El Cómic

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El género del cómic ha alcanzado el mismo grado de inmortalidad que sus propios superheroes.Cruzados de papel

Por Daniela Quintero

“Seducir – dice Jean Baudrillard, – es abolir la realidad y sustituirla por la ilusión en el juego de las apariencias”. Esta frase tiene relación con el culto a los súper-hombres nacido con la aparición del cómic, en la que los primeros personajes que vieron la luz no solamente tienen continuidad sino que se siguen reinventando.

Ha pasado casi un siglo y estos defensores del bien y la justicia no decaen en el imaginario y mito popular y siguen ejerciendo de manera inalterable su juego de seducción en niños y adultos.

Enfundados en sus ceñidas calzas, con máscaras, un físico digno del ideal espartano y superpoderes (que no sacan a la luz hasta que el deber los llama a la acción), muchos han mostrado las mismas ansiedades, temores y crisis existenciales que los que padecemos nosotros, los de carne y hueso. Quizás esto que nos acerca a estos personajes de ficción sea el motor que nos hace amarlos, sumado a lo que definitivamente no podemos alcanzar en conjunto: la permanente defensa del bien, la infatigabilidad, la intachable moral y la justicia.

Todas estas virtudes imposibles de poseer en su totalidad (y muchos menos sus habilidades), hacen las delicias del lector; como un santo grial de la personalidad y el carácter, lo que nos gustaría pero no podemos.

Esto a su vez los distingue de los archivillanos, quienes siempre tomarán la mala senda y encontrarán el merecido castigo. Sin embargo y como nota aparte, me pregunto cuántos de nosotros no hemos anhelado alguna vez que Lex Luthor o El pingüino ganen la partida? pero ese es otro tema…

También hay que tener en cuenta que estos héroes de leyenda de la mitología moderna, han hecho su fuerte aporte de ideas morales y políticas, cuestión que pasa desapercibida muchas veces y que no sometemos a un análisis crítico. Es interesante observar que no solamente apaleaban nazis o fascistas (como se ha visto en cómics norteamericanos) sino que también salvaban mascotas en peligro. Ellos hacían lo necesario en defensa de la verdad y bien común y lo siguen haciendo con una ferviente entrega.

En tiempos actuales ha habido cambios marcados por la muerte digna e inesperada de Superman que como buen “extraterrestre” resucita milagrosamente. He ahí el cambio social e histórico que surge.

Aparecen también los llamados antihéroes como el asesino a sueldo Hitman o héroes condenados a la oscuridad como Batman y “malditos” sufrientes como Spawn o El increíble Hulk, con graves problemas de identidad.

Lo cierto es que el género del cómic y lo que este implica nunca ha desaparecido y difícilmente lo haga. Casi se podría decir que ha alcanzado una inmortalidad comparable a la de algunos de los personajes que recrea.

Publicado el 3-01-2003

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