El cáliz de fuego

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Dentro de la línea que había mostrado el anterior capítulo, Harry Potter y el prisionero de Azkaban. La autora parece haber encontrado el clímax ideal para el aprovechamiento decisivo de sus personajes y es por eso que, como ella misma señaló, este libro por representar la mitad de la obra “Harry Potter” Los secretos de Harry

Por Pablo Manzotti

Harry Potter y el Cáliz de fuego
J. K. Rowling
Salamandra, Barcelona, 2001
640 páginas
Traducción de Adolfo Muñoz García y Nieves Martín Azofra

Comprá el libro en eLeedor.com

Es increíble la variedad de aristas por las que se podría encarar una reseña o comentario acerca del cuarto libro del mago adolescente. El fenómeno cultural mundial que encarna, por ejemplo, sería una de ellas. La película que dirigió Chris Columbus, basada en el primer número de la saga y que se estrenará a fin de año, podría ser otro punto. Finalmente, la novela en sí. Veremos qué podemos hacer.

Respecto del fanatismo que rodea la obra de Rowling, como todo fenómeno de estas características, es de difícil explicación. Se podrían revisar estudios como los del famoso antropólogo Joseph Campbell acerca del mito del héroe para dilucidar una respuesta. Pero sólo sería una aproximación. Grupos de fans han formado sus correspondientes clubes y asociaciones. Hay disertaciones y exégesis varias acerca de cada novela. Incluso han hecho tronar su disgusto luego de descubrir supuestos errores de continuidad entre un libro y otro. Lo más interesante es que en mayor o menor medida, esto ocurre en todo el mundo. En Argentina, por ejemplo, se retrasó su salida porque la demanda en compra anticipada ya había agotado el stock. Fue uno de los títulos más vendidos en la Feria del libro y todavía lidera las listas de obras con mayor demanda. Lo curioso es que en esas mismas listas, figuran los primeros capítulos de Harry Potter. Todo un negocio editorial.

Y cuando de un gran negocio se trata, es imposible que la maquina monetaria de Hollywood lo pase por alto. Los estudios Warner se agenciaron hace rato los derechos de adaptación a cine de los dos primeros libros: Harry Potter y la piedra filosofal y Harry Potter y la cámara secreta.

Lo que se pudo ver hasta ahora de la película muestra una cuidada representación de lugares y personajes (un casting sumamente acertado) con una marcada tendencia al público infantil (y bueno, es un libro para chicos). Y acá radica la gran incógnita: ¿logrará Harry Potter película trascender su carácter de producto para niños?. La respuesta que uno puede aventurar no es muy satisfactoria si se toma en cuenta que el director es el bastante irregular y obsecuente Chris Columbus. Habrá que esperar.

En cuanto a la cuarta entrega del joven mago Harry Potter, lo primero que se puede decir es que se enmarca dentro de la línea que había mostrado el anterior capítulo, Harry Potter y el prisionero de Azkaban. La autora parece haber encontrado el clímax ideal para el aprovechamiento decisivo de sus personajes y es por eso que, como ella misma señaló, este libro por representar la mitad de la obra “Harry Potter” (recordemos que es una historia pensada para siete entregas) tiene el doble de páginas que cualquier otro.

Harry Potter comenzó su cuarto año en la escuela de magia de Hogwarts donde lo esperaba el torneo internacional de magos con representantes de los distintos colegios de magia del mundo. Pero antes de todo esto participó por primera vez del campeonato mundial de Quidditch.
Rowling se aprovecha de estas nuevas situaciones para dar rienda a lo que más sabe hacer: la creación de personajes carismáticos, entrañables y queribles. El universo potteriano aumenta libro a libro y con gran maestría su autora va atando cabos sueltos desde la primera novela: ¿Qué es lo que pasó la trágica noche en que Harry quedó huérfano?. ¿Quién lo persigue?. ¿Cuáles son los planes de los seguidores de Lord Voldemort?. También se encarga de abrir nuevos interrogantes.
Rowling había manifestado astutamente antes del lanzamiento de la cuarta entrega que en esta novela ocurrirían cosas decisivas y que alguien importante iba a morir. Ciertamente se puede tomar como medular lo que acontece en Harry Potter y el cáliz de fuego y determinante respecto de las futuras entregas. De hecho es el libro de final más abierto de los cuatro publicados (como para acrecentar las ganas por el quinto). Respecto de la tan mentada muerte, no se preocupe, caro lector, que si bien fue real el anuncio y muy lograda la situación en la que ocurre, respeta las leyes del gran dios marketing. Esto es: ninguna potencial miniatura articulada con todos sus accesorios correspondientes, ha tenido cita con La Parca.

La sugerencia es que no asome la nariz por este libro si no leyó los anteriores. Con buen criterio la autora ha decidido que no hay cosas sobre las que dar más explicaciones y parte de una base formada por tres novelas.

El consejo final es que le dé una oportunidad a Harry Potter. Vale la pena pasar un muy buen momento disfrutando de un relato clásico de aventuras. Ciertamente lo vale.

Notas relacionadas:
El aprendiz de brujo. Crítica de Harry Potter y la Piedra Filosofal. (I)
Esa vieja magia blanca. Crítica de Harry Potter y la Cámara Secreta (II)
Cuando Harry conoció su pasado. Crítica de Harry Potter y el prisionero de Azkaban (III)

Publicado el 9-8-2001.