Betty Fisher

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Una joyita de Claude Miller. Acida, trágica, dramática y por algunos instantes cómicamente paradójica.El pasado y sus secretos

Es ácido, trágico, dramático y al fin por sólo algunos instantes cómicamente paradójico el relato que se revela ante los espectadores.
El azar y una particular forma de justicia frente a los hechos inmanejables de la vida transitan por su film.
El director se toma su tiempo para darle sentido a las impactantes imágenes iniciales. No sean impacientes; de a poco avanzarán en la comprensión total de la historia; no duden que ello ocurrirá.
Lo que realmente se muestra y genera conmoción desde el ánimo de cualquier espíritu sensible, son las experiencias a que son sometidos los niños por padres en y con crisis personales y existenciales.
¡Qué duras pueden ser para los pequeños las conductas inconscientes e inmanejables de los mayores absolutamente cegados por sus angustias; no los tienen en cuenta en sus derechos mínimos a la felicidad y los experimentan como una molestia en su cotidianidad y sobre todo cuando los mayores en su profunda locura se consideran como el centro del mundo.
Lo milagroso es que después de semejante vivencia infantil; la que fue una niña sufriente en el pasado pueda convertirse en el futuro en una madre responsable y cariñosa.
Y Claude Miler deja en la consciencia de este personaje el destino y los derechos de otro niño. Y parece decirnos o explicarnos como al fin de cuentas se van construyendo nuestras historias particulares.

Un tema tan doloroso y conocido para nuestro país como la supresión de la identidad y la apropiación de menores es tratado aquí no ya desde lo político o ideológico como excusa de la ilegalidad sino desde la desesperación del instinto maternal en una sociedad del primer mundo y ubicando al motor que nutre las acciones en un caso de locura individual.

ARMANDO D´ANGELO
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Estreno 17 de abril de 2003