Antonio Berni y los monstruos

0
131

A veinte años del fallecimiento de Antonio Berni(1905-1981) tenemos la oportunidad de apreciar veinte de sus construcciones polimatéricas realizadas entre 1965 y 1971. Estas obras, propiedad de coleccionistas privados, fueron cedidas para su exhibición conjunta, previo su restauración.
Antonio Berni y los monstruos

Exposición
Los monstruos de Antonio Berni Construcciones Polimatéricas del Artista
1965-1971
Centro Cultural Borges.
Viamonte Esq.San Martín
Lunes a Sábado de 10 a 21 hs
Dom. De 12 a 21 hs
Hasta fines de diciembre 2001.

Acorde con el tema de los monstruos, las construcciones tratan de seres de morfología o proporciones anormales, que participan de mitos escatológicos, o sea fenómenos de ultratumba o del fin del mundo.
Nos preguntamos cuáles fueron las razones para que Berni abandonara temporariamente sus concepciones pictóricas del surrealismo y el neorrealismo.
Al parecer este giro en su producción se reveló con la serie de grabados de Juanito Laguna, personaje marginal, que fuera premiada por la Bienal de Venecia de 1962. A partir del personaje de Juanito, creó la saga de sus tribulaciones cotidianas. De inmediato aparece ese otro de Ramona Montiel, personaje femenino arrojado en su pobreza a la prostitución y la marginación social, ello permitió que Berni consolidara su testimonio de la realidad social en sus instantes culminantes. Por ello entendemos que la concepción de los monstruos fue abordaba en relación a los aspectos terroríficos del mundo contemporáneo adquiriendo carácter de denuncia social.

No olvidemos que tradicionalmente los monstruos fueron asimilados a seres de gran fuerza y ferocidad, utilizadas en perjuicio de los hombres. Si bien los monstruos de Berni invaden la conciencia culpable de Ramona, no todos están relacionados con ella. Existen otros con historias separadas que se ocupan de mitos morales sobre temas de la guerra, la destrucción el abandono, la muerte. Estos mitos son los que en la obra de Berni revelan la eterna lucha entre principios contrarios: el bien o el mal, el ángel y Satanás.
En general, las construcciones presentadas, están realizadas con materiales desechables de la sociedad de consumo, por ello altamente degradables como maderas, juncos, pajas, cartón, papel, telas, plumas presentan engarce -más bien incrustaciones- de otros igualmente descartables como tuercas, alambres, tapitas de latón, varillas metálicas.

Así La voracidad resulta terrorífica en su morfología, semejante a un cocodrilo que engulle entre sus fauces un cuerpo de mujer presumiblemente el de Ramona, del cual sólo vemos sus extremidades inferiores ataviadas con medias de red negras. Revelaría la violencia de la sociedad para el consumo rápido.

La hipocresía (1965) está representada por la gigantesca ave que aprisiona con una de sus garras de madera, el cuello de Ramona, del que sólo queda visible el torso. La actitud displicente del monstruo expresa sentimientos contrarios a los que experimenta. Otro de los monstruos, Personaje, de 1965 combina por mitades hombre con pájaro y seguramente representa esa cualidad de los seres que los transforma en poderosos al poseer el salvajismo de los animales y la inteligencia de los humanos.
En otra construcción que combina canastos de diferentes formas y tamaños, complementados por otros materiales metálicos, admiramos El pájaro amenazador. La temible ave suspendida del cielorraso, crea una sensación de vuelo. Su nombre, proyectado sobre una pared blanca, con su leve movimiento acompañado de un logrado efecto de luz, provoca aún mayor terror que la figura, creando la impresión de una mosca gigantesca.
Son muchas más las construcciones a observar que deslumbran por el ingenio de su concepción y por los mensajes que nos transmiten.
Mientras tanto no podemos dejar de comentar ese óleo sobre tela, de grandes dimensiones llamado Bombardeo, de 1953. Con fuerza intimidatoria nos muestra terroríficas máquinas voladoras que vomitan fuego sobre inocentes personajes, algunos ya alcanzados por la muerte. De gran significación para los tiempos actuales es esta premonitoria pintura de 1953 cuya exhibición seguramente fue resuelta con anterioridad a la guerra que ahora nos preocupa, esta guerra de enemigos invisibles que sólo se manifiestan cuando ocurre una gran destrucción.
De ahí el testimonio de actualidad que asignamos a esta muestra que asimila sus monstruos a esos otros personajes enfundados en escalofriantes vestimentas protectoras que los periódicos y la televisión nos muestran a diario.
Los monstruos de la imaginación de Ramona y de Berni y están entre nosotros, algunos de los cuales no asumen la morfología tradicional que les habíamos asignado.
Mientras tanto un rincón de la exposición está dedicado a talleres de arte participativo. Allí los niños pueden realizar sus propios monstruos. Quizá se encuentren por su inocencia, en mejores condiciones para enfrentar sus terrores. Quizá los monstuos sólo son creaciones del subconsciente.

Con la colaboración de Chubb Argentina de Seguros SA, Grupo Reinter, Fucaes, Edenor, Freixenet, Gas natural, G5 Gráfika

Durante los meses de octubre, noviembre y diciembre el programa educativo del Centro Cultural Borges invita a todas las escuelas a las visitas participativas y los talleres de arte preparado especialmente para esta muestra. En estas visitas los chicos podrán realizar sus propios monstruos reconocen formas, colores, texturas, materiales y personajes
Informes y reservas: lunes a viernes de 10 a 14 hs 5555-5358 o al 4893-1746
Coordinan Florencia Ferreiro y Valeria Traversa

Nota publicada el 25-10-2001

Compartir
Artículo anteriorH.G.O.
Artículo siguienteGabbeh