La Casa en la Montaña Embruja

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Una caricatura innecesaria de Vincent Price, el más grande actor de género que ha dado la historiaDecepcionante e Innecesaria

A principios de siglo XX, en el Instituto Psiquiátrico Vannacut para Dementes Criminales, el Dr. en jefe (Gallagher) realiza experimentos con los pacientes; experimentos mas ligados a la depravación y la demencia que a la cura de las enfermedades psíquicas. Varias décadas después, y con el edificio guardando el recuerdo de ese pasado, cinco extraños son invitados a pasar allí la noche entera, por el zar de los trucos sangrientos en el cine y los “parques temáticos” Steve Price (Rush) y su esposa Evelyn (Janssen) a cambio de una gran suma de dinero. Lo único que deben hacer es sobrevivir… a una muy larga noche. A medida que van llegando los invitados, Price se percata que no es la gente que él invito, sino personas comunes… La verdadera razón de que los invitados no son los que él eligió, será revelada por la casa más tarde… El juego de traición, muerte y terror comienza cuando la casa se autoclausura (evitando así el escape de sus moradores).
Price monta sus jueguitos morbosos y artefactos de broma por todo el lugar para asustar a los presentes, pero con el transcurso de la historia, la casa se encargará de generar verdadero terror y miedo matando “de verdad”. El espiritu del Dr. Vannacut ha vuelto…
Sinceramente, me produjo una gran decepción y bronca ver esta película. ¿Por qué? quien escribe no puede negar su admiración y respeto por la carrera de uno de los más grandes actores de la historia, el Sr.Vincent Price. Por otra parte, y mas grave aún, ya que escapa a la subjetividad personal, es el hecho de haber tomado una de las películas más clásicas de Price como fue House On The Hounted Hill, dirigida por el capo William Castle en 1958 y destrozarla, de tan mala manera. Más aún, Dark Castle (la productora) pertenece al vástago del capo, Terry Castle (papá se retuerce en la tumba). ¿No pueden ver que el film en cuestión es un clásico, y por ende, intocable?. Bueno, no sé qué tanto me asombró después de haber visto el papelón de Gus Van Sant en, ya saben qué. En fin, voy a intentar no ser tan agresivo sin expresar los porqués y los cómos de mis afirmaciones. Para los más adolescentes, acostumbrados a Screams y a personas que saben qué ha hecho uno el verano pasado, esta película puede ser hasta buena y original, pero lejos está de serlo luego de un primer análisis.
Se prescinde de la verosimilitud en momentos clave de los clímax (contrastando con el relato), pero eso sí, no se ha quedado atrás para “homenajear” a viejas películas de género (Re-animator, casi todo el terror de los ´80, George Romero y al gran Vincent). Hubiera sido de gran cartel que hubiera estado a cargo de Roger Corman por ejemplo, asi por lo menos, veríamos algo realmente malo, pero con estilo. Aqui, ni eso. Referente a la estética visual, los grandes cerebros de esta licuadora de talentos que es Hollywood, no pudieron dar algo más original que la misma estética de Scream, con algunos toques visuales de los clips de Marilyn Manson o Nine Inch Nails. Geoffrey Rush está muy bien en su papel, como de costumbre, pero comete el gravísimo error de ser una caricatura del más grande actor de género que ha dado la historia, así que si escuchan que alguien dice que Rush está muy bien parodiando a Price, sepan leer entre lineas, “Rush es una burda y vil caricatura del maestro”.
Disculpen la ira, pero fue demasiado y, por sobre todas las cosas, innecesaria.

por Maximiliano Passaggio