Autorretratos y retratos

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La muestra que, entre agosto y setiembre del 2003, se presentó en el Pabellón de las Artes de la Universidad Católica Argentina reveló 58 Autorretratos y Retratos de grandes maestros de la pintura argentina.Por Julio Portela

El retrato como pintura o efigie de persona ha ejercido a través de los años una ascendente fascinación. Tal vez se trate de una necesidad del ser humano de dar testimonio de su pasaje por la Tierra y a la vez documentar un tiempo deseado para permanecer por siempre. Lo cierto que un retrato es siempre testimonio de algo que fue, aún cuando su acabado fuera hecho hace un instante. A partir de entonces pasará a los tiempos del recuerdo o la nostalgia. Pero el retrato es ante todo la manifestación de la personalidad del retratado, la instantánea como en fotografía, ya que con la última pincelada éste permanecerá definitivamente.

Hasta ahora nos hemos referido al retrato de “los otros”. Pero qué podemos decir entonces del autorretrato, cuando el rostro que emerge es el del propio ejecutor. Lo podríamos calificar de un acto narcisista, la imagen de sí mismo reflejada en el espejo que es devuelta por éste para permanecer en la tela o el papel.

La muestra del Pabellón de las Artes, contiene revelaciones ignoradas del género. No se ocupa de resolver extensos planteos como los aportados en un principio. Nos presenta una serie de obras escogidas, con la sola limitación de pertenecer a lo figurativo, quizás para facilitar su identificación.
Son cincuenta y ocho obras, que fueron cedidas por coleccionistas particulares, razón por lo cual no existen muchas ocasiones de contemplarlas así reunidas.
Las obras son retratos de amigos y familiares de los pintores, pintores que pintan a personajes conocidos, pintores que pintan a otros pintores, pintores que se pintan a sí mismos.
Así Leopoldo Presas eligió a la “Muchacha del bonete” (1950), para presentarnos un retrato de cuerpo entero y de perfil, ataviado con capucha y manto rayados, en actitud pensativa. Emplea una paleta baja de ocres, Siena y verdes para un personaje agobiado por la tristeza.
Santiago Cogorno con el “Retrato de Russo” (1953), tratado en forma esquemática , con la incorporación de pinceladas zigzagueantes que le otorgan gran movimiento a la figura.
Nos asomamos al “Autorretrato” de Lino Enea Spilimbergo, una pintura magnífica al captar la expresión de sorpresa que parece invadir el rostro en su postura de medio perfil, como si emergiera de un fondo de pinceladas empastadas en azul.
En cambio la ingenuidad se adueña del “Autorretrato” de José Desiderio Rosso , en la temática de tonalidades pastel que siempre acompañó a su autor.
También Fernando Fader en un notable “Autorretrato”, donde la figura de sombrero y pipa se nos muestra con sus atributos de pintor de paleta, pincel y tela.
O la actitud recogida de la figura barbada, ataviada con hábitos religiosos de Fray Guillermo Butler en “Autorretrato” (1919), tratado en la técnica puntillista en tonalidades grises, azules y verdes.
Asimismo encontramos representado el retrato político, en las figuras de inspiración periodística de “Perón y Rucci” de Carlos Gorriarena , cobijados bajo el paraguas rojo.
Apreciamos también un rostro de rasgos orientales emergiendo de un plano azul iluminado por linternas, de gran belleza, en el “Retrato de María Eugenia Quesada” de Rómulo Macció.
Aquiles Badi asomado a los canales en su “Autorretrato Veneciano” (1964), muy bien ubicado frente a las dársenas de Puerto Madero, repitiendo la acción.
Son muchos más los que merecerían ser comentados. Se trata de una muestra excepcional, en un ámbito no hace mucho incorporado al circuito institucional , que no obstante se distingue ya por la calidad de las muestras presentadas. En ello se reconoce la acción de la directora del Pabellón, la Lic. Cecilia Cavanagh y de su equipo en lo que representa de esfuerzo, para poder presentar obras muchas veces vedadas a la consideración pública.

Exposición: “Autorretratos y Retratos”.
UCA- Pontificia Universidad Católica Argentina. Pabellón de las Artes.
Av. Alicia M. de Justo 1300, PB.
Martes a domingos de 11 a 20 hs. Hasta el 2 de setiembre de 2003. Entrada gratuita.

Publicado el 15 de Agosto de 2003

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