Ilusion de movimiento

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La idiosincrasia rosarina vuelve a expresarse y a presentarse a través de un film. No hace mucho tiempo atrás fue la mirada de Gustavo Postiglioni a través de “El Asadito” y “El Cumple”.

ILUSIÓN DE MOVIMIENTO

La idiosincrasia rosarina vuelve a expresarse y a presentarse a través de un film. No hace mucho tiempo atrás fue la mirada de Gustavo Postiglioni a través de “El Asadito” y “El Cumple”.
Hoy es Héctor Molina; con su película contribuye a fortalecer nuestra memoria y nos recuerda las monstruosidades a que estuvimos expuestos durante la última dictadura militar. Y sobre todo a lo que fueron expuestos muchos niños; suprimían su identidad ; muchos , gracias al esfuerzo y la tenacidad de Abuelas y Madres de Plaza de Mayo lograron ser restituidos a sus familias de sangre y a sus afectos verdaderos.

Nos habla de los instantes conmocionantes en que un padre se reencuentra con su hijo y de cómo van reconociéndose mutuamente y de cómo alguno de los personajes presiente que no fue lo suficientemente valiente cuando ante sus ojos unas bestias secuestraban a su amor.

El guión es sólido y creíble, Molina sabe de que habla. Revela la intimidad de una hermosa y cálida relación, nostalgias por un tiempo perdido y arrebatado y una pintura pintoresca y romántica de los personajes de un barrio rosarino.

Armando D´Angelo
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Estreno del 20 de febrero de 2003

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