Cortázar. El documental

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Excediendo la naturaleza y los hechos de Cortázar, el documental de Montes Bradley nos sitúa en el pensamiento de una generación que debió decidir hasta cuánto estaba dispuesta a jugarse por sus ideales.
SOBRE EL AMOR Y LA FASCINACIÓN

por Armando D´Angelo

El director construyó el documental sobre todo basándose en testimonios de algunos intelectuales deslumbrados con la obra de Cortazar y con otros que lo menospreciaron ideológica y moralmente por la falta de compromiso real frente a un tiempo que le exigía casi como estar dispuesto a constituirse heroicamente en la ofrenda a sacrificar por los represores de turno. Imaginen por ejemplo el destino que tuvo Rodolfo Walsh.
Tengan en cuenta que pertenecía como ciudadano a una comunidad continental a punto de estallar en la década del 60´ y más cuando Cuba y, luego dos décadas después, Nicaragua intentaban constituirse como otra posibilidad de modelo de desarrollo para estas regiones.
Quizás los más críticos lo ubican simplemente y despectivamente como un autor de moda; como aquel escritor que contuvo los miedos de la clase media conservadora de un país y que luego se convirtió en una molestia . Parece que a ellos les irritó su evolución política y que repensara su mirada sobre el mundo y les hablara desde la literatura y su oficio con simpatía sobre la revolución Cubana y Nicaraguense y que no estuviera dispuesto a morir ni sufrir por circunstancias políticas.
Quizás no comprendieron que las armas que el decidió tomar fueron la palabra.
Se ganó a todos los enemigos imaginables y quizás ese es el precio que se deba pagar por ser un espíritu que se negó a atarse a cualquier tipo de dogmatismo.
Y es aquí donde Bradley diferencia muy bien en su film entre aquellos personajes que están dispuestos a dar su vida por una causa y aquellos otros que por sus límites personales, se conmueven sí y mucho por lo que se enteran sobre las injusticias que ocurren en el mundo pero que lo experimentan desde una pantalla de televisión o un periódico y con un vaso de whisky o la bocanada de un faso.

Julio Cortazar fue un ser libertario que excedió los límites de las observaciones insidiosas y que de rabillo le hicieron los ojos de los comisarios revolucionarios del pueblo de turno. Siempre creyó en el caos que sobrepasara cualquier orden institucional pero no lo imaginen cortando cañas como contribución al bienestar general de un joven Estado Popular porque no lo podría haber hecho pero desde su situación de observación del mundo sabemos de que lado estaba.
Y en el documental se tiene la intención de diferenciar lo que es el amor y la fascinación en tiempos revolucionarios.
” . . . El amor es ciego, pero no hay ceguera frente a la situación en Cuba . . . ” me adelantó Bradley en una charla telefónica.
“! . . . Cortazar era un tipo inteligente que estaba con los ojos abiertos frente a su realidad y que empieza a comprender que la fascinación compite con las razones de Estado . . .”
Por estas sendas transcurre el borrador de Bradley. Excede en su relato la naturaleza y los hechos de Cortazar y nos sitúa en el pensamiento de una generación que debió decidir hasta cuanto estaba dispuesta a jugarse por sus ideales.

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Estreno del 5 de diciembre de 2002

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