Todo sobre mi madre

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Almodóvar prefiere decir que Todo sobre mi madre es una película de actrices. Todas, claro, relacionadas con su propia historia como director (Cecilia Roth), las que están surgiendo con fuerza en el cine español de hoy: (Penélope Cruz) o las que ya están consagradas hace buen rato (Marisa Paredes o Rosa María Sardá)

También podríamos pensar que Todo sobre mi madre está dedicada a las actrices que hicieron de actrices en la pantalla mundial, Gena Rowlands, Bette Davis (La malvada), Romy Schneider. También a los personajes interpretados por actrices: Blanche y Stella de “Un tranvía llamado deseo” aparecen recreadas una y otra vez en distintas secuencias de la obra de Tennessee Williams entrelazadas con los deseos de la película almodovariana.
Todo sobre mi madre representa a Almodóvar por entero. Tal vez, la actriz y a la mujer que le hubiera gustado ser. El mismo reconoce en una entrevista en El Pais de Madrid cómo le llegan al corazón la naturalidad y espontaneidad femenina, de cómo las personas se ayudan unas a otras y de cómo ésa es la única ayuda que se tiene “en la vida diaria, sales a la calle y la única ayuda te la va a dar el camarero de la cafetería o la mujer que va detrás en la cola de la caja… Los extraños que nos encontramos en la calle pueden salvarnos la vida. He comprobado el enorme aguante de las mujeres, casi infinito. Sois más tolerantes y un poco bolleras en el sentido de que la mujer es más lésbica de un modo natural. Es decir, desarrolla un poco más su capacidad lésbica que un hombre su capacidad homosexual, que la suele tener agarrotada. Porque en las mujeres hay más espontaneidad física… y no estoy diciendo que hagáis el amor entre todas vosotras, pero os toqueteáis mucho, hay confianza y amistad entre vuestros cuerpos. En mi madre y sus vecinas reunidas en el patio hablando encontré el origen de la ficción, de la vida y del espectáculo. Yo hoy ya no puedo, pero cuando veo un grupo de mujeres hablando en la calle tengo que esforzarme por no pegarme a escuchar. Antes lo hacía en el autobús. En cada grupo de mujeres hay una historia.”
Los que recuerden aquel ciclo organizado en 1992 por la Fundación Cinemateca Argentina, cuando Buenos Aires se convirtió en la ciudad que lo disfrutó por primera vez, recordará las colas interminables en el viejo cine del club Hebraica para conocer a ese español ignoto que hacía películas marginales y que fascinó por su desfachatez y desprejuicios. Lo nuevo en ese momento era Matador.

Manuela trabaja como coordinadora de transplantes para la Organización Nacional de Trasplantes en el hospital Ramón y Cajal de Madrid, tiene un hijo que cumple en esos días 17 años y para celebrarlo van a ver juntos a Huma Rojo en “Un tranvía llamado deseo”, el chico admira a la actriz y espera bajo una lluvia torrencial que ella salga para que le firme un autógrafo. Huma lo mira a través del vidrio mojado y no baja la ventanilla. El auto sale por la calle y Esteban lo corre. Huma y Manuela se van a encontrar meses más tarde en Barcelona. Algo pasó en Madrid aquella noche que cambió la vida de Manuela y que la hace volver al lugar del que se fue hace 17 años con un chiquito en la falda, Manuela vuelve a Barcelona a buscar al padre de Esteban.

Todo sobre mi madre está llena de lugares sorpresivos, recovecos, una especie de juego de cajas mágicas que van apareciendo una adentro de la otra. Ese viaje inicial que entabla Manuela ya no tiene el mismo objetivo a medida que los días pasan, a medida que se cruzan en su vida Agrado, un travesti excamionero, Rosa, una monja que cuida de travestis y prostitutas, la misma Huma o Nina, son esas personas que van apareciendo en la vida que Manuela tiene que reconstruir y que le cambian el rumbo a ese viaje. Para hacerlo tiene que fingir, mentir, ocultar, no decir. Y otra vez la voz de Almodóvar parece justificarlo “hace cuarenta años La Mancha era una zona árida y machista, en cuyas familias el Hombre reinaba desde su sillón orejero, mientras las mujeres solucionaban realmente los problemas, en silencio, teniendo muchas veces que mentir para ello”. (La madre de Rosa falsifica “Chagalls”, “Sé mentir muy bien y me gusta improvisar” dice Manuela)
Estas actrices-mujeres también son madres, todas de alguna manera son madres, hasta los padres son madres. La maternidad también es paternidad. (Uno de los grandes desafios del cine de Almodóvar fue fijarse en estas nuevas familias de la modernidad). Huma y su amante Nina también forman una especid de Madre e hija.

Hijos que se van, hijos que nacen y renuevan, padres que son madres, madres que reemplazan corazones por otros. La experiencia de ver a este Almodóvar es la de estar frente a un artista que busca siempre algo nuevo para contar, con modos nuevos y con fines nuevos. Con una madurez que no es de la boca para afuera y para ver a Almodóvar otra vez como entidad insustituible.

FILMOGRAFIA BASICA

1980 Pepi, Luci, Bom y otras chicas del montón
1982 Laberinto de pasiones
1983 Entre tinieblas
1984-5 ¿Qué he hecho yo para merecer esto?
1985 Matador
1986 La ley del deseo
1987 Mujeres al borde de un ataque de nervios
1989 Atame!
1991 Tacones lejanos
1993 Kika
1995 La flor de mi secreto
1997 Carne trémula
1998 Todo sobre mi madre

por Alejandra Portela


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