I FESTIVALDE CINE DE ROSARIO

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Finalizado el pasado 14 de junio el I Festival de Cine Iberoamericano de Rosario (organizado por el Centro Audiovisual Rosario y la Secretaría de Cultura de la ciudad), el balance obliga a reconsiderar aspectos que estuvieron indiscutiblemente descuidados: no por nada el público fue tan arisco.

I Festival de Cine Iberoamericano de Rosario Junio 2003

Por Fernando G. Varea
fgvarea@hotmail.com

Probablemente escasearon películas que concitaran grandes expectativas, o tal vez el evento se realizó sin una adecuada difusión previa.

Mientras esto se discute en función de mejorar la segunda edición, vale la pena rescatar algunos hechos positivos. La inauguración, por ejemplo, fue con la exhibición de la película muda santafesina Nobleza gaucha, musicalizada en vivo por Fernando Kabusacki y Mono Fontana. La retrospectiva de Fernando Pino Solanas incluyó la versión completa de La hora de los hornos, inédita en Rosario. El homenaje a José Martínez Suárez permitió disfrutar de una charla abierta, durante la cual el veterano realizador desgranó anécdotas con simpatía y amabilidad. También Fernando Martín Peña estuvo presente en el teatro La Comedia para hablar de sus libros 60/90 y El cine quema: Jorge Cedrón, ilustrando su exposición con la exhibición de Resistir, incómodo testimonio filmado en la clandestinidad por este cineasta recientemente rescatado del olvido. Por su parte, la visión de Trelew confirmó la capacidad de los nuevos documentales argentinos para revisar y analizar nuestro pasado reciente.

Los siguientes son los premios, otorgados por un jurado que integraron Manuel Martínez del Carril (director de la Cinemateca Uruguaya), Alfredo Scaglia (director del Cine Club Rosario), el realizador Héctor Molina y Fernando Martín Peña, y una breve entrevista que quien esto escribe le realizó a Martínez Suárez.

Premio a Mejor Largometraje: La primera noche (dir. Luis Alberto Restrepo, Colombia)
Premios a Mejor Realización, Mejor Actriz, y Premio Especial del Jurado: La espera (dir: Aldo Garay, Uruguay)
Premio a Mejor Opera Prima: Rocha que voa (dir. Eric Rocha, Brasil)
Premio a Mejor Actor y Premio del Público: El cielo abierto (dir: Miguel Abadalejo, España)
Premio a Mejor Guión: Ciudades oscuras (dir: Fernando Sariñana, México)
Premio a Mejor Fotografía y Mención especial: Hoteles (Argentina)
Mención especial a la puesta en escena y dirección artística: Las noches de Constantinopla (Cuba).

Entrevista a José Martínez Suarez

Ud. recordaba durante la charla cuando de chico venía al teatro La Comedia ¿tiene algún otro recuerdo lindo de Rosario?

– Todos, todos. El colegio Sagrado Corazón, Mendoza y Sarmiento, los almacenes Campodónico, vivíamos en el 2º piso, estaba la librería Longo que todavía sigue estando allí en la calle Sarmiento, el parque Independencia, las canchas de Ñul, de Central y de Central Córdoba? A Central Córdoba vino un chico de mi pueblo, Arriaca, a probarse, y no lo aceptaron porque en el partido de práctica le hicieron siete goles?

Con respecto a su cine, Ud. filmó durante la generación del 60, realizó dos películas a mediados de los 70, época en la que se hizo mucho cine argentino con éxito de público y crítica, y su última película la realizó con la vuelta de la democracia. ¿Cuál de esas épocas considera que ha sido la mejor?

Fue muy linda la época en la que yo debuté, había mucho fervor, peleábamos mucho. Cuando digo peleábamos me estoy refiriendo a que incluso había peleas físicas. En la sociedad de directores, en alguna oportunidad, había una mesa que podía medir cuatro metros, alguien que estaba sentado en una punta cruzó toda la mesa para trompear a otro, pero me pararon a tiempo?

Un tema que se repite en sus películas es el de la amistad masculina.

He tenido la suerte de tener muchos amigos que hoy ya no están, pero como dice Cacho Espíndola, yo pienso que se han ido de gira? Sí, creo mucho en la amistad masculina.

En la charla habló también de las películas que se han hecho en Rosario ¿Ha visto algunas?

Sí, claro, las he visto todas. La que me falta ver es El cumpleaños (sic), pero me gustó muchísimo El asadito, Ilusión de movimiento también. Esta mañana al mediodía hablé con Tito Gómez, que me llamaba por teléfono para decirme que no iba a poder estar hoy acá. Le dije “Tito, non calentarum largum vivirum?”

También dijo que a los cineastas jóvenes les recomendaba leer mucho ¿por qué considera que un cineasta o un artista tiene que leer mucho?

Porque es básico, porque es el conocimiento de la vida, porque le da pautas de conducta, de información, temáticas, soluciones? Además, el placer? Hace unos meses estaba en una confitería de la calle Corrientes leyendo una novela de Mempo Giardinelli que transcurre en Formosa. Estaba viviendo lo que le pasaba a ese personaje, y de repente pegué un salto en la silla porque una mocita me dijo “¿Qué va a tomar, señor?”. La chica me miró y me dijo “¿Qué le pasa?”. Le dije “Si Ud. Supiera dónde estaba?”. La imaginación es memoria.

Nota publicada el 27-6-2003

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