Gothika

0
9

Gothika fue gestada para convertirse en el caballito de batallas en la puja por liderar el box officce de una de las fechas claves para la taquilla norteamericana como lo es Halloween
Joel Silver & La Dark Castle Entertaiment: ¡déjense de joder!

Estreno del: 29 de enero de 2004.
Gothika fue gestada para convertirse en el caballito de batallas en la puja por liderar el box officce de una de las fechas claves para la taquilla norteamericana como lo es Halloween. Y es por eso obligatorio a la hora de reseñar En Compañía del Miedo ?otra horrible titulación vernácula- hablar del nuevo Frankestein de la Dark Castle Entertaiment, la compañía menor del siempre lucrativo Joel Silver ?villano emblemático si los hay en la industria del cine, prácticamente casi un homónimo al letal Tiburón – destinada en forma exclusiva a la realización de films de terror. El público que busca por lo tanto es el teenager, en su nueva acepción que va desde los 13 hasta los 25. Y entiéndase por este target a un sector que abarca mucho más de lo que la palabra indica. Porque en definitiva a todos nos encanta y fascina el terror. Y la sensación de miedo en lo referente al celuloide inclusive suele asociarse con el placer que suele experimentarse con una película bien hecha y bien resuelta. Lo mínimo que uno como espectador desea encontrarse a cambio del dinero desembolsado en la entrada. Entonces, cuando el film está a la altura de las expectativas generadas uno sale satisfecho. ¡Y que sensación aquella de cuando se las supera! Lamentablemente la mayoría de las veces ?y esto es hablar de la media de los estrenos- el resultado exhibido en pantalla no aprueba. Cómo ninguno de los films de la Dark Castle Entertaiment – La Casa en la Montaña Embrujada (1999), Los Trece Fantasmas (2001) y El Barco Fantasma (2002)-, fast food de Noche de Brujas y nada más que eso, destinados a engrosar el número de estrenos intrascendentes.

Silver en el segundo lustro de los ’80 supo dar el batacazo que necesitaba como ejecutivo produciendo films de acción que abrieron sendas franquicias como las series de 48 Horas , Arma Mortal y Duro de Matar , siempre apoyado en el carisma de sus estrellas principales y los directores de experimentada sapiencia para el género. Devenido millonario el hombre, se sacó el gustito en el principio de los noventa junto a los realizadores Richard Donner, Robert Zemeckis y Walter Hill haciendo esa maravilla que fue el programa de culto Tales from the Crypt durante ocho temporadas y dos películas ?la primera superlativa, la segunda un dolor de muelas y otro allá abajo men- para engrosar a límites inimaginables su cuenta bancaria con una de las franquicias más abultadas del nuevo milenio como lo es Matrix . Sin embargo, es del citado ciclo de Cuentos de la Cripta que se genera la Dark Castle buscando ego mediante repetir lo que hizo la inglesa Hammer Horror Films ?que ya tiene y bien ganado su capítulo en la historia- y en los ’80 la New Line Cinema con su Freddy Krueger. Silver busca el blockbuster con películas de terror que no oscilan los presupuestos hiperinflados de los tanques que el bien sabe manejar en Hollywood con películas que si bien no son baratas para los números que él maneja son prácticamente un vuelto. La carta ya las tiene depositadas sobre la mesa y las sabe muy bien de su paso por Tales…: los dos anchos bravos para la audiencia están en los actores que encabezaran el reparto y los realizadores, de laureles ya comprobados. El rechoncho y barbudo Joe, sin embargo, se olvida de la historia ?los 33 de pie en Cuentos… – porque aunque se tenga a Geoffrey Rush, si el guión es malo… Todo un enigma resulta que Silver se halla aventurado con los Wachosky Brothers para Matrix , saliendo del standart del espectáculo general que el prefiere; aunque Reloaded y Revolutions en verdad demuestran su poder, al ver como ambas secuelas olvidaron todo lo bueno de la primera.

En el caso particular de Gothika, no solo la película es una suma de los peores lugares comunes del género sino que falta el respeto al espectador barriendo con todo verosímil dentro del universo que ha planteado. Que de inicio interesante transita a poco de comenzada por clisés hartamente conocidos que se tornan intolerables no por la sensación de miedo que se está buscando, sino por el paupérrimo tratamiento de la historia. Los actores deambulan haciendo lo que pueden con personajes tan poco creíbles, sobre todo la española Penélope Cruz, de serios problemas con el idioma inglés que no solo dificultan su dicción sino también su trabajo que supo ser mucho más que idóneo en su país oriundo y no así en los EE.UU. Los golpes de efecto abundan generando siempre escenas chascos cantadas que no asustan a nadie que no haya visto por lo menos tres películas buenas del género ?bochornosa la aparición en la piscina- y el final del entuerto con la protagonista infundiendo merecida justicia enfundando un arma en el patentado estilo y la archiconocida como jurásica toma en contrapicado de Harry el Sucio , prácticamente salido de otro film ?que seguramente es mucho mejor- es la metáfora más dolorosamente explícita que se haya visto últimamente.

El actor y realizador francés Mathieu Kassovitz en su desembarco a Norteamérica hace un trabajo correcto lejos pero muy lejos de las composiciones logradas en esa virulenta escala de grises que es El Odio (1994) o esa perla tan resistida, digna heredera de la prosa de Conan Doyle y Ira Levin como lo es Los Ríos de Color Púrpura (2000), ambas gestadas en el país galo. El guionista y también director Sebastián Gutierrez inexplicablemente firma una obra a contrapelo de su personalísimo Beso de Judas (1999) o su futura adaptación de la obra de Elmore Leonard, The Big Bounce , dirigida por el corrosivo y siempre bienvenido George Armitage. Cansa escribir ?y seguramente también leer- que ?de Sexto Sentido a esta parte…? pero pareciera ser el inevitable lugar común para citar a estos mamotretos que buscan emular en resultados artísticos y económicos aquel gran film de M. Night Shymalan abordando un tema afín. Decir que Gothika está más cerca de Ecos Mortales es más justo y en todo caso puede llegar a ser un piropo para mucha gente, no así para quien abajo firma ya que ese trabajo en el que incursionó Kevin Bacon también era de mediocre para abajo. Quizás si el asunto que se plantea como desencadenante de lo sucedido en esta cinta hubiera sido tratado de otra manera, más hacia lo planteado en series tipo La Ley & El Orden , todo se hubiera tornado mucho más atractivo, pese a la dureza de lo que está narrando. Porque en definitiva lo que se muestra y el saber popular subraya es que hay que temerle más al que está vivo que al que está muerto. Pero en un manicomio cuyo personal parece salido de una de esas comedias que quisieron aprovechar el halo de popularidad de las Locademias de Policías … todo se va a la mismísima mierda. Como cuando el terror genera risa involuntaria y no precisamente como defensa ante un estímulo sino por la falta absoluta de credibilidad. Halle Berry intenta convensernos que su personaje es tan ingenuo de estar charlando con un asesino al que ya hace rato se ha descubierto sin saber que esta ante la presencia de quién busca. Esa morocha será una gran actriz y tendrá un lomo espectacular, pero con semejante burrada tampoco puede.

Eso sí, Gothika anduvo muy bien en el Halloween 2003.

Pero esa, es otra historia.

Leo A. Oyola
® Todos los derechos reservados. Prohibida su reproducción.