Desde el infierno

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Basada en la magnifica obra gráfica de Alan Moore, largamente elogiada y conocida por los amantes del cómic la película de los hermanos Allen matiza tintes clásicos del terror, novela policial y romance Asesino Clásico Aggiornado

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Basada en la magnifica obra gráfica de Alan Moore, largamente elogiada y conocida por los amantes del cómic y tomando elementos de la historia real, los hermanos Allen y Albert Hughes, abren una vez más las puertas del submundo, reinado por el que sabe más por viejo, y dejan escapar por unas horas a uno de sus mas brillantes discípulos. La leyenda de Jack “el destripador”, es vox populi desde hace más de un siglo; su misteriosa personalidad ha sido tema de estudio por un sinnúmero de profesionales y cientos de teorías se manejan sin llegar a ninguna definición.

En esta oportunidad, la particular visión de los directores ha tomado algunas de las hipótesis sobre su personalidad y teñidos de un tono dark, del cual John Smith (The Cure) se sentiría orgulloso, matizando sorprendentes tonos bermellón y esmeralda, crean una atmósfera que mantendrá en situación tensa a todo aquel que se permita regresar por el lapso de dos horas, un siglo en la historia.

Es elogiable la manera en que la producción se esfuerza no sólo por entretener, sino por realizar una contribución, corriendo el telón de una época tan alejada. Es sorprendente y sumamente creíble la acertada visión que se ha impreso a una sociedad inglesa sumida en la pobreza y la corrupción. Un gobierno monárquico capaz de realizar los más terribles actos de vandalismo, sin siquiera revisar el listado de derechos humanos, con tal de limpiar el sucio manto de la Familia Real. De alguna manera intentan y también logran desmitificar la idea de que las mafias son inventos peninsulares más ligados al Mar Mediterráneo y en cambio muestran un submundo londinense de fines de siglo XIX, muy bizarro y semejante a cualquier circuito ligado a la prostitución under.

Las transiciones entre escenas, ligadas a sueños narcóticos de un poco ortodoxo detective londinense, hacen de la delicia del morboso paladar de aquellos quienes, no satisfechos por ver un thriller ingresen a la sala en búsqueda de una terrorífica proyección, porque en verdad también podría otorgársele ese atributo, el de ser una producción que matiza tintes clásicos del terror, novela policial y romance – personalmente innecesario – llegando a un híbrido que no defraudará al espectador.
Ya se comentó someramente sobre la ambientación de época, que no me cansaré de elogiar. La excelente puesta en escena y la soberbia dirección de arte, muestran el suburbio londinense de Whitechapel, donde cronológica y verídicamente, ocurrieron los hechos, con de precisión y detalle sorprendente, mostrando una dedicación sobresaliente, obteniendo reproducciones geográficas calcadas de las originales. Teñidos de un intenso rojo sangre, cada una de las muertes, merece ser destacada. En cada caso, cada una fue minuciosa y cuidadosamente estudiada y reproducida a la perfección – impresionables abstenerse – para salvar el alma de su realizador original, si es que alguna vez pudo encontrar salvación.

De más está decir que a esta altura Johnny Deep no tiene nada que demostrar. Su larga trayectoria en películas que con el tiempo se calificaran de clásicos, le dan el prestigio y la chapa necesaria. Desde los carteles, su participación pinta como la figura exclusiva, el gancho del filme y podríamos acordar que el giro comercial tiene gran parte de verdad en este sentido, pero favorablemente y sin desmerecer su actuación que logrados láureos posee, para la película no es la participación de esta mega estrella el factor decisivo para destacar. Teñidos de un casi insoportable tono británico, las participaciones de Heather Graham y Robbie Coltrane – que ya se cansó y nos cansó de ser el gordo amigo Hagrid de H.P. ( no pienses mal hablo de Harry Potter) dan un marco referencial adecuado y acompañan sin desentonar. El punto más importante en este sentido y quizás uno de los aplausos mas sostenidos para este excelente casting, es haber tenido la valentía de haber incluido al ya conocido Ian Holm – por si no lo reconoce, Bilbo en El Señor de los Anillos – en un papel y una posición arriesgada dentro de la trama. No se hable más, vea y disfrute; solo comentarle que los últimos 5 minutos de actuación de esta diminuta personalidad, arrojarán de lado todo intento furtivo de protagonismo, por parte de cualquier integrante del reparto.

Para aquellos lectores del cómic original, varias diferencias – comentadas a este cronista por conocedores fidedignos – serán rechazadas, otras en cambio, harán gala de todo su encanto y les brindarán la sensación de que la resolución visual de algunos elementos gráficos, han llegado a buen puerto. Para aquellos detectives aficionados, las teorías criminales están presentes y los elementos deductivos se presentan para hacer trabajar sus neuronas. Para aquellos que simplemente pretenden pasar un rato entretenido, gozando de una buena película e invirtiendo los pocos pesos destinados al esparcimiento, la inversión será bien recordada.

Sebastián Montagna
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