7 pisos

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La lectura de 7 pisos de Dino Buzzati se arma en un texto-otro distinto del escrito en italiano. Tenemos el problema de la traducción. En uno de los talleres de Elena Bisso fue propuesto propuse, sabiendo sin saber, que le llevaría por caminos recientes y dolorosos.
Los “7 pisos” de Buzzati o el matema de la finitud

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Por Elena Bisso

Doy vueltas y vueltas para armar una lectura del cuento 7 pisos de Dino Buzzati. La lectura se arma en un texto-otro distinto del escrito en italiano. Tenemos entonces, también, el problema de la traducción. En el taller de este verano fue un cuento que tuvo múltiples lecturas y que propuse, sabiendo sin saber, que me llevaría por caminos recientes y dolorosos.

Alberto nos recordó que Borges prologa el “Desierto de los tártaros” y ubica la herencia literaria de Buzzati en Poe y en Kafka. Extraña dupla con la que el autor logra unos rarísimos y magníficos cuentos, cuya única edición que conozco entre nosotros, es la de Centro Editor de América Latina.

Sigo merodeando un cuento terrible. “Matema de la finitud“, no podemos dejar de acompañar a José Corte, pisos abajo, en esa terrible casa-hospital, donde ciertos desmanes burocráticos, ciertos malentendidos y descuidos conducen al protagonista, que tampoco sabemos muy bien si lo es, hasta el fin de la narración.
Equitativamente distribuídos, los pisos y el texto, en una prolijidad narrativa de profundo horror, nos dejamos engañar con José Corte.
Roxana pensó en una monstruosa construcción con voluntad propia, al igual que Valeria, inclinadas al cuento terrorífico. Alberto se centró en la falta de implicación del personaje y tuvo una ocurrencia, a la que sigue invitado a compartir y escribir para nosotros, interesante en relación con un gran clásico italiano. Sara no creyó que fuera en lo absoluto un cuento de sesgo kafkiano y también hubo quien no quiso llegar al fin del texto.

Se trata de un cuento que nos lleva al encuentro despojado y terrible con lo real.

Pensar ese descenso como metáfora de lo inexorable, y las estratagemas y razonamientos de José Corte como la más reiterativa de las ficciones humanas, no ver aquello que está inevitablemente presente y que Corte atisba por la ventana hacia abajo en un primer pensamiento de horror que distrae esperanzado.
Corte no deja de sentir esperanza y también se puede pensar en lo irracional de esta experiencia humana, lumbre que propicia la subsistencia en condiciones atroces.
Tal vez uno pueda reencontrarse con el rigor técnico de Poe y el enrarecimiento de los sistemas de Kafka. De todos modos, el resultado es único, no desmembrable, pero muy interesante para jugar con la intertextualidad, en estas historias atemporales. Tal vez Buzzati pueda pensarse como el mundo kafkiano con color, lúdico y profundamente conocedor de un saber hacer con las narraciones.
Cuentos semejantes a juegos de ingenio donde resulta que la segunda historia, la que se cuenta sin contarse, puede atrapar al lector en su sorpresa esencial.

He nombrado a algunos de los talleristas que han tenido la gentileza de sumarse al grupo de “8 cuentos para lectores advertidos”. He pensado en armar una suerte de informe pero es una idea absolutamente aburrida y prefiero compartir este paseo por uno de los ocho cuentos elegidos. En momentos más y menos difíciles de la vida de cada cual, es reconfortante encontrarse descifrando textos como si fueran códices, absortos en un mundo de ficciones convenidas, articulando y haciendo de nuestro lenguaje una máquina con la que podríamos desandar un diccionario para cada quien.

El autor: nació en Belluno, Italia, el 16 de octubre de 1906. Completó sus estudios clásicos y se graduó en leyes en Milán. En 1928 ingresó como cronista en el “Corriere della Sera” y luego se convierte en redactor y enviado especial. Su actividad literaria se inicia en 1933 con la publicación de Bàrnabo delle montagne y prosigue en 1935 con Il segreto del Bosco Vecchio, pero los libros que lo hicieron famoso fueron El desierto de los tártaros (1940) y Los siete mensajeros (1942), con los que se consolidó como figura importante de la literatura italiana y europea contemporánea. El cuento que titula ésta última publicación fue propuesto por Liliana, otra de nuestras primeras talleristas consuetudinarias, en el verano de 2002, cuento que analizamos con Una gota y El niño tirano.

Publicado el 23-5-2003