Candyman 3

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Candyman 3: El Día de los Muertos, narra la historia de Daniel Robotaille, un famoso pintor torturado y asesinado en 1890 por haber enamorado a la hija de un poderoso terrateniente para quien realizaba retratos.Para Pasar el Rato

El 27 de enero se estrena en Buenos Aires la tercer parte de la serie Candyman. La primera fue Candyman: el dominio de la mente (1992) de Bernard Rose, que se estrenó en cine con gran éxito de público; la segunda fue Candyman II (1995), de Bill Condon, que se estrenó directamente en video y ahora llega Candyman 3: El Día de los Muertos, que narra la historia de Daniel Robotaille, un famoso pintor torturado y asesinado en 1890 por haber enamorado a la hija de un poderoso terrateniente para quien realizaba retratos. Haciendo caso omiso del racismo imperante en ese ambiente, estos dos seres mantuvieron un apasionado romance a consecuencia del cual ella dio a luz a una niña. Desde entonces el espíritu de Candyman vuelve para vengarse y, esta vez, llevarse a su única descendiente directa (Caroline) durante el transcurso de las festividades de El Día de los Muertos, celebración resultante de un sincretismo entre catolicismo y creencias indígenas, en la que se cree que los muertos regresan del más allá para visitar a sus parientes más cercanos.
Candyman 3: El Día de los Muertos
Como dato interesante podemos mencionar que se utilizaron 450.000 abejas reales para la filmación de Candyman 3, pero las usadas en escenas con actores eran abejas prematuras que no podían volar ni picar; en otras escenas los actores utilizaron elementos especiales para protegerse.
En una entrevista realizada por Sean Decker a Tony Todd, el protagonista del film explica las dificultades que tuvieron en el estreno de la segunda parte de la serie Candyman, a causa del efecto negativo que tuvo la idea de la gente de publicidad de relacionar los crímenes del personaje de ficción con el caso de O.J. Simpson, provocando serias contrariedades.
Candyman 3 es, en definitiva, una película efectista para pasar el rato y se puede ver sin esperar demasiado de ella.

Adriana Schmorak