Gigolo por accidente

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Deuce Bigalow se dedica a limpiar tanques de peces en el acuario municipal… hasta que lo despiden.linda commedia

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Deuce Bigalow se dedica a limpiar tanques de peces en el acuario municipal… hasta que lo despiden. Asi que, buscando trabajo, llega a un condominio de Malibu donde conoce a Antoine, un gígolo que tiene peces de $800 dolares en una super-pecera, colecciona armas antiguas y alfombras persas. La cuestión es que Deuce termina viviendo por unos dias en casa de Antoine. Y como no podia ser de otra forma, se suscitan los problemas y para arreglar el desastre debe juntar unos $6000 dolares en pocos dias, asi que…se convierte en gigolo. “Es solo trabajo, nunca te enamores” le advierte T.J., su “cafisho”. Las clientes de Deuce podrían definirse como los especímenes mas exóticos del zoológico humano. O casi. Y, por supuesto, se enamora…
Se trata de una típica película de género: una comedia con varios gags hilarantes, especialmente en las situaciones de “trabajo” del gigolo debutante. Una de las clientes padece Sindrome de Tourette, una enfermedad que hace que el individuo, en situaciones de ansiedad, actúe de la peor forma posible, insultando, gesticulando, padeciendo de tics y cosas por el estilo. A Deuce se le ocurre que el lugar indicado para llevar a su cliente es… un partido de beisbol.
Tampoco se priva de la parodia: las escenas de peleas son tratadas de forma similar a The Matrix. Deuce pelea con una mujer que es congelada en el aire mientras salta para atacarlo; en otra escena en la que pelea con Antoine, esquiva las armas antiguas que él le arroja inclinándose hacia atrás al mejor estilo Keanu Reeves.
Detrás de la comedia podría adivinarse una especie de reclamo social, un alegato a favor de quienes son diferentes al promedio o al estándar de moda: demasiado altos, demasiado gordos, demasiado excéntricos… Deuce descubre que su trabajo no necesariamente involucra sexo, sino que hay muchas otras formas de lograr que una persona se sienta bien. Bueno, hasta ahí, tampoco hay que esperar un “Yo acuso” al estilo Emille Zola.
En definitiva, se trata de una opción viable si quiere reírse un rato y olvidarse del estrés y las presiones de la semana.

Socorro Villa

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  • Dulce

    Está bien graciosa esta película, ya la he visto muchas veces pero cada que veo que pasarán Gigoló por accidente en la tv la veo, me da mucha risa las chicas que conoce, todas locas jaja