Homero carpena

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“Habiendo sido tan malo, cómo me devuelven tanto amor” dijo, tomando de la mano a su nietita que subió de improviso al escenario para darle un beso.

HOMERO CARPENA

por Pablo De Vita
Museo del Cine
lamiradacautiva.com

“Habiendo sido tan malo, cómo me devuelven tanto amor” dijo, tomando de la mano a su nietita que subió de improviso al escenario para darle un beso. Fue la última aparición en público y la última oportunidad que tuvieron los flashes fotográficos de posarse sobre él. Al abandonar el escenario del teatro Maipo, en Abril del año pasado, un aplauso cerrado y de pie del auditorio que colmaba la sala en la última entrega de los Premios “Cóndor de Plata” coronó una labor de más
de 60 años en el cine y en el mundo del espectáculo. El Premio a la trayectoria que le entregó la Asociación de Cronistas Cinematográficos de la Argentina fue, sin saberlo, su despedida. Hizo de malo, fue el asesino de niños en “Si muero antes de despertar” de Carlos Hugo Christensen (su papel mas recordado), pero la realidad era absolutamente lejana a cualquier comportamiento viciado de la más insignificante malicia y el recuerdo fuera de los sets es el de su comportamiento solidario y la búsqueda de la reivindicación social.

HOMERO CARPENA, que falleció en la Ciudad de Mar del Plata la noche del miércoles 17 de enero a los 90 años, fue un luchador constante y su labor en el cine y el teatro, ya sea como actor o director, quedará por siempre en el recuerdo como uno de los elementos de envergadura que edificaron la gloria del cine nacional.

Cárpena, padre de las actrices Claudia y Nora Cárpena, encontró su vocación por el teatro a temprana edad dado que su padre era el actor Francisco Cárpena. Homero, en 1928, armó su propia compañía teatral con la obra “Juancito de la ribera” de Alberto Vaccarezza, y luego la Compañía de Teatro Universal, en donde trabajaron: Irma Córdoba, Luisa Vehil, Angel Magaña, Francisco Petrone, Paulina Singerman y Eva Franco. Ese fue, no sin obstáculos, un amor eterno por la escena que perduró hasta su retiro definitivo en 1989 con la dirección de “Los muchachos de antes no usaban gomina” en el teatro Presidente Alvear.

Un hecho no muy recordado y significativo en el quehacer periodístico fue la entrevista que se publicó, en número extra, la revista Cantando la semana del 21 al 28 de Junio de 1960 y en donde Homero Cárpena le hizo a José Plaja, el único sobreviviente del accidente aéreo en Medellín que inmortalizó a Carlos Gardel, un reportaje al encontrarlo, con la cara deformada y sin manos, en el pueblo de Bisbal, en la campiña de Cataluña. La primera pregunta de aquel encuentro la efectuó Plaja al decir:
– ¿ Alguno de ustedes conoció a Gardel ?
– Unicamente Homero Cárpena y Enrique Alippi – hijo del célebre Elías Alippi – tuvieron ese placer…- le explica Alfredo Hernández.
– (…) ¡ Ya ven muchachos ! Hace tanto que ocurrió aquello y, sin embargo, su voz sigue hilvanando emociones desde un polo al otro. Yo mismo… en este pueblito de La Bisbal, perdido en la campiña de Cataluña (España), al escuchar sus canciones me parece verlo… parado en los estudios de la Fox, con su sonrisa candorosa. Me parece oírlo al salir de la sala de proyección, cuando me decía entusiasmado: “¡ Que sartenazo vamos a pegar con esta cinta!” Y Gardel no estaba equivocado. Lástima que el destino no lo dejó comprobar la verdad de su presagio…(…) Sobre la mesa del café está la foto de José Plaja antes del accidente en Medellín. Hace un gesto y sonríe con tristeza antes de finalizar su dramática evocación: – De aquel José Plaja sólo queda esto que ustedes ven – extiende sus muñones y llora como un niño – Para quedar así… ¡ es mejor que Carlitos se haya muerto!”

El cine a Cárpena lo encontró en 1933, con el film “Los tres berretines” de Enrique Telémaco Susini, donde compuso a un amanerado fanático de Hollywood. Asimismo films como “Tres millones y el amor”, “Apenas un delincuente”, “Tierra brava” y “Prisioneros de la tierra”, la mejor película de la historia del cine argentino según las encuestas realizadas en 1977 y 1984 y la sexta de las 10 primeras de la formulada en el año 2000, todas realizadas por el Museo del Cine “Pablo C. Ducrós Hicken”. Otros films en donde brilló su talento fueron “Madame Sans Gené”, “Los caranchos de la florida”, “Nativa”, “Tres hombres del río”; como así también en más de 70 películas hasta llegar a “El profesor tirabombas”, donde compuso a una profesora para la que la pulcritud era una obsesión.
Peteco Carabajal, su entonces yerno, le propuso componer juntos una canción y así nació en los ’90 “El viejo almacén”. Junto con Astor Piazzolla compuso el tango “El cielo en las manos”.
Murió en la ciudad que lo vio nacer hace 90 años; su Mar del Plata querida que le otorgó en 1998 la mención “Estrella de Mar” como ciudadano ilustre de esa ciudad. Pero el cariño de la gente había llegado mucho antes… aunque hiciera de malo, como él decía desentendiéndose de que, su figura alta y delgada, transitaba el camino de la leyenda.

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