Juha

0
5

El 2 de noviembre se estrena un film de origen finlandés ya exhibido en el Festival de Cine Independiente de Bs.As. Se trata de Juha, dirigida por Aki Kaurismäki Mudo Pero Moderno

El 2 de noviembre se estrena un film de origen finlandés ya exhibido en el Festival de Cine Independiente de Bs.As. Se trata de Juha, dirigida por Aki Kaurismäki (Y hired a contract killer-1990, La vie de boheme, 1992).
Juha es un granjero casado con una hermosa mujer mucho más joven que él, Marja.
Cierto fatídico día, un hombre de negocios citadino llamado Shemeikka, llega a la pequeña casa de Juha y Marja con el propósito de pedir auxilio para la reparación de su autómovil, averiado tras una larga travesía por las rutas. Mientras Juha realiza el trabajo mecánico, Shemeikka intenta convencer a Marja de escapara con él a la gran ciudad prometiéndole riqueza y una vida llena de emociones. Lo que sigue a continuación es el relato tradicional de la inocente joven campesina seducida y llevada a la perdición por el malvado hombre de ciudad.
El film está basado en la novela finlandesa homónima, escrita hacia 1911 por Juhani Aho (1861-1921) y llevada a la pantalla en tres ocasiones anteriores: la primera versión dirigida por Mauritz Stiller se remonta a 1921 durante la era del cine mudo; la segunda versión, filmada por Nyrki Tapiovaara en 1937, es tal vez aquella que más se acerca a la de Kaurismäki; el tercer antecedente lo encontramos en la versión de T.J. Särkkä de 1956, considerada obra fundacional del cine finlandés por ser el primer largometraje de ese origen rodada en color.
La intriga de la novela y de estas tres versiones anteriores se sitúa en el siglo XVIII, pero Kaurismäki la traslada a una época presente y la Rusia donde Marja es llevada por Shemeikka en la obra original, se convierte ahora en una Helsinki moderna.
Los referentes cinematográficos más importantes y dignos de destacar son Pimpollos Rotos (Griffith, 1919) y Amanecer (Murnau, 1927) cuyo personaje principal es una mujer que intenta seducir a un granjero y lo convence de abandonar a su esposa y mudarse a la ciudad con ella, las similitudes entre esta historia y la de Juha son notables.
“Juha no es un film mudo de comienzos de la era del cine mudo, es más bien de la última etapa. Si tuviera que ubicarla en la era de los films mudos, diría que fue realizada en 1928” declaró Kaurismäki en una entrevista.
La corta duración del film (sus películas nunca duran más de 90 minutos), la utilización de fílmico en blanco y negro, la ausencia de diálogo y su reemplazo por intertítulos aclaratorios de la acción y de la ubicación temporo-espacial, la utilización de música en claro contrapunto con la imagen y de lenguaje gestual, constituyen los recursos del mudo a los cuales el director finlandés se remonta para la realización de su film.
Las referencias al cine de género, especialmente al melodrama de los ’20 y al cine negro, son más que evidentes. Del melodrama toma el clásico triángulo amoroso entre dos hombres y una mujer como también un relato cargado de afecciones en el que la metáfora es un recurso frecuente, como aquella de la flor blanca arrastrada por la fuerte corriente del río o la nívea mariposa atrapada bajo el infausto pie del malvado Shemeikka, en alusión a la pureza de Marja (también como imagen bíblica) manchada y arrastrada a la corrupción por una figura casi demoníaca.
El melodrama se convierte de pronto en un relato de cine negro (no es casual la inscripción en la pizarra del policía donde puede leerse: “Arresten a este hombre”, firmado: Sam Fuller) cuya característica principal es la de representar la corrupción, el crimen y la venalidad en la sociedad moderna, acompañando a los protagonistas en su deambular por los bajos fondos del hampa, el delito y la prostitución. Para ésto el cine negro se vale de recursos estéticos tomados del Expresionismo: fuertes contrastes de luz y sombra y atmósferas turbias cargadas de humo de cigarrillos. En Juha, la ubicación del relato en espacios rurales idealizados, en contraste con los escenarios urbanos viciados de corrupción en los que predominan los ambientes lúgubres y donde una Marja idealizada por su inocencia es arrastrada a la prostitución, son directas alusiones a los recursos estéticos y narrativos del género negro.
La música que se escucha a lo largo del film es una sinfonía de 75 minutos compuesta por Antti Tikanmäki, composición que no se limita sólo a acompañar la imagen, como ocurría en el cine mudo con las piezas de piano, sino que dialoga con la misma como haciendo referencia a situaciones y estados de ánimo.
La orquesta en vivo y los denominados bruiteurs, encargados de los ruidos en sala (el sonido de una campana, el sonido de una puerta al ser golpeada, etc.) se insertan ahora dentro de la banda sonora, constituyendo la principal paradoja de esta película: un film mudo con recursos técnicos del sonoro. Cabe entonces la siguiente pregunta: ¿es este un homenaje o una parodia al cine mudo y de género?
Tomemos como ejemplo la puesta escenográfica de cartón pintado con el que se armó la pequeña vivienda de Juha, los vanos son tan bajos que el personaje debe agacharse para poder atravesarlos y pasar de una habitación a otra; en otra secuencia, Juha arranca una puerta llevándola consigo en un acceso de furia y un matón de Shemeikka levanta a Marja del suelo como si fuese un maniquí, provocando la risa del espectador por su evidente alusión al tema de la mujer-objeto.
Kaurismäki se inspira en los recursos del cine mudo e ironiza sobre ellos más que rendirles homenaje. Juha no intenta ser una película muda en el estricto sentido del término (de hecho no lo es) ni respetar fielmente las pautas estéticas y narrativas originales sino más bien se transforma en una parodia de las mismas, como las que él acostumbra a realizar desde los inicios de su filmografía.

Adriana Schmorak
© Todos los derechos reservados. Prohibida su reproducción.

Compartir
Artículo anteriorfuimos soldados
Artículo siguienteEFI 2002