El comienzo del film

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En El comienzo del film, la uruguaya Claudia Abend reconstruye la memoria de una comunidad inmersa durante años en la desinformación y el terror de estado. Entrevista Armando D´Angelo.El comienzo del fin,
entrevista con su directora Claudia Abend

Por Armando D´Angelo

Claudia Abend tenía un año cuando la dictadura militar sorprendió al pueblo uruguayo convocándolo para que votara en un plebiscito por el sí o el no a la reforma de la constitución del país.

No fue testigo presencial de semejante acontecimiento histórico que tácitamente buscaba al fin de cuentas la legitimación de las políticas de gobierno y metodología criminal. Y adquiere más valor su film pues nos habla muy bien de la preocupación de esta joven generación por reconstruir la memoria y la identidad de los habitantes de una comunidad inmersa durante años en la desinformación y el terror de estado.
Un esfuerzo notable de investigación y el buen criterio de no incorporar una voz en off para explicar o reforzar algún punto oscuro de lo ocurrido enmarcan el documental. Pensó y estuvo acertada al suponer que el film adquiriría más potencia si la propia voz de los entrevistados reconstruía el momento. La edición final del material muestra una muy generosa apertura ideológica más que necesaria por cierto para entender lo que pasó entonces. Y hurgó más allá de las posiciones políticas de los personajes , demuestra que su interés también estuvo centrado en la cotidianidad y en los afectos que toda la ciudadanía sin importar su color político o status social puso en escena en el 80´.
La claridad y el buen ritmo del discurso cinematográfico de esta película no dudo será de interés tanto para adolescentes como para adultos. A unos saciará en su necesidad por saber y para otros quizás en un espejo emotivo se transforme.

Reportaje a Claudia Abend

” . . . Si por mucho tiempo te rodeas sólo de gente que te dice a todo que sí, al final te la terminas creyendo . . .”

AD: Y por esas cosas de la vida, tuviste un toque de suerte este día. Se dio lo que tanto deseabas, que tu película pudiera integrar la 1era Muestra de Cine Rioplatense, que es el comienzo de algo y no el principio del fin. Tu documental nos habla de un momento muy especial de la vida política uruguaya; comienzas hablándonos de un personaje, un presidente impuesto por los militares, Bordaberry. Acompañó y legitimó con su presencia un golpe de facto que en 1973 interrumpió el modelo democrático.
Y yo creo y te pregunto si estoy equivocado al entender que lo que deja traslucir el título del documental es la actitud pedante y
omnipotente de quienes se sentían dueños de la verdad absoluta y que podríamos imaginar que pensaban y especulaban: ” (…) Si tenemos todos los medios de comunicación bajo nuestro control y si a eso le sumamos la práctica de terror no podemos perder…”. Ellos, desde esa posición de omnipotencia y necedad consideraron que el resultado del plebiscito estaba cantado y a su favor. Y que la injerencia de las fuerzas armadas en las decisiones de gobierno quedaría legitimada por los ciudadanos a través de una votación popular que aceptaba la reforma constitucional.

CA: Precisamente eso fue lo llamativo de un hecho histórico y lo que muestra el documental.

AD: Y que no recurrieron al fraude.

CA: Claro, en primer lugar, de por sí, proponer una votación durante un gobierno militar fue y es insólito. Hacía siete años que el pueblo soportaba a gobernantes no elegidos por ellos.
Desde el poder hacían lo que querían y tenían toda la autoridad y de repente le permiten a la gente que elija sobre un proyecto de reforma constitucional pero de qué constitución nos hablaban si no la respetaban.
Quisieron legitimar su proceso y les parecía inconcebible que la gente les dijera “NO” a su proyecto.
En ese momento la gente no podía expresar sus opiniones y si lo hacían iban presos o eran torturados.

AD: Soportaron siete años de desinformación.

CA: Como dice un entrevistado: “(…) Si por mucho tiempo te rodeas sólo de gente que te dice a todo que sí, al final te la terminas creyendo.Â?
Y entonces le propusieron al pueblo “Sí o No” a su proyecto de reforma constitucional. Todos los medios hablaban sólo por el “Sí” y los personajes ligados al poder estaban convencidos que iban a ganar y más cuando los que estaban por el “NO” no podían hablar, ni hacer publicidad; sentían un terror absoluto. Y aún si ganaba el “No” desde el gobierno no lo iban a admitir.Y está el testimonio de una mujer que reflejaba y esperaba que se cometiera el fraude y cuando desde la autoridad se reconocía la derrota; se comunicó con los exiliados para decirles que pararan la movida de la campaña contra la ilegalidad del plebiscito pues el pueblo le había dicho “NO” a la dictadura .Había salido todo bien para los intereses del pueblo. Realmente fue un echo insólito y el comienzo del fin para la dictadura y la primera vez que la gente les dijo “NO”.

AD: Hay algo que me gusta de tu documental; una metodología de trabajo. Optaste por no dejarle a una voz en off la explicación de las circunstancias que relatas y le dejaste a la fuerza de las palabras de los entrevistados el poder para definir la veracidad de lo relatado; por más que soy consiente que existe un trabajo de edición coherente con tu ideología y la perspectiva histórica con que te identificas en la época.

CA: Yo no quería intervenir en el relato, fue una decisión en cuanto al lenguaje audiovisual; quería que el documental fuera construido por los mismos protagonistas. Deseaba que la gente que vivió ese momento y debo reconocer que fue gente elegida estratégicamente.
Hay un Tupamaro, hay un representante del partido Blanco, hay representantes del partido Colorado, hay un militar, hay una mujer, hay un periodista, hay un líder estudiantil; en fin, existen múltiples testimonios de diferentes personas. Hay gente que votó “Si ” y hay gente que votó “No”. Y a ellos no les pregunté: ¿qué votó usted? ¿qué opina sobre los artículos de la constitución que se propuso reformar? sino que les pregunté por sus vivencias en ese día. Yo les pregunté: ¿Qué recuerda usted?
Y rescato como valioso si un militar me contaba que esa mañana del 30 de noviembre desayunó café con leche con medialunas. . .
Yo prefería eso; yo prefería historias de vida más que me hablaran de temas políticos.

AD: Seguramente te hubieran dado un discurso armado.

CA: Exactamente. Y eso que la gente lo lea en los libros. Yo no quería construir esa historia; ese tipo de cosas , quería registrar vivencias.
Yo no me quería meter porque no quería dar mi postura, quería que la gente misma armara el relato. Y por eso hicimos ese trabajo de edición que vos contás,; no hacía falta una voz en off. La gente misma lo va contando y se va hilvanando y uno habla y el otro contesta y uno dice que había miedo y el militar dice que para él y el otro contesta que sí .
Además es una visión joven sobre la dictadura; yo nací en el 79´ y esto fue en el 80´; yo no tengo memoria de esa época y creo que eso constituye uno de los valores del documental.

AD: De eso te quería hablar. En Buenos Aires se estrenó hace pocos días Che vo cachai el film de Laura Bondarevsky; ella pertenece a tu misma generación y sufrió como muchos lo que fue la metodología del horror de la dictadura y ahora desde el cine reconstruye su identidad y la memoria social de un pueblo. Sin embargo, hay muchos jóvenes y muchos adultos que no tienen esa actitud frente a las oscuras décadas y dicen: “basta, para que seguir revolviendo esas cosas…Â?

CA: Claro, la intención que me relatas de Laura fue un poco también la motivación de todo nuestro equipo de filmación. Casi todos los compañeros de facultad estábamos en la misma situación de jóvenes que no vivimos esa época y que no tenemos recuerdos de ella y creo que los temas referidos a la dictadura mueven mucha sensibilidad en la gente y están al mismo tiempo muy tapados. Hay todo un debate nacional en cuanto a incluir o no en los programas de estudio de historia de los liceos este tema y nunca falta la voz que dice: “¡no, de esto no se habla!”.
Está la ley de caducidad que impide juzgar a los militares, ellos tampoco hablan. Hay mucha oscuridad sobre esos años y aún se percibe el miedo. Pero por suerte también hay mucha gente que quiere saber lo que pasó.

AD: Claudia, pienso que tu documental se integró perfectamente a la idea que guía a la muestra; contribuye y en mucho a reconocernos mutuamente a los que estamos de uno y otro lado del Río de la Plata en nuestras diferencias y nuestras coincidencias, en nuestras “Historias Comunes”.
Pienso que si años atrás no existieron fronteras en Latinoamérica y los gobiernos dictatoriales intercambiaron sus botines de guerra personificados en la humanidad de los detenidos desaparecidos viene bien ahora que las nuevas generaciones le respondan a ese tiempo también borrando fronteras pero buscando el fin de la impunidad, la desinformación y el oscurantismo.

CA: Esa fue nuestra intención. ¿Por qué no hablar de estas cosas?. Las dictaduras existieron en toda Latinoamérica y es parte de nuestra historia. Como me contabas de esa chica de mi generación,yo tampoco viví esa época pero tengo un tío que estuvo preso y mi madre, una amiga que desapareció que vivía en la casa de al lado; no hace tanto tiempo que pasaba esto y parece como que nunca hubiera ocurrido; nadie sabe nada.
¡Qué increíble!. En plena dictadura y con tanto terror a su alrededor el pueblo uruguayo le dijo ¡No! a la dictadura y ahora en plena democracia vuelve a decir ¡No! pero ahora al juzgamiento de los militares.
Durante la filmación del documental hablé con mucha gente sobre esta paradoja y me respondieron muchos: ” Nosotros vivimos ese tiempo de terror y no queremos volver a pasar por eso . . . si no juzgarlos significa lograr la tranquilidad y asegurar la democracia, que hagan lo que quieran.”

Por eso quisimos que nuestro documental fuera muy claro, tanto como para que pueda ser comprendido por un adolescente de quince años que no tiene ni idea de lo que representó el plebiscito del 80 para nuestra sociedad. Pero me di cuenta que los grandes también se emocionan hasta las lágrimas luego de ver las imágenes.

Publicado en Leedor el 18-11-2003