda era conocido como Chacra de las Huérfanas o de los Remedios y pertenecía a una asociación católica bajo la advocación de la Virgen de los Remedios. Funcionaba un Colegio que se proveía de alimentos de la chacra y hospedaba en el verano niñas huérfanas. En los primeros años del siglo XIX fue adquirida por el Señor Domingo Olivera, construyendo los sucesores a finales del mismo siglo la actual residencia conocida por Casona de los Olivera. De estilo ecléctico italianizante es una bella muestra de arquitectura rural con amplia terraza y dos torres en los extremos de la fachada.

Hacia el año 1912 la Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires adquiere unas 50 hectáreas alrededor del casco de la estancia para destinarlos a Parque Público. En los años siguientes se inauguró un teatro infantil, un vivero forestal que aún sigue en actividad y es orgullo del parque; una colonia de vacaciones para niños pobres; un tambo modelo con cámara frigorífica; la primera pileta solarium de la ciudad en un edificio de estilo antiacademicista grecorromano, un polideportivo y actualmente la vieja casona es utilizada como centro cultural donde se realizan exposiciones temporarias de pintura, escultura y fotografía tomando el nombre de Complejo Cultural Chacra de los Remedios.

En el ángulo sudoeste del Parque Avellaneda y a la vera de la Autopista Perito Moreno se encuentra la Parroquia de los Santos Sabino y Bonifacio que a fines del siglo XVI fueron declarados Patronos Menores de Buenos Aires, época que la ciudad estaba amenazada por plagas y epidemias. El templo de mediados del siglo pasado es de estilo neorrománico con alta torre campanario e interior de tres naves, paredes laterales pintadas con frescos por fieles de la zona, arcos de medio punto y columnas decoradas con mayólicas, hacen del lugar un espacio intimista ideal para ejercicios religiosos. El Pbro. Julio Triviño es párroco y en la sacristía están en exhibición obras pictóricas de su autoría con temas paisajísticos, desarrollando además una gran labor en beneficio de los carenciados.

En el otoño, la apacible serenidad del barrio Parque Avellaneda es transitado por el viento que mueve las hojas de los árboles. El sol de las mañanas ilumina las calles y forma los colores del paisaje barrial. Grandes avenidas cruzan el barrio; por el norte, Juan Bautista Alberdi; por el Centro, Directorio; por el Sur, Castañares, y hacia el oeste Escalada, Dellepiane y Olivera. Pequeños sectores se destacan por su vegetación como el barrio Marcelo T de Alvear al Norte y el Samoré al Sur, con la lindante extensión verde del Parque Indoamericano.

En el ángulo sureste del barrio se cruzan la autopista Perito Moreno y la Av. Dellepiane que luego se transforma en Autopista 25 de mayo. Un dibujo viboreante plasma estas dos arterias que se elevan sobre zonas bajas de los barrios de Flores y Villa Soldati. Las autopistas cortan el color de los barrios, olvidan sus detalles cotidianos e ignoran las intimidades mientras desde lo bajo los árboles con los colores de las estaciones visten sus calles.

Fresno americano. Fraxinus americana
Roble Americano: Quercus borealis
Roble de los Pantanos: Queecus palustris
Liquidambar: Liquidambar Styraciflua
Platano: Platanus Acerifolia.

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